Meliá cesa la gestión de 15 hoteles en Cuba tras el ultimátum de Estados Unidos

La hotelera se suma a Iberostar y Royalton en la salida de la isla, en un contexto de caída del 55% en la llegada de turistas y amenaza de sanciones de Washington contra compañías vinculadas al conglomerado militar Gaeasa. El impacto financiero, limitado porque la mayoría de hote

Meliá Hotels International ha decidido cesar de manera inmediata la gestión, comercialización y uso de sus marcas en 15 hoteles en Cuba, acorralada por el ultimátum de Estados Unidos que expira el próximo 5 de junio y que amenaza con sanciones a cualquier empresa extranjera que mantenga vínculos con el conglomerado militar estatal Gaeasa. La comunicación a la CNMV, realizada este 3 de junio, confirma el portazo de la hotelera mallorquina a un destino que lleva meses agonizando.

La decisión, que ya se había anticipado el pasado 26 de mayo a los propietarios de los establecimientos, se atribuye a ‘circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión’ de la filial instrumental Ilha Bela, según el hecho relevante remitido al supervisor. La compañía asegura que el impacto financiero es ‘limitado’ porque la gran mayoría de esos hoteles estaban ya cerrados por la crisis energética y la caída de la demanda turística.

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El ultimátum de Estados Unidos y el contexto cubano

La intervención de la Administración estadounidense ha colocado a las hoteleras extranjeras en una posición insostenible. Washington ha fijado el 5 de junio como fecha límite para que las compañías que operan en la isla rompan cualquier lazo con Gaeasa, el conglomerado que controla buena parte de la infraestructura turística cubana y que está bajo la órbita del estamento militar. Las sanciones previstas pueden alcanzar la prohibición de acceso al sistema financiero internacional, un riesgo que ninguna cadena cotizada está dispuesta a asumir.

Esa presión exterior se superpone a un deterioro interno sin precedentes. La falta de combustible de aviación ha provocado la cancelación de numerosas conexiones directas, incluso desde Canadá, su principal mercado emisor. Las estadísticas de abril confirman el desastre: apenas 30.551 viajeros internacionales llegaron ese mes, y el acumulado de los cuatro primeros meses de 2026 arroja un desplome del 55,8% en la llegada de visitantes, hasta los 328.608. El turismo en Cuba vive su peor momento en décadas.

Meliá y el impacto en su cartera hotelera

Ilha Bela ha notificado el cese de prestación de servicios en los 15 hoteles que gestionaba en régimen de franquicia o cesión de marca. La compañía de Gabriel Escarrer ha activado ya protocolos para una ‘desafiliación ordenada’ y para informar de forma transparente a proveedores y clientes. La propia Meliá había adelantado en sus cuentas trimestrales que el inicio de 2026 estaba comprometido ‘de forma significativa’ por la intervención de Estados Unidos en la región, lo que agravó las dificultades para obtener combustible y hundió el mercado turístico.

  • Hoteles afectados: Gran Hotel Bristol Habana Vieja, Innside Catedral Habana, Meliá Buena Vista, Meliá Cayo Santa María, Meliá Jardines del Rey, Meliá Las Dunas, Meliá Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach.

La decisión de Meliá tiene un impacto financiero limitado porque la mayoría de los hoteles ya estaban cerrados, pero acelera la desinversión estratégica en un destino cada vez más hostil.

Meliá abandona Cuba

El cierre paulatino fue inevitable: la compañía finalizó el el primer trimestre de 2026 con aproximadamente el 50% de su capacidad operativa paralizada en la isla, lo que lastró los indicadores de habitaciones disponibles y los resultados reportados. Ahora, con el ultimátum cumpliendo plazos, Meliá desactiva por completo una exposición que en los últimos ejercicios había contribuido de manera marginal a su cuenta de resultados.

Otras hoteleras que ya han salido de la isla

La salida de Meliá no es un hecho aislado. Iberostar Hotels & Restaurants ya había abandonado Cuba, desvinculándose de la cadena Gaviota y dejando de operar 12 hoteles. Por su parte, Minor Hotels se retiró en febrero de los dos hoteles que gestionaba en La Habana bajo la marca NH. Y Royalton Hotels & Resorts, la antigua Blue Diamond Resorts, suspendió hace semanas la actividad de 62 establecimientos que operaba con 10 marcas, incluyendo el Royalton Paseo del Prado y el Hotel Inglaterra. Una combinación de factores —reducción de vuelos, deterioro operativo y sanciones— ha vaciado de gestoras internacionales la principal isla del Caribe.

Las consecuencias para el negocio internacional de Meliá

El repliegue cubano, aunque financieramente amortiguado por el cierre previo de activos, tiene un valor estratégico. Cuba representaba para Meliá un mercado emblemático en el Caribe, donde la cadena mallorquina llegó a operar más de 30 hoteles en los tiempos de bonanza. La ruptura forzosa de los contratos con propietarios locales y la pérdida de ingresos por canon, aunque residuales, subrayan la fragilidad de las apuestas geográficas expuestas a sanciones extraterritoriales. Para el inversor, el mensaje es claro: la hotelera prefiere un lavado de cara inmediato en su cartera antes que poner en riesgo su acceso al mercado estadounidense, donde ya tiene presencia con marcas premium y urbanas.

En este contexto, la cotización de Meliá apenas ha acusado el movimiento. El valor ya descontaba la imposibilidad de operar en Cuba mientras persistiera el bloqueo de facto. El foco de los analistas se centra ahora en el ritmo de recuperación de sus hoteles urbanos en Europa y en la vuelta del turismo vacacional en España, mercados que sí explican más del 90% de su Ebitda.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El 5 de junio expira el ultimátum. La reacción de la Administración estadounidense y posibles sanciones a gestores que no hayan roto vínculos con Gaeasa marcarán el clima para el resto de operadores internacionales con intereses en Cuba.
  • Reacción del valor: La acción de Meliá apenas se ha movido; el mercado ya había digerido el cierre progresivo de hoteles y la decisión se interpreta como una medida defensiva, no como un deterioro imprevisto.
  • Precedente sectorial: La salida en cascada de Iberostar, Royalton y Minor Hoteles demuestra que la presión de Washington está vaciando de gestores internacionales la isla; la recuperación de la planta hotelera cubana queda ahora en manos exclusivamente locales.

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