El Ibex 35 disparó su beneficio neto agregado un 21,5% en 2024, hasta los 67.300 millones de euros, pero, al mismo tiempo, las grandes cotizadas españolas redujeron un 6,7% su contribución fiscal en España, según el informe ‘Contribución y Transparencia de las Empresas del Ibex 35’ elaborado por PwC y difundido este miércoles por CCOO.
Beneficio récord con menor huella tributaria
El conjunto de las 35 empresas más líquidas de la bolsa española elevó su ganancia conjunta desde aproximadamente 55.390 millones de euros en 2023 hasta el récord de 67.300 millones. A escala mundial, la contribución fiscal total de estos grupos ascendió a 21.800 millones de euros, un 3,9% más que el año anterior, pero el comportamiento en España fue muy distinto: el pago de impuestos directos en el mercado local cayó un 6,7% respecto a 2023.
El dato consolida la brecha entre el crecimiento del resultado empresarial y la aportación impositiva de las firmas del selectivo, una tendencia que el sindicato CCOO y la Fundación 1º de Mayo han cuantificado con detalle a partir del trabajo de la consultora.
Un tipo efectivo del 12,1% que aviva el debate fiscal
El informe revela que el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades que soportan estas compañías en España es del 12,1%, muy lejos del tipo nominal del 25% (o del 30% para la banca). Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, subrayó que “los beneficios han subido un 21% y la contribución fiscal un 3,9%” a nivel mundial, mientras que las empresas del Ibex concentran el 50% de la facturación y el 55% del beneficio pero solo el 32,8% de la cuota líquida.
Bravo apuntó a “la capacidad de influir en la legislación y contar con equipos fiscales” como el factor que permite a estos grupos “optimizar al máximo la contribución fiscal”.
| Magnitud | 2024 | 2023 | Variación |
|---|---|---|---|
| Beneficio neto agregado | 67.300 millones de euros | 55.390 millones de euros | +21,5% |
| Contribución fiscal global | 21.800 millones de euros | 20.980 millones de euros | +3,9% |
El desplome de la contribución territorial sitúa a España en una posición delicada, justo cuando el debate sobre una reforma fiscal integral va ganando peso en el entorno europeo.

Remuneración al accionista: el 42% de los costes de personal
Otro de los focos del estudio es la distribución del valor hacia los propietarios. El equivalente al 42% de los costes de personal se destinó en 2024 a retribuir al accionista, frente al 37,6% del año anterior. En ocho compañías —entre ellas Naturgy y Aena— la retribución al accionariado supera el coste laboral total, con porcentajes que llegan al 230%. Endesa, Enagás e Iberdrola también rebasan el 100%.
En ocho empresas del Ibex 35 la retribución al accionista ya supera el coste total de personal, con picos del 230% en Naturgy y Aena.
Incluso en compañías que registraron resultados consolidados negativos, como Telefónica o Redeia, se mantuvo la retribución al accionariado. La remuneración agregada de los primeros ejecutivos absorbe el 48% de lo que cobra el conjunto del consejo, con casos extremos como Sacyr (79,5% del total del consejo) e Inditex (68,7%). Los paquetes más cuantiosos —todos por encima de los 11 millones de euros— correspondieron a Iberdrola, Banco Santander, Puig e Inditex.
El multiplicador de la retribución máxima sobre el salario medio se sitúa en 74 veces si se utiliza la referencia de la CNMV de 63.000 euros, pero en las cinco empresas que concentran más del 50% del empleo del índice —Inditex, Santander, BBVA, Telefónica y ACS— el rango oscila entre 132 y 295 veces. Luis de la Fuente, sociólogo de la Fundación 1º de Mayo, advirtió de que si se tomara el salario percibido de 45.000 euros, “las ratios serían mucho mayores”.
Gobierno corporativo, igualdad y sostenibilidad en el punto de mira
En materia de igualdad, el aparente cumplimiento del umbral 40 %‑60 % en los consejos de administración enmascara una realidad más cruda: solo el 7,1% de los consejeros ejecutivos son mujeres (4 de 56), mientras que entre los independientes la cifra alcanza el 57,7%. En los equipos de alta dirección la representación femenina baja al 26%, con Aena a la cabeza (66%) y Unicaja y Grifols por debajo del 10%.
En el apartado ambiental, las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeron un 1% a nivel agregado respecto a 2023. A pesar de haber un crecimiento de más de un millón de toneladas de un año a otro, las compañías están realizando un “mayor esfuerzo” a la hora de identificar las emisiones indirectas. Respecto a la siniestralidad laboral, el índice de frecuencia se situó en 3,99 accidentes por millón de horas trabajadas, ligeramente por encima del dato de 2023.
CCOO alertó además sobre el impacto del reglamento Ómnibus de la UE, que exime de informar sobre datos no financieros al 80 % de las empresas que antes estaban obligadas y permite agregar la información por zonas geográficas en lugar de país por país cuando la presencia en un territorio es inferior a 50 trabajadores. De la Fuente señaló que esto ha supuesto una “pérdida de información sobre negociación colectiva” en países con alta vulneración de derechos laborales.
El impasse entre beneficios récord y presión fiscal
Los datos de 2024 no hacen sino reabrir un debate que lleva años sobre la mesa. En ejercicios anteriores, informes similares ya habían detectado tipos efectivos bajos y una brecha creciente entre el reparto de valor hacia el accionista y la inversión en plantilla. La lectura sindical es clara: las grandes empresas españolas ganan cada vez más pero pagan proporcionalmente menos en España y destinan un porcentaje récord a los accionistas mientras el empleo pierde peso relativo en la distribución del valor.
El informe de PwC aporta cifras que refuerzan la petición de CCOO de una reforma fiscal que “equipare a España con los países de su entorno” y que corrija un sistema donde el IRPF y el IVA, ligados a rentas del trabajo y al consumo, suponen más de dos tercios de la recaudación total —unos 200.000 millones de euros anuales— y el 80% del IRPF procede de rendimientos del trabajo y no del capital. El riesgo para las cotizadas no está en un cambio inminente de régimen fiscal, sino en el deterioro de su reputación y en la eventual presión regulatoria que podría acotar las generosas políticas de retribución al accionista si la brecha con la aportación fiscal y la cohesión social sigue agrandándose.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La posible reactivación del debate sobre el tipo mínimo efectivo en España y los próximos pasos del reglamento Ómnibus europeo, que podría endurecer los requisitos de transparencia si se revierte la actual simplificación.
- Reacción del valor: Por ahora, el mercado no descuenta un cambio fiscal inminente, pero las firmas más expuestas a un alza impositiva —banca, energéticas— podrían ver comprimido su atractivo por dividendo si se materializa una reforma.
- Precedente sectorial: Compañías como Iberdrola o Inditex ya afrontan escrutinios externos sobre su fiscalidad real en España; un ajuste regulatorio similar al que ya aplican algunos países del entorno podría obligar a revisar al alza las provisiones fiscales en los próximos ejercicios.




