El estudio de Amazon sigue engordando su cartera de estrenos con una de las combinaciones más taquilleras del cine de acción. Amazon MGM Studios ha cerrado la adquisición de los derechos de distribución mundial de ‘Jason Statham Stole My Bike’, el nuevo proyecto de David Leitch y Jason Statham, según adelantó Screen Daily.
El acuerdo, que excluye a Estados Unidos y territorios como la CEI, Ucrania, Asia y Oriente Medio —salvo India—, deja a Black Bear la distribución en Norteamérica, donde el filme tiene previsto su estreno en cines para el 6 de agosto de 2027.
La sinopsis se mantiene bajo secreto, aunque el título (‘Jason Statham me robó la bici’) ya insinúa un juego metaficcional con la imagen de duro del actor. El rodaje ha tenido lugar en Reino Unido y Malta.
Una apuesta estratégica de Amazon por el cine de acción
La operación se enmarca en la carrera de Amazon por consolidarse como el primer gran estudio nuevo de Hollywood en décadas. Su última producción, ‘Proyecto Salvación’, ha recaudado 680,3 millones de dólares en todo el mundo en 2026, situándose como la tercera película más taquillera del año, solo por detrás de ‘Michael’ (891,8 millones) y ‘Super Mario Galaxy’ (1.000 millones).
Con la adquisición de los derechos internacionales, el gigante de Jeff Bezos se asegura una cinta con un historial de éxito comprobado. Leitch, coreógrafo de acción convertido en director, ha estado detrás de fenómenos como ‘John Wick’, ‘Deadpool 2’ y ‘Atomic Blonde’. La combinación con Statham —actor fetiche del género— promete replicar la fórmula que convirtió a ‘Beekeeper’ en un sleeper global.
Cuando una plataforma compra los derechos mundiales de un filme de Leitch y Statham, no está adquiriendo solo una película: está asegurando un evento cinematográfico que arrastra audiencia masiva y suscripciones.
El mercado de la acción ha demostrado ser uno de los más resistentes a la fatiga del streaming. Títulos como ‘The Gray Man’ o ‘Red Notice’ han batido récords en Netflix, y Amazon quiere su propio fenómeno. Con unos costes de producción estimados en torno a los 100 millones de dólares, la cinta de Leitch y Statham encaja en la horquilla de presupuesto en la que Prime Video ha encontrado el mejor retorno.
El tándem Leitch-Statham: taquilla asegurada
Jason Statham Stole My Bike supone la cuarta colaboración entre Black Bear y el actor, un vínculo que ya ha producido títulos como ‘A Working Man’ (2025) y ‘Shelter: El protector’ (2026). La productora ha confiado en el tirón internacional del británico para atraer a inversores, y el acuerdo con Amazon MGM le permite mantener el control en el mercado norteamericano mientras cede la distribución al mayor servicio de streaming global.
El atractivo para Amazon no es solo taquillero. Una película de este calibre nutre el catálogo de Prime Video y actúa como reclamo para nuevos suscriptores, especialmente en mercados donde el cine de acción tiene una base de fans muy fiel. La estrategia reproduce el modelo que ha seguido con ‘El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder’ o la expansión de la saga Bond, aunque en este caso a escala más contenida.

Implicaciones para la industria y la competencia
El movimiento de Amazon MGM se produce en un momento de transición para los estudios. Mientras los grandes conglomerados reducen el gasto en contenido y priorizan las franquicias seguras, Amazon apuesta por una combinación de cine de acción de autor —Leitch es un director con sello propio— y estrellas probadas. La compañía ya ha demostrado que puede colocar sus títulos en en lo más alto del ranking de taquilla, y esta adquisición demuestra que su apetito no se limita a las superproducciones de 200 millones.
La pregunta es si Amazon MGM explotará la película con un estreno en cines internacionales o la redirigirá directamente a Prime Video. Fuentes del sector apuntan a que la plataforma podría optar por un lanzamiento híbrido, similar al de ‘Cinderella’ o ‘Sin Tiempo para Morir’, para maximizar tanto la recaudación en taquilla como el tráfico en el servicio. La decisión definirá la hoja de ruta de futuros lanzamientos.
Black Bear, por su parte, se apoya en un socio con músculo financiero para llevar la película a todos los rincones del planeta, sin por ello diluir sus derechos en el mercado doméstico. Es un equilibrio que, de funcionar, podría replicarse en otros proyectos de alto perfil.




