Revolut obtiene la licencia bancaria plena del BCE para operar en España y Alemania

La fintech lanzará su banco francés de forma progresiva, empezando por Francia, y lo extenderá a Alemania y España en fases posteriores, tras invertir más de 1.000 millones en la región.

Revolut Bank SA, la filial francesa del neobanco británico, ha obtenido una licencia bancaria completa del Banco Central Europeo (BCE) y de la Autoridad de Control Prudencial y de Resolución (ACPR) de Francia, un movimiento que le permite lanzar sus servicios bancarios en el país galo y, en fases posteriores, en España, Alemania y otros mercados clave de Europa Occidental.

La concesión de la licencia, anunciada este lunes, supone un espaldarazo regulatorio que equipara a la fintech con la banca tradicional en el corazón financiero del euro. Revolut ya contaba con ficha bancaria en Lituania (Revolut Bank UAB), desde donde operaba como sucursal en España y Alemania ofreciendo IBAN español, pero la nueva entidad francesa le permite un despliegue completo y directo en los principales mercados de la región.

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Una licencia que consolida la apuesta europea de Revolut

La evaluación conjunta del BCE y de la ACPR ha culminado con la aprobación que la propia compañía califica de «hito histórico». Nik Storonsky, fundador y CEO del grupo, subrayó que «Francia se ha consolidado como uno de los principales centros financieros de Europa» y que la licencia proporciona «la base para construir la próxima generación de servicios bancarios» para más de 30 millones de clientes en Europa Occidental.

La operativa no será inmediata en todos los países. Revolut Bank comenzará a prestar servicio de forma progresiva, primero en Francia. En fases posteriores se incorporarán Alemania, España, Irlanda, Italia y Portugal. La entidad lituana, no obstante, seguirá siendo un pilar fundamental para el resto del Espacio Económico Europeo (EEE).

Este modelo de doble entidad —francesa y lituana— busca respaldar el crecimiento paneuropeo de Revolut. Ambas estarán supervisadas por su autoridad nacional competente y por el BCE, lo que aporta una capa adicional de solidez frente a los inversores y a los reguladores.

La apuesta por España y Alemania como motores del crecimiento

España y Alemania figuran entre los mercados prioritarios en la hoja de ruta de Revolut. La fintech ya cuenta con una base de usuarios significativa en ambos países —en España ofrece IBAN español desde 2024— y la licencia francesa le permitirá acelerar la contratación de depósitos, lanzar productos de crédito y competir con la banca convencional en condiciones de plena igualdad regulatoria.

El movimiento se produce tras un año en el que la compañía ha comprometido más de 1.000 millones de euros de inversión en Europa Occidental y prevé incorporar a más de 600 empleados en la región. Además, ha confirmado la apertura, en 2027, de su nueva sede para Europa Occidental en París, un símbolo del arraigo que busca en el continente.

Revolut Bank SA estará liderado por Frédéric Oudéa, presidente del consejo de administración, y por Béatrice Cossa-Dumurgier, consejera delegada para Europa Occidental. Un tándem con experiencia en el sector bancario tradicional que pilotará la transición de la fintech hacia una entidad con licencia plena.

Revolut España Alemania

En el último año, la región de Europa Occidental ha sumado casi 8 millones de nuevos clientes, lo que sitúa la base total cerca de los 30 millones. La licencia francesa aspira a retener y expandir ese volumen con servicios como cuentas remuneradas, préstamos al consumo e hipotecas, productos que hasta ahora solo podía ofrecer de forma limitada a través de su pasaporte lituano.

La licencia francesa es la pieza que faltaba para que Revolut compita con la banca tradicional en igualdad de condiciones regulatorias.

Qué implica para la competencia y para el mapa bancario europeo

La entrada de Revolut como banco de pleno derecho en Francia, España y Alemania intensifica la presión sobre las entidades tradicionales, que ya venían perdiendo cuota en segmentos como las cuentas jóvenes y los pagos transfronterizos. La fintech combina una base de usuarios nativa digital con una estructura de costes más ligera, y ahora suma la confianza regulatoria que le faltaba para disputar ahorro y crédito.

El caso recuerda al de N26, que obtuvo licencia alemana en 2016, o al de Wise, que opera como entidad de dinero electrónico pero ha ido ampliando servicios bancarios. La diferencia es que Revolut parte de una escala de 30 millones de clientes en Europa Occidental y una presencia ya consolidada en 40 mercados. La licencia francesa le otorga la posibilidad de convertirse en un banco universal paneuropeo, un salto cualitativo frente a su pasado como entidad de pagos.

En España, la competencia de neobancos como Revolut y N26 ya ha llevado a los grandes bancos —Santander, BBVA y CaixaBank— a acelerar su transformación digital. La llegada de la licencia completa puede elevar la presión sobre el margen de intermediación y forzar una revisión de las estrategias de captación de clientes más jóvenes.

Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El ritmo de despliegue de la licencia en España y Alemania, previsto en los próximos meses, así como la evolución del número de clientes que migran desde la sucursal lituana al nuevo banco francés.
  • Reacción del valor: Revolut no cotiza en bolsa, pero la valoración implícita en rondas de financiación podría beneficiarse de este hito regulatorio, ya que despeja incertidumbres y abre nuevos flujos de ingresos recurrentes.
  • Precedente sectorial: La trayectoria de N26 tras obtener su licencia bancaria en Alemania sugiere que la integración de depósitos y la oferta de crédito aceleran la rentabilización de la base de usuarios, aunque conlleva una mayor exigencia de capital y supervisión.

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