El truco de los ‘dos hubs’: el motivo por el que IAG resiste a la crisis de Irán sin castigar al pasajero

A pesar de los intentos de Donald Trump, no termina de haber una resolución completa para la crisis en Irán, incluso si se ve luz al final del túnel. Pero incluso con el efecto que esta situación ha tenido en el precio del queroseno necesario para la producción del combustible de los aviones, IAG y sus aerolíneas, como Iberia o Vueling, mantienen buenos datos, y acaban de repartir dividendos y anunciar un proceso de recompra de acciones, lo que deja buen sabor de boca a los accionistas.

El pasado jueves, durante la junta general de accionistas, el presidente del grupo, Javier Ferrán, señaló que la prioridad de la empresa sería seguir expandiéndose y mantener su dividendo al menos en los niveles actuales. El problema, por supuesto, es que la situación internacional sigue siendo especialmente complicada para la aviación comercial; aunque las aerolíneas de IAG han mantenido sus vuelos y evitado trasladar los sobrecostes por la crisis en el Estrecho de Ormuz a sus pasajeros, incluso a los usuarios de las low cost como Vueling o Iberia Express.

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Pero hay avisos de los analistas sobre el futuro inmediato de la empresa. Entre los más llamativos está la preocupación desde Citigroup por la dependencia de IAG de los vuelos de largo radio, en particular aquellos con destino a Norteamérica. Según deja claro la empresa de servicios financieros, la situación actual afectará primero a la programación y los precios de los viajes entre continentes, tanto a las Américas como a Asia, incluso si estos últimos deberían recuperar algunos de sus destinos más importantes en las próximas semanas.

Desde Alphavalue también han llamado la atención sobre cómo los sistemas informáticos vulnerables y obsoletos (tanto internos como del aeropuerto de Heathrow) provocan interrupciones frecuentes (generalmente se sacrifican los vuelos de corta distancia), lo que daña la reputación de la marca en los mercados locales.

Además, para cumplir con el requisito de propiedad accionaria de la UE, se estableció una compleja estructura corporativa que impone límites y restricciones a la propiedad y los derechos de voto de personas no pertenecientes a la UE; además, el Reino Unido exige un uso más estricto de los combustibles sostenibles de aviación (SAF) para 2030 en comparación con la UE.

IAG y la salud de la aviación comercial

La industria de la aviación comercial sigue caminando en la cuerda floja, incluso si, de momento, los datos de IAG y de otros competidores —como Ryanair o Air Europa— también han presumido de números positivos. De hecho, los analistas de Alphavalue han reducido sus previsiones sobre la matriz de Iberia tanto para este año como para el próximo.

La motivación, según la empresa, es sobre todo la incertidumbre del sector. Para ellos, los principales problemas que enfrentan las aerolíneas en el corto plazo no están bajo su control; poco pueden hacer IAG o sus competidores para acabar con las tensiones en Oriente Medio o recuperar la confianza de los usuarios en algunos destinos como Estados Unidos, marcados en los últimos años por sus políticas internas.

Es cierto que este año se da por hecho que aquellas que hayan evitado cancelar vuelos tendrán buenos datos. Además, el impulso que generan para el turismo eventos como el Mundial sirve para aumentar las ventas en algunas de las rutas más rentables de estas empresas, lo que de momento sirve para mantener las aguas calmadas de cara a los accionistas.

Los dos hubs de IAG son una de sus grandes fortalezas

En particular, la estrategia de hubs de IAG ha servido para mantener una buena salud en sus resultados. Desde Alphavalue se ha señalado el crecimiento significativo de la cuota de mercado impulsado por una estrategia de doble centro de operaciones centrada en Londres Heathrow (n.º 1) y Madrid (n.º 5), dos de los aeropuertos más grandes de Europa, respaldada por una sólida red de destinos y una cartera de marcas bien alineada, y una posición dominante en las rutas transatlánticas de alto volumen de ingresos.

También han señalado que el ser dueña de las consideradas aerolíneas tradicionales, como Iberia y British Airways, que ya cuentan con la confianza de los usuarios, sirve como escudo en una crisis como la actual. Para Alphavalue, esta es una de las grandes ventajas de IAG para atravesar el caos actual.


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