Bitmine Immersion Technologies (BMNR), la empresa con la mayor tesorería corporativa de Ethereum del mundo, ha anunciado una emisión de 3 millones de acciones preferentes con un dividendo anual del 9,5%. La jugada replica el modelo de financiación que MicroStrategy popularizó con Bitcoin, y llega en un momento delicado: el ether se mueve en torno a 1.765 dólares, en mínimos de varios meses, y las pérdidas no realizadas de la compañía superan los 8.000 millones de dólares, según datos de CryptoQuant.
Acciones preferentes al 9,5% para financiar más compras de Ethereum
La oferta contempla colocar 3 millones de títulos de la Serie A Perpetua a 100 dólares por acción, lo que en total supondría ingresos brutos de 300 millones de dólares. El dividendo fijo del 9,5% se pagará de manera perpetua, una estructura casi calcada de la emisión de acciones preferentes STRC que MicroStrategy ha utilizado para financiar sus compras masivas de bitcoin.
Bitmine explica que el dinero captado se destinará a comprar más ETH, a ampliar las actividades de staking (el bloqueo de monedas para obtener recompensas) y a expandir su red de validadores a través de su plataforma MAVAN. También menciona necesidades de capital circulante y la posibilidad de recomprar acciones ordinarias. Las entidades colocadoras son Moelis & Company y Cantor Fitzgerald, y las nuevas acciones cotizarán bajo el ticker BMNP cuando la Bolsa de Nueva York dé el visto bueno.
No es un caso aislado. La tesorería de Bitcoin Strive (ASST) ya tiene en circulación su propia acción preferente con dividendo, SATA, que paga un 13%,, una cifra que refleja la prima que estas compañías deben ofrecer para atraer inversores en un mercado cripto bajista.
Bitmine necesita pagar un 9,5% porque el mercado exige un sobreprecio para financiar una apuesta por ether en caída libre.
Más de 8.000 millones en pérdidas no realizadas pese a tener 5 millones de ETH
La compañía ha acumulado una tesorería de más de 5 millones de ethers, la mayor entre las empresas cotizadas. Una posición que, valorada al precio actual de 1.765 dólares, equivale a unos 8.825 millones de dólares. Sin embargo, el coste medio de adquisición es muy superior, lo que ha generado unas pérdidas no realizadas que ya superan los 8.000 millones de dólares, según las cifras que maneja el agregador on-chain CryptoQuant.
Gran parte de ese saldo está bloqueado en staking, lo que limita la liquidez inmediata. El presidente de Bitmine, Tom Lee, ha restado importancia a los números rojos en varias ocasiones: “Son cifras en papel que mejoran cuando el mercado sube”, ha declarado. Pero con el ether cediendo casi un 5% en las últimas 24 horas, el agujero contable es cada vez más profundo.
La oferta de acciones preferentes se convierte así en una maniobra para capear el temporal. Al ofrecer un dividendo fijo y perpetuo, la empresa busca captar capital fresco sin tener que vender ETH en el peor momento, y al mismo tiempo seguir incrementando su tesorería cuando los precios están bajos.
¿Cuánto aguanta el modelo de tesorería cripto en un mercado bajista?
La estrategia de Bitmine es un calco de la que Michael Saylor ha convertido en seña de identidad en MicroStrategy: emitir deuda o acciones para comprar el activo digital de referencia. Sin embargo, Ethereum no es Bitcoin. Mientras que el bitcoin es percibido por los institucionales como un “oro digital” con una narrativa de reserva de valor relativamente asentada, el ether es un activo más vinculado a la utilidad de la red y a ecosistemas como las finanzas descentralizadas.
La pregunta que sobrevuela la operación es si el inversor institucional está dispuesto a respaldar con la misma convicción una tesorería corporativa centrada en ether, sobre todo cuando las pérdidas no realizadas se cuentan por miles de millones y el mercado aún no ha dado señales claras de suelo. La experiencia de MicroStrategy demuestra que las minusvalías latentes pueden convivir con ampliaciones de capital siempre que el inversor crea en la revalorización futura del activo subyacente. Pero aquello ocurrió en un ciclo alcista del bitcoin; Bitmine está probándolo con el ether en pleno correctivo.
Otro factor diferencial es el dividendo del 9,5%. Es una cifra alta incluso para los estándares del sector: Strive paga un 13%, y MicroStrategy ha colocado su acción preferente en torno al 8%. Esa rentabilidad ofrecida actúa como un termómetro del riesgo percibido. Cuanto mayor es el cupón, más dudas transmite el mercado sobre la capacidad de la empresa para generar valor solo con la revalorización del activo.
Las próximas semanas serán clave. La aprobación de la cotización del ticker BMNP en la Bolsa de Nueva York y la respuesta de los primeros inversores indicarán si el modelo de tesorería corporativa cripto tiene fuelle más allá de Bitcoin. De momento, Bitmine ha puesto sobre la mesa 300 millones de razones para seguir de cerca su apuesta.




