Air France-KLM pide 1.000 millones a 12 bancos para comprar TAP Portugal y SAS

El grupo franco-neerlandés ha sellado una línea de crédito con vencimiento hasta 2029 y se prepara para presentar oferta vinculante por la aerolínea lusa antes del 29 de julio. La operación busca también ampliar su participación en SAS y reaviva la pugna por la consolidación del

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Air France-KLM ha cerrado una línea de crédito por 1.000 millones de euros con un consorcio de 12 bancos para financiar la compra de aerolíneas.
  • ¿Quién está detrás? El grupo franco-neerlandés busca hacerse con el control de TAP Portugal y ampliar su participación en la escandinava SAS, con la vista puesta también en EasyJet.
  • ¿Qué impacto tiene? La oferta vinculante por la aerolínea lusa debe presentarse antes del 29 de julio, en plena pugna con Lufthansa, y añade presión sobre el mapa de alianzas aéreas en Europa.

Air France-KLM ha amanecido con un refuerzo financiero de peso. El grupo franco-neerlandés ha sellado un acuerdo con doce entidades bancarias para disponer de 1.000 millones de euros de liquidez, un movimiento que la compañía vincula directamente a futuras compras de aerolíneas. La operación tiene dos nombres escritos en mayúsculas: TAP Portugal y SAS, aunque la dirección no oculta su interés por EasyJet si la oportunidad termina de cristalizar.

El crédito de 1.000 millones: condiciones y objetivo

El préstamo, estructurado como una línea sindicada, tiene un vencimiento inicial en 2028 pero incluye una opción de prórroga por un año adicional, lo que otorga al grupo aéreo margen hasta 2029 para ejecutar sus planes de consolidación. Fuentes conocedoras de la operación consultadas por MERCA2.ES sitúan la devolución del principal al cierre de las adquisiciones, sin que el calendario electoral portugués —con legislativas en octubre— altere la hoja de ruta negociada con la banca.

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Air France-KLM no ha detallado públicamente el reparto de los fondos, pero los movimientos de las últimas semanas hablan por sí solos. En SAS, quiere pasar del 19,9% actual al 60% del capital, el paquete que hoy controla el fondo estadounidense Castlelake. Y en TAP, el grupo prepara una oferta vinculante que debe presentarse antes del 29 de julio, el mismo plazo que maneja Lufthansa. Cosas de la alta finanza.

Lufthansa como rival directo por TAP

La aerolínea alemana lleva meses cortejando al Gobierno portugués y ya ha manifestado su disposición a comprar una participación mayoritaria de la aerolínea lusa. El Ejecutivo de Lisboa quiere cerrar la privatización parcial de TAP este mismo año y las dos ofertas —la franco-neerlandesa y la alemana— compiten por convencer a un accionista que prioriza la conectividad del país y el mantenimiento del hub de Lisboa como puerta de entrada a África y América Latina.

En este contexto, la línea de crédito de Air France-KLM no es solo una cuestión de precio: es una demostración de capacidad financiera ante un vendedor que necesita certidumbre. Lufthansa, que viene de integrar ITA Airways, tiene la experiencia reciente en integraciones complejas, pero la posición franco-neerlandesa, con el hub de París-Charles de Gaulle y Ámsterdam-Schiphol, ofrece a TAP un encaje natural en la red de SkyTeam. El baile de sillas no ha hecho más que empezar.

Air France-KLM se blinda financieramente para no quedarse fuera de la foto de la consolidación aérea europea; TAP es la joya ibérica y SAS, la puerta escandinava.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

La consolidación del cielo europeo avanza a golpe de talonario y la decisión de Air France-KLM de acudir a la banca para amarrar 1.000 millones de euros tiene una lectura directa para España. TAP es, junto a Iberia, el principal operador de largo radio hacia América Latina desde la península ibérica. Si el grupo franco-neerlandés se hace con la compañía portuguesa, la competencia en el corredor Madrid-Barcelona-Lisboa hacia Brasil, Venezuela o Angola podría reconfigurarse, con un posible trasvase de tráfico de conexión desde el hub de Barajas hacia París o Ámsterdam.

Aena, que gestiona los aeropuertos de Madrid, Barcelona y Lisboa, seguiría de cerca cualquier movimiento que altere el reparto de slots y la competencia en sus instalaciones. Una TAP bajo control francés podría reforzar las conexiones con el norte de Europa vía París, debilitando la posición de Madrid como puente hacia Latinoamérica. El precedente de la compra de Aer Lingus por IAG en 2015 muestra que estas integraciones pueden fortalecer un hub sin vaciar al vecino, pero la rivalidad actual entre SkyTeam y Star Alliance (donde milita Lufthansa) añade una capa de complejidad que los reguladores de Bruselas no ignorarán.

El plazo del 29 de julio es la próxima baliza. Si ninguna oferta convence a Lisboa, el proceso podría alargarse más allá de 2026 y abrir la puerta a terceros actores. Mientras, Air France-KLM ya tiene la chequera lista.


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