La hostelería de Cádiz ha sumado 9.000 nuevos puestos de trabajo en los últimos siete años, consolidándose como el motor económico que más empleo neto crea en la provincia. Según los datos de la patronal Horeca, en agosto de 2025 el sector alcanzó los 66.106 afiliados a la Seguridad Social, frente a los 57.016 de 2019. Detrás de esta cifra hay una transformación silenciosa: la desestacionalización del turismo gastronómico ha repartido la actividad a lo largo del año y ha mejorado la estabilidad de los contratos.
Los perfiles que más demanda genera este crecimiento no han cambiado: camareros, cocineros y gerentes (jefes de sala, de cocina y de recepción) acaparan la mayor parte de las vacantes. A ellos se suman ayudantes de camarero, pinches, gobernantas y personal de mantenimiento, todos recogidos en el convenio provincial que estará vigente hasta 2028.
¿Por qué la hostelería gaditana está creando tanto empleo?
La clave no está solo en el sol y la playa. La oferta gastronómica de la provincia, apoyada en una materia prima de primer nivel, ha conseguido atraer visitantes también en primavera y otoño. El resultado es una actividad menos dependiente de los picos de julio y agosto, lo que se traduce en plantillas más amplias y contratos que aguantan más meses.
Las estadísticas anuales reflejan esa evolución: tras el desplome de 2020 (51.236 trabajadores), la cifra rebotó hasta 56.222 en 2021 y superó por primera vez los 60.000 en 2022. A partir de ahí no ha dejado de crecer: 62.469 en 2023, 63.898 en 2024 y el récord de 66.106 en 2025, con un incremento interanual del 3,5% en el último ejercicio.
El dato del Régimen General fue aún más sólido: los asalariados subieron un 4,1 % hasta los 57.535, mientras el autoempleo se mantenía estable. Los contratos temporales de verano siguen siendo mayoría, pero la tendencia apunta a una conversión gradual hacia relaciones laborales más prolongadas.
La hostelería gaditana ha pasado de mover 57.000 afiliados en 2019 a más de 66.000 en 2025, y el convenio blinda subidas salariales anuales del 4,5% hasta 2028.
¿Qué perfiles busca el sector? Sueldos y condiciones
Antonio de María, presidente de Horeca, señala que «los perfiles más demandados son personal de cocina y de sala», y rechaza el estigma de explotación: «nadie trabaja más de lo estipulado, nadie cobra el mínimo». El convenio, firmado en septiembre de 2025 y vigente hasta 2028, fija una subida anual del 4,5 % y 15 pagas para los trabajadores del sector en la provincia.
Los sueldos mínimos varían en función de la categoría del establecimiento (grupos A, B y C). Estas son algunas referencias para 2026:
- Jefe de cocina, gobernanta o primer jefe de recepción: entre 1.314 y 1.515 euros mensuales.
- Segundo jefe de cocina o primer encargado de cafetería: entre 1.287,51 y 1.476 euros.
- Cocinero, recepcionista o encargado de bodega: entre 1.272,06 y 1.447,69 euros.
- Camarero, barman, camarera de piso o socorrista: entre 1.253,89 y 1.411,04 euros.
- Ayudante de camarero, pinche, limpiador o mozo de equipaje: entre 1.253,89 y 1.297,89 euros.
Además del salario base, el convenio incluye plus de transporte (3,02 euros/día), ropa de trabajo (25,45 euros/mes) y manutención (39,04 euros/mes), entre otros complementos. Los servicios extraordinarios de Nochevieja se pagan a 56,09 euros/hora con un minimo de cuatro horas, y las horas adicionales a 22,47 euros.
Análisis Merca2: ¿oportunidad real o precariedad disfrazada?
Los datos de afiliación demuestran que el empleo crece y que los sueldos del convenio superan con holgura el SMI en casi todas las categorías. Las 15 pagas y los pluses de transporte o manutención mejoran el ingreso real, y la subida anual pactada protege frente a la inflación.
Sin embargo, conviene leer la letra pequeña. El propio sector reconoce que «en verano aumentan las contrataciones y muchos pierden el puesto de trabajo en invierno». La estacionalidad no ha desaparecido: se ha suavizado. La mayoría de las vacantes siguen concentrándose entre mayo y septiembre, por lo que quien busque un empleo estable todo el año deberá orientarse hacia hoteles urbanos, grupos con varios establecimientos o restaurantes con fuerte demanda local.
Otro dato significativo es el peso de la mano de obra extranjera: el 77,59 % de los contratos en servicios son ocupados por trabajadores de otros países, y la hostelería es su principal salida laboral. Esto refleja tanto la dificultad para cubrir puestos con población local como la necesidad de mejorar las condiciones de alojamiento y conciliación para atraer talento.
En nuestra lectura, la oportunidad es real para quien se acerque con flexibilidad horaria, carné de manipulador de alimentos y disponibilidad para fines de semana. Las empresas valoran cada vez más la formación en idiomas y la predisposición a rotar entre puestos, lo que puede acelerar un contrato indefinido.
📝 Cómo enviar el currículum
No hay una convocatoria única centralizada, pero la demanda es continua. Estos son los pasos más eficaces para entrar en las bolsas de selección de la hostelería gaditana:
- Paso 1: Prepara un CV específico para hostelería, incluyendo formación en manipulación de alimentos, experiencia en sala o cocina e idiomas (inglés y alemán son muy valorados).
- Paso 2: Localiza las cadenas hoteleras y grupos de restauración con presencia en la provincia (Hipotels, Barceló, hoteles urbanos de Cádiz capital y grupos locales) y registra tu perfil en sus portales de empleo corporativos.
- Paso 3: Utiliza portales generalistas como Infojobs o Indeed con los filtros ‘hostelería’, ‘Cádiz’ y las localidades de mayor demanda (Tarifa, El Puerto de Santa María, Conil, Chiclana).
- Paso 4: Acude personalmente a hoteles, chiringuitos y restaurantes en las zonas costeras durante marzo y abril, cuando arrancan los procesos de selección para el verano; deja el currículum en mano y pregunta por el responsable de sala.
- Paso 5: Contacta con la patronal Horeca Cádiz a través de su web para conocer ferias de empleo o programas de inserción que suelen activarse al inicio de cada temporada.
Plazo de inscripción: No existe fecha límite fija. Las contrataciones para temporada alta comienzan en primavera, por lo que conviene adelantar a marzo. Requisito mínimo: Carné de manipulador de alimentos en vigor y disponibilidad para trabajar fines de semana y turnos partidos.




