IAG advierte de la presión del crudo por la crisis en Oriente Medio y los retrasos de aviones

El consejero delegado Luis Gallego señaló en la junta de accionistas que el combustible supone una cuarta parte de los costes del grupo. La aerolínea confía en su solidez financiera para capear la volatilidad y los retrasos de los fabricantes.

IAG ha lanzado una advertencia relevante sobre el impacto de la volatilidad del petróleo, derivada de la crisis en Oriente Medio, y ha criticado con dureza los retrasos en la entrega de nuevos aviones por parte de los fabricantes. El holding, que integra a Iberia, British Airways, Vueling y Aer Lingus, celebró el pasado lunes su Junta General de Accionistas en Madrid, donde el consejero delegado Luis Gallego expuso los desafíos y las fortalezas del grupo.

El combustible representa aproximadamente una cuarta parte de la base total de costes de IAG. Durante su intervención, Gallego recordó que, a pesar del principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán, los precios del crudo llegaron a duplicarse desde el estallido del conflicto. Una situación que calificó como un ‘reto significativo’ para la compañía. A esto se suman los retrasos de los fabricantes de aeronaves, que a juicio del ejecutivo constituyen la principal causa de que la oferta mundial esté restringida y exigen una ‘disciplina constante’ para mantener la fiabilidad operativa.

Publicidad

Primera línea de defensa: un balance robusto y resultados récord

Pese a los nubarrones externos, IAG presentó en la junta unas cifras de 2025 que calificó como ‘muy sólidas’ y de ‘resultados financieros récord’. Los ingresos del grupo se incrementaron un 3,5% hasta superar los 32.000 millones de euros, mientras que el beneficio de explotación antes de partidas excepcionales repuntó un 13,1%. El beneficio ajustado por acción se elevó un 22,4%. Estas métricas permitieron cerrar el ejercicio con un margen operativo del 15,1%, por encima del rango objetivo de ciclo fijado entre el 12% y el 15%.

Por aerolíneas, Iberia lideró la rentabilidad con un margen del 16,2%, seguida de British Airways con un 15,2%. La fortaleza financiera heredada de este ejercicio ha llevado al Consejo a proponer un dividendo complementario de 228 millones, elevando la distribución total con cargo a 2025 hasta los 448 millones, un 8,9% más por acción. Este pago se enmarca además en un programa de devolución de exceso de efectivo de 1.500 millones de euros, del cual ya se han ejecutado los primeros 500 millones y se encuentra en marcha un segundo tramo por idéntico importe.

Inversiones, flota y la hoja de ruta para 2026

De cara al futuro, IAG continuará ejecutando su plan estratégico con inversiones que en 2025 alcanzaron los 3.400 millones de euros, destinados a flota, tecnología e infraestructuras. El grupo realizó pedidos de 71 aviones de largo radio de nueva generación —con opción a 23 más— y puso en servicio el Airbus 321XLR en Aer Lingus e Iberia para reforzar el mercado del Atlántico Norte. La mejora en puntualidad fue también notable: 4,6 puntos porcentuales, hasta el 82,4% a nivel grupo, con Iberia Express posicionada como la aerolínea más puntual de Europa.

El presidente del holding, Javier Ferrán, defendió en la junta una transición ordenada hacia una aviación con menores emisiones, insistiendo en que el nuevo marco regulatorio europeo no debe debilitar la competitividad de las compañías. De cara a lo que resta de 2026, el directivo mantuvo un tono prudente: la demanda sigue resistiendo en los mercados clave del grupo, pero la segunda mitad del año presenta incertidumbres ligadas a la volatilidad de costes y a los conflictos geopolíticos que ‘exigen disciplina y capacidad de adaptación’.

presión del combustible

Análisis: el crudo como espada de Damocles y la fortaleza del balance

Las advertencias de IAG no son nuevas, pero sí oportunas. La evolución del precio del petróleo es el factor externo que puede descarrilar la senda de márgenes que el grupo ha recuperado con tanto esfuerzo. Con el combustible representando una cuarta parte de los costes, una escalada sostenida del Brent por encima de los 100 dólares —escenario que no se puede descartar si las tensiones en Oriente Medio se recrudecen— afectaría de lleno a la cuenta de resultados. La aerolínea no ha detallado en esta ocasión el volumen de coberturas de combustible, pero la referencia a una posición financiera ‘mucho más sólida’ sugiere que que cuenta con herramientas para amortiguar el impacto a corto plazo.

Los retrasos en las entregas de aviones son un arma de doble filo. Por un lado, frenan el crecimiento de capacidad y pueden presionar al alza los costes operativos al tener que volar con flotas más antiguas. Por otro, la restricción de oferta a nivel mundial juega a favor de las aerolíneas que ya cuentan con una red establecida, permitiéndoles mantener tarifas elevadas y ocupaciones altas. IAG parece apostar por esta segunda lectura, apoyada en la diversidad de sus marcas y en la fortaleza de rutas como el Atlántico Norte.

Con el crudo duplicado en los peores momentos de la crisis, la disciplina financiera se convierte en la única línea de defensa real para IAG.

El verdadero test llegará cuando los precios del combustible se trasladen a los costes del tercer trimestre. La compañía ha demostrado músculo en 2025, pero la historia enseña que los márgenes de las aerolíneas son frágiles ante un shock de oferta energética. La clave estará en que la demanda de viajes se mantenga robusta y que el grupo pueda repercutir parcialmente los mayores costes a través de tarifas. Mientras tanto, el programa de recompras y el dividendo creciente son un mensaje inequívoco de confianza de la dirección.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: Las acciones de IAG cerraron la sesión del 18 de junio en 2,98 euros, con una caída del 0,4%. La junta de accionistas no deparó sorpresas relevantes y la cotización apenas reaccionó, manteniendo la tónica plana de las últimas semanas.

Clave técnica: El valor se mantiene dentro de un canal alcista que viene respetando desde los mínimos de finales de 2024. El soporte clave se sitúa en los 2,60 euros. Una superación de los 3,20 euros sería una señal de fortaleza y abriría el camino hacia los 3,50 euros.

Apunte macro: El Brent cotiza en el entorno de los 85 dólares por barril, un nivel que no ha generado todavía distorsiones en las cuentas de las aerolíneas europeas. Sin embargo, un repunte por encima de los 100 dólares desencadenaría revisiones a la baja en los márgenes del sector, con IAG particularmente expuesta.


Publicidad