Revolut sube al 3.51% TAE su cuenta remunerada y desafía a los grandes bancos

El neobanco eleva la rentabilidad para los nuevos usuarios y alcanza los 6,5 millones de clientes en España. La guerra por el ahorro se intensifica mientras los grandes grupos financieros mantienen remuneraciones testimoniales.

Revolut ha subido la rentabilidad de su cuenta remunerada al 3,51% TAE para los nuevos clientes en España, un movimiento que sacude el panorama del ahorro nacional. La cifra, confirmada por la propia fintech, pulveriza las ofertas de la gran banca, que sigue anclada en remuneraciones cercanas a cero para los depósitos a la vista.

El alza sitúa a la cuenta de Revolut como la más rentable del segmento entre los neobancos con presencia en el país. La compañía, que ya supera los 6,5 millones de clientes en España, aprovecha un contexto de tipos de interés aún elevados —el BCE mantiene la facilidad de depósito en el 4%— para captar ahorro que los grandes grupos no están remunerando. Según los datos que maneja la entidad, esta nueva TAE se aplica a los saldos de las cuentas abiertas a partir de hoy, sin requisitos de nómina ni permanencia.

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La decisión no es aislada. Responde a una estrategia agresiva de crecimiento en clientes que Revolut ha desplegado con ofertas sucesivas desde finales de 2025. En los últimos seis meses, el neobanco ha doblado sus esfuerzos comerciales en España, apoyándose en la banca móvil, las transferencias internacionales gratuitas y una experiencia de usuario sin sucursales. La cuenta remunerada es el anzuelo más potente: duplica con holgura el 1,5% que pagan la mayoría de los neobancos por los depósitos a la vista.

El impacto directo para un ahorrador es claro. Un cliente nuevo que deposite 10.000 euros en su cuenta de Revolut percibirá unos 351 euros brutos al año, frente a los 0-15 euros que ofrecen los bancos tradicionales. La diferencia, en un entorno de inflación que todavía ronda el 3% en España, convierte al producto en un escudo para preservar poder adquisitivo. Revolut no exige domiciliar nómina ni suscribir otros productos, lo que elimina las ataduras que la banca tradicional suele imponer para acceder a sus escasas promociones.

La guerra por el ahorro en España está alcanzando un punto de ebullición. Trade Republic ya subió su oferta al 2,5% TAE el pasado mayo, y N26 mantiene un 1,75% para sus clientes premium. Pero el salto de Revolut al 3,51% rompe la baraja. La fintech británica no solo compite con otros neobancos: con esta tasa, desafía directamente a los fondos monetarios a corto plazo y a las letras del Tesoro, que ahora rinden ligeramente por encima del 3%.

Con un 3,51% TAE y cero ataduras, Revolut está obligando a la gran banca a plantearse si puede seguir ignorando el ahorro de sus clientes.

La reconquista del ahorro perdido

Los grandes bancos españoles han sido reacios a remunerar los depósitos a la vista incluso cuando el precio oficial del dinero supera el 4%. Santander, BBVA y CaixaBank concentran tres cuartas partes del mercado de cuentas corrientes, pero apenas ofrecen productos de ahorro corrientes que compitan con estas tasas. Sus esfuerzos se han centrado en fondos de inversión o depósitos a plazo con condiciones estrictas. Esta inercia ha abierto un portillo por el que los neobancos están colando millones de euros de particulares que antes dormían en cuentas sin interés.

Revolut ha sabido leer ese vacío. A la cuenta remunerada suma una tarjeta de débito, cambio de divisas sin comisiones y acceso a criptoactivos. No es solo una cuenta de ahorro; es una plataforma financiera que compite con la banca tradicional en varios frentes a la vez. La sencillez de la oferta —todo desde el móvil— resulta demoledora para un perfil de cliente joven y digitalizado que ya no pisa una sucursal.

¿Qué puede hacer la banca tradicional?

Desde mi punto de vista, el movimiento de Revolut es más simbólico que numérico. Con 6,5 millones de clientes, su cuota de mercado de depósitos sigue siendo marginal comparada con los más de 2 billones de euros que gestionan las entidades españolas. Pero la señal es potente: un neobanco está pagando una rentabilidad real en un entorno en el que la banca tradicional sigue ofreciendo migajas. Y eso erosiona la lealtad del cliente de a pie, que empieza a preguntarse por qué su banco de siempre no hace lo mismo.

La gran banca argumenta que prefiere retener el margen de intereses antes que lanzar una guerra de precios que dañe sus cuentas de resultados. Pero esa postura se vuelve insostenible si la competencia sigue escalando. Si los tipos del BCE se mantienen elevados durante 2027, veremos a más jugadores pequeños entrar en la pugna. No descarto que algún gran banco lance una cuenta de ahorro remunerada de alto rendimiento, aunque probablemente la acompañe de letra pequeña: nómina domiciliada, seguro contratado o límite de saldo máximo.

La otra vía es la regulatoria. Si el Banco de España o el BCE decidiesen incentivar fiscalmente el ahorro, la gran banca se vería forzada a reaccionar. Por ahora, la inacción beneficia a los neobancos. Cada punto básico de tipo de interés que no se traslada al cliente es un argumento más para cambiar de banco.

Revolut ha puesto el listón muy alto. El tiempo dirá si la competencia responde o deja que la fuga de ahorro se consolide. De lo que no hay duda es de que el cliente español, cada día más informado, está aprendiendo a comparar rentabilidades como quien compara la cesta de la compra. Y en ese nuevo escenario, los grandes nombres de la banca no pueden dormirse.


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