Los antiguos becarios pueden recuperar hasta 5 años de cotización y mejorar su pensión de jubilación: requisitos y pasos

La Seguridad Social permite sumar hasta 1.825 días de prácticas no remuneradas anteriores a 2024 abonando una cuota reducida. El plazo para solicitarlo vence el 31 de diciembre de 2028.

Si has trabajado como becario sin cobrar o con una compensación muy baja, te tengo una noticia que puede cambiar tu pensión. La Seguridad Social ha habilitado un sistema para que los antiguos becarios recuperen hasta cinco años de cotización y así engrosar su futura prestación. Pero, como siempre, hay que leer la letra pequeña: no se hace solo, cuesta dinero y hay plazos. En la redacción hemos hecho los números que necesitas para decidir si te interesa.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones dio luz verde a esta regularización histórica que afecta a miles de profesionales que, durante su juventud, encadenaron prácticas no remuneradas sin que nadie cotizara por ellos. Ahora, con el horizonte de la jubilación cada vez más cerca para muchos, tener la posibilidad de sumar hasta 1.825 días a la vida laboral puede marcar la diferencia entre una pensión ajustada y una más desahogada. Te explico los requisitos, los costes y cómo debes actuar.

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¿Quiénes pueden acogerse a la medida y qué periodos se recuperan?

La normativa distingue claramente dos situaciones:

  • Prácticas no remuneradas anteriores al 1 de enero de 2024. Si hiciste unas prácticas en una empresa sin cobrar (o con una compensación que no cotizó a la Seguridad Social), esos meses o años pueden rescatarse ahora. Aquí entran las clásicas becas de estudiante, las prácticas curriculares o extracurriculares sin retribución que, por aquel entonces, no computaban como experiencia laboral a efectos de cotización.
  • Otros programas formativos o de investigación anteriores al 1 de noviembre de 2011. Aquí encajan, por ejemplo, las antiguas becas de investigación predoctorales, las estancias en organismos públicos o los programas de formación que no generaban obligación de cotizar. Si terminaste tu etapa formativa antes de esa fecha, puedes tener derecho a recuperar ese tiempo.

En total, el límite que permite la Seguridad Social es de cinco años, es decir, 1.825 días. Superado ese tope, no se puede añadir ni un día más. Y un detalle fundamental: el proceso no es automático. Tendrás que solicitarlo de forma individual y firmar un convenio especial con la Seguridad Social, un trámite que formaliza el pago de las cotizaciones atrasadas. Si quieres entender mejor cómo funciona este tipo de acuerdo, tienes una explicación clara en Wikipedia.

El plazo para presentar la solicitud estará abierto hasta el 31 de diciembre de 2028. No es una fecha inmediata, pero conviene no dormirse: la recopilación de documentación puede llevar su tiempo, y los trámites administrativos suelen ralentizarse cuando se acerca el final del plazo.

No subestimes el poder de un año extra de cotización: puede ser la diferencia entre una pensión justa y una que te dé tranquilidad.

Cuánto cuesta ‘comprar’ las cotizaciones y cómo pagarlo

convenio especial becarios

Vamos a lo que más preocupa: el dinero. La Seguridad Social ha establecido un sistema de cálculo que toma como referencia la base mínima de cotización del grupo 7 (personal administrativo y de taller) correspondiente al año en que realizaste las prácticas. Esa base se multiplica por el tipo de cotización que estuviera vigente en ese ejercicio y, a continuación, se aplica un coeficiente reductor del 0,77. En términos prácticos, pagas el 77 % de la cuota que la empresa o la entidad habría debido ingresar en tu nombre.

La cuantía final varía mucho según el año de las prácticas, porque las bases mínimas han ido cambiando y los tipos de cotización también. La Seguridad Social te hará el cálculo exacto en el momento de la solicitud, pero conviene que sepas que recuperar varios años puede suponer un desembolso significativo. Por eso, el sistema de pago ofrece flexibilidad.

Ahora, lo bueno: la Seguridad Social no te obliga a pagar todo de golpe. Tienes dos modalidades de abono:

  • Pago único: Abonas de una vez la totalidad de la cuantía calculada.
  • Pago fraccionado: Puedes dividir el importe en mensualidades. El plazo máximo de fraccionamiento es el doble de los meses que vayas a recuperar, con un límite absoluto de 84 mensualidades (siete años). Esto significa que si decides recuperar, por ejemplo, 24 meses de prácticas, podrías pagar en un máximo de 48 meses. Si los meses a recuperar superan los 42 (es decir, más de 3,5 años), el tope siempre serán 84 mensualidades.

Este fraccionamiento convierte un desembolso potencialmente alto en algo más llevadero. Aun así, antes de lanzarte, comprueba que el pago mensual no desequilibre tu presupuesto familiar.

Cada año que sumes ahora se traduce en puntos para tu historial y, al jubilarte, en un incremento que puede oscilar entre un par de puntos porcentuales de tu base reguladora, lo que supone cientos de euros extra al mes.

¿Merece la pena el esfuerzo económico? Mi análisis

Esta es la pregunta que muchos os hacéis. Llevo semanas revisando el impacto real de esta medida y, sinceramente, depende de tu situación personal. Si te quedan pocos años para la jubilación y tienes lagunas que te impiden alcanzar el porcentaje máximo de la base reguladora (por ejemplo, el 100 % con 35 o más años cotizados), la recuperación de incluso dos o tres años puede ser decisiva. Para alguien con una base reguladora de 2.000 euros, cada punto porcentual de más supone 20 euros mensuales de pensión de por vida: recuperar tres años podría significar más de 60 euros al mes.

En cambio, si eres joven y te faltan décadas para jubilarte, la rentabilidad financiera de desembolsar ahora varios miles de euros a cambio de años de cotización no es tan evidente. El sistema de pensiones español está en revisión y no sabemos qué reglas regirán dentro de 30 años. Sin embargo, desde la redacción creemos que siempre conviene tener un historial de cotización robusto, y este convenio especial te ofrece una oportunidad única, probablemente la última, de llenar huecos del pasado. Además, el pago fraccionado te permite suavizar el impacto.

Un dato que debes valorar: el coste que pagas hoy no se revaloriza; es una cuantía fija que abonas de una vez (o en cuotas) para que esos días se incorporen de forma retroactiva. Si comparas con la rentabilidad que podría darte invertir ese mismo dinero en un fondo indexado a largo plazo, el resultado incierto de la pensión futura puede hacer que la decisión no sea blanca o negra. Pero el punto clave es que que, una vez abonada la deuda, esos días se reflejan en tu vida laboral y cuentan para calcular tu pensión cuando llegue el momento. No es un gasto, es una inversión en tu futuro.

💶 El Impacto en tu Bolsillo

  • Qué hacer hoy: Revisa tu historial laboral en la web de la Seguridad Social para identificar los periodos de prácticas no cotizados. Si encuentras huecos, comienza a recopilar documentos que acrediten esas prácticas (contratos, certificados, nóminas).
  • Qué vigilar: La fecha del 31 de diciembre de 2028 es el límite; el proceso de solicitud y pago puede alargarse, así que no lo dejes para el último momento. También conviene seguir cualquier modificación normativa que pueda ampliar las condiciones.
  • El error a evitar: No solicitar la regularización porque creas que el coste es inasumible sin antes hacer números: el pago fraccionado te permite repartirlo hasta siete años y el beneficio en la pensión puede multiplicar lo invertido.

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