Janus Henderson dispara los dividendos globales 2026: crecen un 10,1% hasta 424.500 millones

El sector financiero lideró los repartos con 90.800 millones de dólares, mientras las recompras globales se moderaron un 3,1%. Janus Henderson eleva su previsión de crecimiento de dividendos para 2026 al 8,3%.

Los dividendos repartidos por las mayores empresas cotizadas del mundo alcanzaron los 424.500 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 10,1% más que en el mismo periodo de 2025, según la primera edición del Índice Global de Dividendos y Recompra de Acciones de Janus Henderson. La firma ha ampliado su estudio para incluir también las recompras de acciones, que en el trimestre sumaron 425.700 millones de dólares, aunque con una caída del 3,1% interanual.

Un arranque de año con crecimiento generalizado

Estados Unidos volvió a ser el principal motor. El país aportó 183.500 millones de dólares en dividendos, el 46,3% del total mundial, y llevó a cabo recompras por valor de 266.700 millones. El crecimiento fue transversal: los sectores tecnológico, financiero y energético destacaron entre los que más elevaron el pago a sus accionistas.

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Europa —excluyendo el Reino Unido— repartió 67.400 millones de dólares, un 35,5% más, gracias en parte a los efectos del tipo de cambio y de del calendario de pagos. Suiza lideró con 27.300 millones, seguida de Dinamarca con 9.400 millones.

El Reino Unido sumó 17.700 millones de dólares, un 17,7% más, impulsado por dividendos extraordinarios. Destacaron los 3,60 libras por acción de Next y el pago adicional de Reckitt, que engordaron la factura total.

Las recompras globales, que totalizaron 425.700 millones, se situaron ligeramente por encima de los dividendos, pero sufrieron un retroceso del 3,1%. La divergencia entre ambas estrategias de retribución al accionista empieza a ser una de las claves del informe.

El sector financiero y los materiales básicos lideran los repartos

El sector financiero fue el mayor pagador del trimestre, con 90.800 millones de dólares en dividendos, y también dominó las recompras con 110.700 millones, lo que supone más de un tercio del total del índice.

Los materiales básicos experimentaron el mayor crecimiento porcentual: un 47,1%. La demanda de minerales como el cobre y el litio —esenciales para centros de datos, semiconductores e infraestructura de inteligencia artificial— empujó los pagos al alza. La tecnología tampoco se quedó atrás, con 43.700 millones en dividendos y 66.600 millones en recompras.

Janus Henderson

La solidez de los beneficios empresariales sigue siendo el principal combustible de los dividendos, mientras las recompras se moderan en un entorno de tipos altos y riesgos geopolíticos.

Previsiones 2026: los dividendos mantienen el paso, las recompras se frenan

Janus Henderson ha elevado su previsión de crecimiento global de dividendos para 2026 al 8,3%, frente al 6,8% de 2025. En cambio, espera que las recompras se reduzcan un 1,1% este año, tras haber aumentado un 6,1% en 2025.

«En medio de lo que parece un contexto macroeconómico cada vez más incierto, la sorpresa ha sido la solidez de los beneficios en todo el mundo. Esos beneficios casi siempre se traducen en mayores dividendos, y eso es exactamente lo que estamos viendo ahora en una amplia gama de sectores y regiones», ha asegurado Jane Shoemake, gestora de carteras de clientes del equipo de renta variable global de Janus Henderson.

El informe advierte, no obstante, de que los tipos de interés más altos durante más tiempo, el riesgo geopolítico y la presión sobre los sectores orientados al consumidor siguen siendo amenazas latentes. Las recompras, más cíclicas, ofrecen un colchón de flexibilidad a las empresas si las condiciones se deterioran.

Análisis: La prudencia empresarial y la resiliencia del dividendo

La divergencia que muestra el índice de Janus Henderson —dividendos al alza, recompras a la baja— no es casual. En un entorno de tipos de interés elevados, las empresas están asignando capital con más cautela. Las recompras, que en los últimos años habían sido la herramienta preferida para devolver excesos de caja, pierden atractivo cuando financiarse cuesta más y la visibilidad sobre los beneficios futuros se estrecha. El dividendo, en cambio, se ha convertido en una señal de confianza estable que el mercado premia.

Para el inversor español, el mensaje tiene una traducción directa. Las cotizadas del IBEX 35, con una fuerte presencia bancaria y energética, están entre las principales pagadoras de dividendos de Europa. El hecho de que el sector financiero global aporte casi 91.000 millones de dólares en dividendos trimestrales refuerza la tesis de que los pagos de entidades como Santander, BBVA o CaixaBank disponen de una base sólida. No es solo un fenómeno local: los beneficios bancarios resisten en Estados Unidos, Europa y Japón, y esa resiliencia sostiene los flujos.

Eso sí, el riesgo está en los detalles. El crecimiento de los dividendos europeos, excluyendo el Reino Unido, se hinchó un 35,5% en parte por efectos cambiarios y por la estacionalidad de los pagos. Sin ese impulso técnico, la cifra sería más modesta. Además, el tirón del 47,1% de los materiales básicos está muy vinculado a la inversión en inteligencia artificial; si ese ciclo se ralentiza, los pagos extraordinarios de mineras y químicas podrían moderarse con la misma rapidez con que han llegado.

El comportamiento de los dividendos en el primer trimestre refuerza la idea de que los inversores están valorando cada vez más la disciplina en la asignación de capital. Las compañías que combinan un pago creciente con recompras selectivas —como muchas del IBEX 35— se están ganando una prima de confianza. La expectativa de que los dividendos globales crezcan un 8,3% este año es realista siempre que los tipos no vuelvan a subir de forma abrupta. La incertidumbre comercial y geopolítica, sin embargo, obliga a leer con prudencia cualquier previsión. Las recompras a la baja son la otra cara de la moneda: las empresas prefieren guardar munición para lo que pueda venir. Para el inversor de largo plazo, el dividendo sigue siendo la columna vertebral de la retribución. Solo hay que vigilar de cerca el coste de la deuda y la salud de los sectores más cíclicos.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre: El IBEX 35 ha cerrado la sesión prácticamente plano, con una ligera caída del 0,1%, hasta los 9.340 puntos. La prima de riesgo española se mantiene en 78 puntos básicos, un nivel que favorece la estabilidad de los flujos de retribución.

Clave técnica: Las empresas del IBEX que pagan dividendo regular acumulan una rentabilidad media por dividendo del 4,4% en 2026, lo que sigue atrayendo flujos al mercado español frente a otros índices europeos con yields más bajos.

Apunte macro: La resistencia de los dividendos globales en un entorno de desaceleración es consistente con un escenario de aterrizaje suave, aunque el crecimiento de las recompras en negativo anticipa que las empresas ya están ajustando su asignación de capital ante posibles turbulencias.


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