La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) ha lanzado una consulta que podría cambiar la forma en que el capital tradicional accede a Solana. El regulador propone permitir que los fondos UCITS y otros vehículos minoristas asignen hasta un 10% de sus activos a cripto ETN, los productos cotizados que siguen el precio de un activo digital sin necesidad de custodia directa. La medida, publicada en la consulta trimestral número 52 de la FCA, abre un carril regulado para que Solana entre en las carteras de inversores que prefieren delegar la gestión en fondos profesionales.
Hasta ahora, los inversores minoristas británicos ya podían comprar cripto ETN de forma directa desde que la FCA levantó la prohibición en octubre de 2025. Lo que faltaba era el permiso para que los fondos autorizados hicieran lo mismo, una laguna que la nueva propuesta quiere cerrar con un límite que la propia FCA califica de «material pero no dominante».
Qué propone exactamente la FCA
El borrador detalla que los esquemas UCITS y la mayoría de fondos minoristas no UCITS autorizados podrán invertir hasta un 10% de su patrimonio en ETN de criptoactivos que coticen en mercados reconocidos del Reino Unido, de la UE o de otras plazas que cumplan los requisitos de elegibilidad. Quedan excluidos los fondos de inversión alternativos y los vehículos de activos a largo plazo, porque la FCA considera que las criptomonedas no encajan con sus objetivos de inversión.
La medida se limita a notas negociadas en bolsa, no a la tenencia directa de tokens. Un cripto ETN (exchange-traded note) es un título de deuda cotizado que replica el rendimiento de un activo subyacente, como si fuera un pagaré emitido por una entidad financiera. Para Solana, ya existen ETN listados en Deutsche Börse y en Euronext, lo que los convertiría en candidatos naturales para la Bolsa de Londres si los emisores deciden dar el paso.
Además, los gestores que superen una exposición mínima tendrán que revelarla como una característica relevante del fondo. La FCA no quiere que las criptomonedas entren de forma opaca en productos que se venden como conservadores. La consulta pública permanecerá abierta hasta el 13 de julio de 2026.
La FCA está trazando un carril regulado para que el capital tradicional acceda a las criptomonedas sin desmontar las estructuras de fondos existentes.
El encaje de Solana en los nuevos carriles regulados
Aunque Bitcoin y Ether son los activos más obvios para estos productos, Solana lleva meses ganando tracción como activo institucional diferenciado. Su arquitectura de alta velocidad y el auge de proyectos DePIN —redes de infraestructura física que se pagan con tokens, como Helium o Hivemapper— le dan un perfil que algunos gestores empiezan a ver como complementario a la reserva de valor de Bitcoin.
Los ETN de Solana que ya cotizan en Europa permitirían a un fondo UCITS sumar exposición al token con la misma facilidad con la que compra una acción. La consulta de la FCA no distingue entre criptoactivos, así que cualquier ETN que cumpla los criterios de listado sería elegible. Si la demanda de los gestores se materializa, podríamos ver un flujo adicional de capital hacia SOL, sobre todo de inversores que hoy no compran tokens directamente pero sí participan en fondos regulados.
Un paso más hacia la normalización institucional, con letra pequeña
La propuesta encaja en una estrategia de apertura gradual. El Reino Unido no permite exposición ilimitada ni custodia directa de criptoactivos en fondos tradicionales, pero tampoco mantiene una prohibición total. Este punto medio contrasta con modelos más agresivos (como los de algunos países del Golfo) y con prohibiciones absolutas. El límite del 10% es relevante: permite una asignación satélite que puede funcionar como diversificador, pero sin desnaturalizar el perfil de riesgo del producto.
Dicho de otro modo, el éxito de la medida dependerá de que los gestores decidan usarla. Bitcoin y Ether seguirán siendo los grandes beneficiarios en volumen, pero Solana tiene argumentos para captar una porción de ese capital si los equipos de ventas de los emisores de ETN hacen bien su trabajo. Cabe recordar que la adopción institucional de Solana ya ha dado pasos en EE.UU., donde varios emisores han solicitado ETFs al contado. La señal británica refuerza esa tendencia y podría acelerar la llegada de productos similares en Europa.
El riesgo, como siempre, está en la volatilidad y en los precedentes de paradas de red que Solana arrastra. Los gestores que miren el histórico de fiabilidad antes de incluir un ETN de SOL en su cartera se encontrarán con un activo que ha madurado mucho, pero que aún carga con el recuerdo de aquellas horas de inactividad. Eso sí, la dirección del viaje regulatorio es clara: los carriles para que Solana llegue al inversor de a pie, con todas las protecciones de un producto regulado, se están ampliando.





