Los dust devils de Mamers Valles: Mars Express revela decenas de remolinos en Marte

Las imágenes, captadas por la cámara HRSC, muestran más de treinta tornados de polvo de hasta ocho kilómetros de altura. El hallazgo ofrece una nueva mirada a la dinámica atmosférica del planeta rojo.

Más de treinta remolinos de polvo, de hasta ocho kilómetros de altura, han sido fotografiados en Marte. La sonda Mars Express de la ESA los ha captado en Mamers Valles, un laberinto de cañones en el hemisferio norte del planeta, y las imágenes revelan a estos ‘dust devils’ como puntos amarillos con estelas rosadas.

Los remolinos de polvo se forman cuando el sol calienta la superficie y el aire próximo asciende en espiral, arrastrando partículas. En la Tierra los vemos en desiertos; en Marte, sin embargo, alcanzan dimensiones colosales: pueden elevarse hasta 8 kilómetros, recorrer varios kilómetros y superar los 45 metros por segundo de velocidad punta, equivalente a más de 160 kilómetros por hora. Son, literalmente, los arquitectos del clima marciano.

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La detección fue posible gracias al peculiar método de la cámara HRSC, operada por el centro aeroespacial alemán DLR. El instrumento combina hasta nueve perspectivas diferentes; si nada se mueve en la superficie, las vistas se alinean; pero cualquier desplazamiento —como el de un tornado de polvo— genera una firma visual que salta a la vista. Así se identificaron más de treinta dust devils activos en un solo barrido.

El ojo de nueve canales: cómo Mars Express caza tornados

La HRSC (High Resolution Stereo Camera) no es una cámara cualquiera. Captura Marte en color y en tres dimensiones a partir de nueve canales de visión. El truco de superposición permite, en esencia, congelar el tiempo: si la superficie está quieta, las imágenes coinciden; si hay movimiento, aparece una marca inconfundible, el delator color rosado que delata al tornado.

La técnica no solo sirve para contar remolinos. A partir de los desplazamientos medidos, los científicos pueden calcular la velocidad y dirección de cada dust devil. De hecho, el equipo de la ESA ya ha reconstruido más de mil trayectorias combinando datos de Mars Express y del orbitador ExoMars TGO, revelando patrones de viento que hasta ahora permanecían invisibles.

Un remolino marciano puede elevarse hasta ocho kilómetros de altura, más que el Everest, y barrer el suelo a 160 kilómetros por hora.

Mamers Valles, un laberinto con memoria de agua

El escenario de esta danza es Mamers Valles, una red de cañones que se extiende a lo largo de 1.000 kilómetros desde las antiguas tierras altas del sur hasta las llanuras del norte. En algunos tramos, los valles alcanzan profundidades de 1.200 metros y anchuras de 25 kilómetros. El nombre procede del osco, una lengua prerromana de Italia: ‘Mamers’ significa Marte y ‘Valles’, valle.

Rodeando los canales, el paisaje muestra mesetas planas, acantilados y glaciares cubiertos de escombros. Estos glaciares esconden hielo de agua protegido por una costra de roca y polvo, una reliquia de épocas más húmedas. Las crestas alargadas en los fondos de los valles son la huella de flujos de hielo que descendieron desde ambas laderas hasta encontrarse en el centro.

La datación de la región la sitúa en el periodo Noeico tardío, hace unos 3.800 millones de años, justo cuando Marte comenzaba a transitar de un mundo cálido y geológicamente activo al desierto helado que conocemos.

¿Por qué importan estos remolinos? El polvo como motor del clima marciano

Los dust devils no son meras curiosidades fotográficas. Son los agentes principales del transporte de polvo a escala global. Cada remolino inyecta enormes cantidades de partículas en la atmósfera, donde contribuyen a calentarla o enfriarla y, en casos extremos, desencadenan las temidas tormentas de polvo que pueden envolver todo el planeta. Su estudio es, por tanto, una ventana a la evolución climática de Marte.

El hecho de que Mars Express pueda fotografiar estos fenómenos de forma rutinaria dice mucho sobre la vigencia de la misión. Lanzada en 2003, Mars Express ha sobrevivido más de dos décadas de operaciones y ha cartografiado Marte con un nivel de detalle sin precedentes. La visita a Mamers Valles en 2026 no es la primera: la sonda ya había fotografiado la zona en 2008 y la vecina Deuteronilus Mensae en 2019. Pero la nueva tanda de imágenes, que sorprendió al equipo por la cantidad de dust devils activos, subraya lo dinámico que sigue siendo Marte a pesar de su reputación de mundo muerto.

Cabe preguntarse qué papel jugaron estos tornados en el pasado remoto, cuando el agua corría por los valles y los glaciares se deslizaban lentamente. La respuesta, tal vez, llegue cuando sepamos acoplar modelos atmosféricos con la evidencia geológica. De momento, cada sobrevuelo añade una pieza al rompecabezas, y la ESA ya planea nuevas campañas de observación con los mismos instrumentos para 2027.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Más de treinta dust devils activos en el sistema de valles Mamers Valles, en Marte.
  • Dónde: Mamers Valles, una red de cañones de 1.000 km entre las tierras altas del sur y las llanuras del norte de Marte.
  • Instrumento responsable: Cámara HRSC a bordo de Mars Express (ESA), operada por el DLR.
  • Cuándo: Imágenes captadas recientemente, publicadas por la ESA en junio de 2026.
  • Impacto a futuro: Refinar los modelos de circulación del polvo y entender mejor el papel de los remolinos en el clima marciano, clave para futuras misiones tripuladas.

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