Varios abogados y juristas han criticado estos últimos días la forma en que se produjo la detención y la posterior puesta a disposición judicial de Jonathan Andic ante la jueza de Martorell. Acusado de la muerte de su padre, fue detenido y posteriormente puesto en libertad bajo fianza.
Para penalistas reconocidos, el paseíllo ante los medios y vecinos curiosos en el exterior de los juzgados de Martorell, con la imagen de hasta cinco mossos custodiando al detenido con las esposas, supone una evidente vulneración de la presunción de inocencia, más aún si el caso llega a juzgarse con jurado popular.
El letrado penalista Carles Monguilod ha afirmado que se indignó cuando vio la “detención mediática” de Andic. En declaraciones en Catalunya Ràdio, ha valorado que, si la infraestructura no lo permite, el responsable de la detención debe velar porque se haga de la manera que menos perjudique a la persona investigada y a su reputación. Según él, es innecesario ese desfile, con el detenido esposado, menos con las manos detrás, con cuatro policías a su alrededor para evitar cualquier fuga.
“El tratamiento que recibió el Andic de exposición mediática fue totalmente injustificado”, lamentando que esa situación y escenografía puso a la opinión pública en alerta sobre el caso. “Y es tratarlo según ordena la ley”, añade, sin ningún tipo de beneficio por ser quien es.
Por su parte, en declaraciones recogidas en medios, Jorge Navarro, vicedecano del Colegio de la Abogacía de Barcelona y socio de Molins, apunta que la Ley de Enjuiciamiento Criminal expresa que la detención deberá practicarse en la forma que menos perjudique al detenido o preso en su persona, reputación y patrimonio. Y añade que esta normativa obliga a velar por los derechos constitucionales, el honor, la intimidad e imagen, de los detenidos. “Lamentablemente, es frecuente que por parte de las fuerzas policiales no se preserve la intimidad de los detenidos”, constata.
El abogado Miguel Capuz también asegura que en caso de celebrarse juicio sería por jurado popular y no hay duda de que su exposición llegando esposado a los juzgados de Martorell es “una vergüenza” y vulnera la directiva europea que, aunque no ha sido transpuesta por nuestro legislador, es de obligado cumplimiento desde el 1 de abril de 2018.
DIRECTIVA EUROPEA
En su recurso de apelación ante la juez, la defensa de Jonathan Andic liderada por Cristóbal Martell ya expuso que la detención misma fue “de todo punto innecesaria”, ya que el primogénito del fundador de Mango había acudido dos veces al llamamiento de los Mossos y su teléfono había sido intervenido y era conocer por medios de su condición de investigado.
El instituto de las medidas cautelares personales del proceso penal no han de constituir pena anticipada, “pero tampoco pena social anticipada”, reza la defensa en su escrito.
El equipo legal hace alusión a Directiva (UE) 2016/343 del Parlamento Europeo y del Consejo de 9 de marzo de 2016. “Un auto interesadamente entregado a los medios que conducen a una suerte de condena social anticipada insoportable” en un Estado Social y Democrático de Derecho.
Los juzgados de Martorell tienen una de las peores infraestructuras judiciales de Cataluña, anticuadas y que no están adaptadas a las necesidades, con pocas dependencias dispersas en plantas bajas de un viejo complejo de edificios. La Conselleria de Justicia empezó a construir un nuevo edificio en la localidad que está previsto que se acabe en 2028.“La realidad de la infraestructura no puede servir ni de excusa ni de pretexto para la exposición mediática que se hizo el día de su llegada al juzgado”, coinciden los expertos.




