John Ternus, nuevo CEO de Apple: así planea devolver el diseño al centro de la estrategia

El relevo al frente de Apple se consumará el 1 de septiembre con la llegada de Ternus, un experto en hardware. Su prioridad es revitalizar un departamento de diseño industrial que perdió influencia tras la marcha de Jony Ive.

John Ternus tomará las riendas de Apple el próximo 1 de septiembre con una declaración de intenciones tan clara como arriesgada: el diseño volverá a ser el eje de la compañía. En una reunión interna, el sucesor de Tim Cook aseguró que “lo más bellamente diseñado que posee la mayoría de los clientes es un producto de Apple. Debemos asegurarnos de que eso siga siendo así”.

Esta vuelta a la centralidad del diseño industrial marca un giro estratégico tras más de una década en la que la funcionalidad y la eficiencia operativa habían ido ganando terreno. El mercado observa con atención, si este viraje puede reforzar la fidelidad de los usuarios y proteger los márgenes premium de la compañía en un entorno de creciente competencia desde Asia.

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Claves de la operación

  • Ternus sustituye a Tim Cook con enfoque en hardware. Ingeniero de formación y con larga trayectoria en la empresa, su perfil técnico contrasta con el de Cook, un gestor financiero que multiplicó el valor de Apple pero diluyó la influencia del diseño.
  • El departamento de diseño industrial recupera voz. Según Bloomberg, Ternus supervisa personalmente el equipo y pretende revertir la pérdida de relevancia que sufrió tras la salida de Jony Ive en 2019.
  • El calendario de lanzamientos se acelera. La llegada del iPhone 18 Pro, el hipotético iPhone plegable y las nuevas gafas de realidad mixta pondrán a prueba si el diseño vuelve a ser diferencial o un lastre para la funcionalidad.

Del pragmatismo de Cook a la apuesta por la estética

Bajo el mandato de Tim Cook, Apple se convirtió en la mayor máquina de generar caja del planeta. Sin embargo, decisiones como el teclado mariposa, la eliminación de puertos o la Touch Bar evidenciaron una tensión no resuelta entre forma y función. Jeff Williams, director de operaciones, asumió el control del diseño tras Ive, pero el área fue perdiendo peso hasta quedar fuera del equipo de liderazgo.

Ternus quiere corregir esa deriva. No se trata de reeditar los excesos del ‘form over function’, sino de volver a situar al diseño como un pilar estratégico, con voz propia en las grandes decisiones. La diferencia con la etapa de Ive es que ahora el diseño debe convivir con una cadena de suministro mucho más compleja y con plazos de renovación acelerados.

De hecho, el reciente MacBook Neo, supervisado directamente por Ternus, muestra esa nueva filosofía: un portátil ultrafino con solo dos USB-C —uno de ellos con velocidad limitada por el propio procesador—, que obliga a elegir entre estética y conectividad. Un compromiso que algunos analistas interpretan como una declaración de intenciones.

¿Puede el diseño sostener los márgenes en plena guerra de precios?

Apple enfrenta un escenario competitivo en el que marcas chinas como Xiaomi u OPPO recortan distancias en acabados y materiales, aunque a precios inferiores. La diferenciación por diseño podría ser la tabla de salvación para mantener los precios medios de venta, que en los últimos trimestres han mostrado signos de erosión.

El desafío no es menor. Recuperar el brillo del diseño exige inversiones millonarias en I+D y plazos de desarrollo más largos, justo cuando los ciclos de renovación se acortan. La promesa de Ternus de que “lo más bellamente diseñado” debe seguir siendo un producto de Apple se medirá en la aceptación del iPhone 18 Pro y del rumoreado plegable, dos dispositivos que llegarán entre finales de este año y 2027.

Apple estrategia diseño

Lectura E-E-A-T: el retorno del diseño como activo financiero

En España, Apple construyó su reputación sobre el diseño desde la apertura de su primera tienda en 2014, en el centro de Barcelona. Aquel espacio, concebido como un templo del minimalismo, simbolizó la capacidad de la marca para convertir la experiencia de compra en un valor añadido. Diez años después, la compañía opera una decena de establecimientos en el país y el diseño sigue siendo el principal argumento de venta, por encima incluso de las especificaciones técnicas.

Sin embargo, los consumidores españoles —y europeos— han demostrado ser cada vez más pragmáticos. La Directiva de Ecodiseño de la UE, que entrará plenamente en vigor en 2027, obligará a los fabricantes a priorizar la reparabilidad y la durabilidad, dos conceptos que a menudo chocan con un diseño industrial sellado y minimalista. Apple tendrá que equilibrar su vocación estética con unas exigencias regulatorias que podrían encarecer los componentes y forzar rediseños.

Desde esta redacción consideramos que el éxito de Ternus dependerá de su capacidad para articular un discurso de diseño que no sea solo estético, sino que incorpore valor percibido por el cliente y cumpla con el nuevo marco normativo europeo. No basta con hacer objetos bellos; hay que demostrar que esa belleza se traduce en mayor fidelidad y en ingresos recurrentes.

El diseño sin funcionalidad es arte; la funcionalidad sin diseño es commodity. Apple necesita el equilibrio.

El primer gran test será el iPhone 18 Pro, cuya presentación se espera en septiembre de este año. Si el terminal convence, Ternus habrá dado el primer paso para demostrar que el diseño puede seguir siendo, además de una seña de identidad, un motor de rentabilidad.


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