A Security levanta 37 millones con el respaldo de los fundadores de Wiz y Cyera: lecciones para atraer inversión de unicornios

La startup israelí ha cerrado dos rondas por un total de 37 millones de dólares con el apoyo de los fundadores de Wiz y Cyera como inversores ángel. Esta práctica, cada vez más común en los ecosistemas de ciberseguridad israelí y Silicon Valley, es una señal de validación que cua

Levantar capital y captar la atención de los mejores inversores es el desafío diario de cualquier fundador. La última ronda de A Security, que ha cerrado 37 millones de dólares con la participación de los fundadores de los unicornios Wiz y Cyera, demuestra que el respaldo de otros founders de éxito puede ser la señal de calidad definitiva.

Una ronda de 37 millones de dólares en dos fases que sella el valor de la red de founders

La startup israelí, fundada en 2025 por Yossi Torati, Omer Gal y Yuval Itzchakov, acaba de completar dos rondas de financiación por un total de 37 millones de dólares. La primera, una ronda semilla de 5 millones liderada por Cyberstarts; la segunda, apenas cinco meses después, una ampliación de 32 millones encabezada por Cyberstarts y Lightspeed. Lo que hace diferente a esta operación no es el importe, sino la lista de inversores ángel que la acompañan.

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Entre los ángeles destacan Assaf Rappaport, consejero delegado de Wiz, y Yotam Segev, CEO de Cyera, dos de los unicornios de ciberseguridad más relevantes de la Startup Nation israelí. También han participado Merav Bahat (fundadora de Dazz) y Cerca Partners. Que founders que ya han construido empresas valoradas en miles de millones pongan dinero en una startup temprana es una señal de confianza casi imposible de replicar con un simple pitch.

A efectos prácticos, este tipo de inversión de fundador a fundador genera un network effect que funciona como un sello de calidad para el resto del ecosistema. El inversor institucional que ve a CEO de unicornios en el cap table lee de inmediato: «si quien ha estado ahí apuesta por esto, el riesgo de ejecución es menor».

Agentes de IA que cazan vulnerabilidades antes de que lo haga un atacante

La plataforma de A Security se enfrenta a lo que llaman «Weaponized AI»: ciberataques llevados a cabo por agentes autónomos de inteligencia artificial. Para contrarrestarlos, la startup despliega sus propios agentes defensivos que rastrean continuamente la red de una organización en busca de puntos débiles, los encadenan en rutas de ataque potenciales y cierran las brechas antes de que sean explotadas.

La inversión de un founder de unicornio no es un simple cheque: es un altavoz que amplifica el mensaje de tu startup frente a fondos y potenciales clientes.

«Nos centramos en ataques basados en agentes que operan de extremo a extremo», explica Yossi Torati, cofundador y CEO. «Nuestro objetivo no es solo identificar vulnerabilidades, sino cerrar toda la cadena de ataque antes de que pueda ser utilizada». Torati, con más de dos décadas de experiencia en seguridad informática tras su paso por la Marina israelí y la gestión de crisis en Sygnia, sostiene que la industria está entrando en una era en la que los atacantes son cada vez más sistemas autónomos y menos operadores humanos.

Los otros cofundadores, Omer Gal y Yuval Itzchakov, pasaron por la célebre Unidad 8200 del ejército israelí y ocuparon puestos sénior en Check Point y Hunters. Su experiencia abarca ciberseguridad ofensiva, vulnerabilidades y aprendizaje automático. La combinación de talento técnico de élite y un producto que ataca una necesidad urgente convenció a los ángeles de que el equipo podía ejecutar.

A Security ronda

Lo que esta ronda enseña a cualquier fundador que busque atraer el respaldo de los grandes

En el ecosistema emprendedor, pocas palancas de tracción son tan potentes como el capital de otro fundador. Hemos visto cómo en Israel los fundadores de empresas como Wiz o Cyera reinvierten en la siguiente hornada, creando un circuito de confianza que acelera las rondas de sus participadas. Un caso similar se ha repetido en Silicon Valley, donde los fundadores de unicornios como Stripe o Notion han apadrinado startups tecnológicas con cheques y mentoría.

La lección que deja A Security es doble. Por un lado, que el producto debe ser excelente, pero por otro, que las relaciones construidas antes de la ronda marcan la diferencia. Cuando un inversor ángel con el currículum de Assaf Rappaport pone dinero, está validando no solo la idea, sino la capacidad del equipo para ejecutar en un mercado que él conoce al dedillo. Conseguir ese tipo de respaldo no es cuestión de suerte: exige haber demostrado tracción real –aunque sea en beta– y haberse ganado la confianza de alguien que ya ha jugado en las grandes ligas.

Para un founder que empieza, lo más inteligente es identificar a los fundadores-inversores cuyo perfil encaje con su vertical. No se trata de pedir dinero a la primera de cambio, sino de construir relaciones a través de eventos del sector, programas de aceleración como los de Y Combinator o Techstars, y compartir métricas de forma transparente. El capital llegará cuando la red entienda que hay una oportunidad real.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Construye tu red de founders antes de necesitarla: Participa en comunidades especializadas, aporta valor sin pedir y gana visibilidad entre emprendedores que ya han salido a bolsa o levantado Series C.
  • Demuestra tracción que otro founder entienda: Métricas claras de product-market fit, primeros clientes de calidad y una defensa técnica impecable en tu pitch. Los fundadores de unicornios buscan evidencia de que sabes ejecutar.
  • Convierte la inversión de un fundador en una señal pública: Cuando consigas ese ángel de prestigio, anúncialo con claridad y deja que el efecto arrastre al resto de inversores. La credibilidad se multiplica.

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