Strategy realiza su primera venta de bitcoins en 3 años y provoca la caída bajo $70.000

La empresa de Michael Saylor vendió 32 bitcoins, apenas 2,5 millones de dólares, pero el gesto ha roto el tabú de las compras y ha extendido el pánico. El bitcoin pierde el soporte de los 70.000 dólares y las liquidaciones superan los 1.000 millones.

Strategy, la empresa antes conocida como MicroStrategy y que atesora más de un 4 % de todos los bitcoins que existen, ha hecho algo que no ocurría desde 2022: vender bitcoins. La operación es ridículamente pequeña —apenas 32 BTC, unos 2,5 millones de dólares al cambio—, pero ha bastado para romper el aura de acumulador perpetuo que sostenía al mercado. El bitcoin perdió el soporte de los 70.000 dólares y las liquidaciones de posiciones apalancadas superaron los 1.000 millones de dólares en todo el ecosistema cripto.

La propia compañía detalló que vendió esos 32 bitcoins entre el 26 y el 31 de mayo, a un precio medio de 77.135 dólares. Lo curioso es que la cotización actual ronda los 69.000, un 44 % por debajo de su máximo de 126.000 dólares del pasado octubre. Así, sin más.

Publicidad

El detonante: una venta simbólica de 32 bitcoins

Desde hace tres años y medio, Strategy era una máquina de comprar. Daba igual que el bitcoin subiese o bajase: cada mes añadía más monedas a su balance, convertida en una especie de fuente inagotable de demanda. Ayer anunció su primera venta desde 2022 y, por pequeña que sea, el mensaje implícito ha calado hondo. El mercado ya no puede dar por sentado que Strategy seguirá acumulando a cualquier precio.

La cantidad —32 bitcoins— no habría movido ni un ápice el mercado en un día normal. Pero su relevancia se amplifica por el impacto psicológico, igual que cuando un banco central insinúa un cambio de rumbo sin mover apenas tipos. Las acciones de Strategy cerraron ayer con una caída del 5,8 % en Wall Street, y los futuros apuntan a otro 3 % de recorte en la sesión de hoy.

El efecto contagio: los ETF también sangran

La debilidad del bitcoin no se explica solo por Strategy. Los fondos cotizados (ETF al contado), que desde su aprobación en enero de 2024 habían funcionado como un imán de liquidez institucional, han virado a las salidas. Solo el pasado 1 de junio registraron 484 millones de dólares en reembolsos netos, una cifra que contrasta con los 2.400 millones de saldo negativo que dejó el mes de mayo completo.

Es la primera vez que ambos catalizadores —las compras corporativas de Strategy y los flujos de los ETF— se dan la vuelta a la vez. Y la coincidencia está acelerando el correctivo. Apenas 32. Nada comparado con los más de 400.000 bitcoins que guarda la empresa. Pero la narrativa ha cambiado.

El tabú ha dejado de serlo y el mercado ya no cuenta con la garantía de que Strategy será siempre un comprador neto.

Una lectura con perspectiva: lo que nos dice esta venta del mercado actual

Conviene recordar que detrás de Strategy está Michael Saylor, un evangelista del bitcoin que ha repetido cientos de veces que “nunca” vendería. Que ahora su empresa liquide incluso una fracción ínfima de sus reservas refleja un problema práctico: la tesorería necesita oxígeno. El desplome del 44 % desde máximos ha debilitado los balances y obliga a buscar financiación, aunque sea a costa de quebrar un mito.

Es una escena que ya vimos en el verano DeFi de 2020 y, sobre todo, con la caída de Terra en 2022: cuando el mercado depende de un puñado de actores hiperconcentrados, cualquier gesto que sugiera que van a vender puede desatar una corrección desproporcionada. El bitcoin sigue siendo un activo con una capitalización de 1,3 billones de dólares, pero su resistencia depende en buena medida de que los grandes tenedores no pierdan la fe.

El riesgo, obvio, es que una venta simbólica se convierta en una tendencia. Si Strategy vendiese para cubrir deudas o si otros tesoreros corporativos imitasen el movimiento, el soporte de los 70.000 dólares podría ser solo una parada en un camino más bajo. Y, mientras tanto, los inversores minoristas se llevan la peor parte: las liquidaciones de esta semana lo demuestran.

No pretendo adivinar qué hará el precio mañana. Pero esta venta, por pequeña que sea, nos recuerda que en cripto los dioses también flaquean. Y cuando flaquean, el Olimpo tiembla.


Publicidad