Lucía Fraile, hija del mánager Alfredo Fraile, lanza LFP Events

La emprendedora abandona el catering familiar para lanzar su propia agencia de eventos integrales. Caritina Goyanes, que falleció hace dos años, fue quien la impulsó a dar el paso.

Lucía Fraile Peña, la sexta hija del histórico representante de Julio Iglesias, Alfredo Fraile, ha decidido volar sola. Acaba de fundar LFP Events, una empresa que nace con la vocación de organizar desde bodas a eventos corporativos de forma integral. El empujón definitivo se lo dio su ‘hermana’ Caritina Goyanes, fallecida hace dos años, que siempre la animó a confiar en su talento.

Del catering al emprendimiento: la semilla de LFP Events

Lucía Fraile no es una recién llegada al mundo de los eventos. Forma parte de una saga familiar extensa: por rama materna vienen del teatro y, por la paterna, del cine. Nacida en Miami y formada en Estados Unidos, Canadá y Boston —donde se licenció en Comunicación y Periodismo—, su experiencia multicultural le da una perspectiva amplia a la hora de negociar con proveedores y clientes.

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Durante años, su espacio laboral fue SixSens, el catering creado por su íntima amiga Caritina Goyanes junto con sus hermanas Lala y Eugenia. La empresa arrancó de forma casi artesanal en la cocina de los Fraile, una sala enorme donde, como recuerda Lucía, “empezamos a cocinar para las fiestas”. Ella, con quince años, trabajaba de camarera; luego, al regresar de Miami, se incorporó a la oficina. “Nunca estuve en cocina, siempre en la parte de gestión”, aclara. La organización de proveedores, facturas y horarios fue su escuela, y ahora es el corazón de LFP Events.

La transición no fue una ruptura, sino un paso natural. “No es una ruptura con el catering, sino un crecimiento personal”, dice. De hecho, SixSens sigue siendo un colaborador en sus eventos, prueba de que los lazos familiares y profesionales se mantienen firmes.

Caritina Goyanes, el motor emocional del proyecto

emprendimiento eventos

Caritina Goyanes fue para Lucía mucho más que una compañera de negocio: era la hermana que elegiste. “De pequeña quería ser como Cari. La veía con tanto desparpajo, tan independiente, tan divertida”, rememora. Aquella admiración se convirtió en un empuje constante. Caritina, que falleció en 2024 a los 46 años por un cáncer, insistía en que Lucía debía volar sola. “Siempre me animaba a dar el salto y a confiar en lo que yo quería hacer”, relata ella. No llegó a ver materializado el proyecto, pero su espíritu está en cada evento.

La muerte de Cari dejó un vacío profundo en los clanes Fraile y Goyanes Lapique, familias que se consideran una sola. “No era ley de vida. Es muy difícil procesar que ya no la voy a volver a ver”, admite Lucía. El duelo, sin embargo, ha sido motor para honrar su memoria. La boda de Eugenia Fraile el año pasado, por ejemplo, fue un homenaje silencioso: LFP Events la organizó con mimo, y Carla Goyanes escribió en redes: “¡Cómo habría disfrutado Cari!”.

Emprender siempre es un acto de fe, pero cuando el respaldo es el consejo de quien ya no está, el proyecto adquiere un significado que trasciende lo profesional.

Un sector maduro donde la confianza marca la diferencia

El mercado de los eventos en España es un océano de microempresas y autónomos. Según datos del INE, el sector de organización de convenciones y ferias facturó cerca de 2.000 millones de euros en 2025, con un crecimiento impulsado por la recuperación del turismo y los actos corporativos. En ese entorno, diferenciarse no es cuestión de precio, sino de reputación y contactos. Y ahí, Lucía Fraile juega con ventaja.

“El apellido Fraile es credibilidad y buena reputación”, afirma sin ambages. Su padre, Alfredo Fraile, fue la mano derecha de Julio Iglesias durante quince años, construyendo una red de relaciones que todavía perdura. Esa herencia intangible abre puertas, pero el verdadero desafío, como ella misma reconoce, es mantenerlas abiertas. “No hay atajos para hacer las cosas bien”, solía repetirle Alfredo.

La gestión de impagos, la pesadilla del sector, la tiene bajo control. En SixSens, Caritina impuso una regla de oro: cobrar el 100% antes del evento. Lucía ha trasladado esa política a LFP Events y, de momento, no ha sufrido morosidad. Un detalle que, en un negocio de márgenes ajustados, puede ser la diferencia entre sobrevivir y quebrar. “Eso lo aprendió en en SixSens”, explica.

Con este lanzamiento, la hija pequeña de los Fraile no solo estrena empresa, sino que reivindica un legado familiar. La sombra de su padre, fallecido por covid en 2021, y la figura de Caritina la acompañan. Como diría su hermana adoptiva, ya era hora de que Lucía pilotara su propio barco. El sector está avisado: llega una organizadora de raza.


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