Matrix Renewables y SOLV Energy han iniciado en mayo de 2026 la construcción del proyecto solar Tormes, un complejo fotovoltaico de 457 MWdc en el condado de Navarro, Texas, que generará alrededor de 450 empleos durante la fase de obra y profundiza la transición energética en uno de los estados con mayor capacidad solar del país.
Un macroproyecto solar de 457 MWdc que crea 450 empleos locales
La planta Tormes Solar, con una capacidad de 457 megavatios en corriente continua (MWdc), se levanta en Navarro County y representa uno de los proyectos utility‑scale más relevantes del año en el mercado texano. La obra será ejecutada por SOLV Energy, el mayor contratista de instalaciones solares a gran escala en Estados Unidos, que actuará como socio EPC (ingeniería, procura y construcción).
El anuncio confirma que durante la construcción se generarán aproximadamente 450 puestos de trabajo, muchos de ellos en el tejido local de un estado donde la energía solar ya sostiene más de 14.000 empleos directos. “Estamos orgullosos de anunciar la construcción del proyecto Tormes y de seguir invirtiendo en las comunidades de Texas”, declaró la compañía.
El proyecto se suma a una cartera que Matrix Renewables, plataforma respaldada por TPG, ha ido tejiendo en los últimos años con más de 14 GW de activos solares, eólicos y de almacenamiento en Norteamérica, Europa y Latinoamérica. La elección de Texas como emplazamiento no es casual: el estado lidera la expansión fotovoltaica en EE. UU. gracias a un mercado eléctrico desregulado (ERCOT) que premia la competitividad de costes sin necesidad de subvenciones directas.
La competitividad de la energía solar en Texas no necesita subvenciones: el sol y la escala hacen el trabajo.
Texas, el motor solar de Estados Unidos
Texas ha pasado de ser el reino del petróleo a convertirse en la meca del utility‑scale solar. A cierre de 2025, acumulaba más de 40 GW de capacidad renovable instalada, de los que casi la mitad son solares. La combinación de irradiación alta, grandes extensiones de terreno llano y un mercado mayorista que internaliza los costes marginales cero de la fotovoltaica ha disparado la inversión. De hecho, los analistas prevén que en 2026 el estado añada otros 15 GW de nueva potencia renovable.
📊 Impacto ecológico en cifras
- CO2 evitado: No detallado en la fuente oficial.
- Capacidad: 457 MWdc de potencia fotovoltaica.
- Inversión: No detallado en la fuente oficial.
- Empleo: Aproximadamente 450 puestos de trabajo durante la fase de construcción.
- Equivalencia tangible: La generación estimada podría abastecer a decenas de miles de hogares texanos, aunque la compañía no ha concretado la cifra.

La alianza Matrix‑SOLV: financiación y ejecución para la transición
El diseño y la puesta en marcha de una planta de esta envergadura exige una maquinaria financiera y técnica afinada. Matrix Renewables aporta el capital y la visión de largo plazo: la gestora se ha especializado en desarrollar, construir y operar activos renovables de gran escala con horizontes de inversión que superan los diez años. SOLV Energy, por su parte, acumula una experiencia de más de 18 GW de proyectos solares ejecutados en Estados Unidos y es la mano ejecutora que transforma el proyecto en realidad.
El modelo de EPC (ingeniería, procura y construcción) que emplea SOLV permite optimizar plazos y costes, un factor determinante en un mercado donde el precio de la electricidad mayorista marca la rentabilidad. En Texas, los proyectos solares compiten en el mercado sin ayudas a la producción —el famoso Investment Tax Credit federal sigue jugando un papel fiscal, pero la viabilidad operativa se juega en el precio por megavatio hora—, lo que fuerza a los promotores a ser extremadamente eficientes.
“Estamos viendo cómo la solar a gran escala no solo descarboniza, sino que crea cadenas de suministro locales y empleo de calidad”, explicaba un analista del sector. El dato de Tormes es un ejemplo: 450 trabajos temporales que dejan capacidad técnica en la zona y que, cuando la planta entre en operación, se traducirán en un flujo de energía limpia sin emisiones directas durante al menos 30 años.
Un paso más en la descarbonización del mix eléctrico estadounidense
El contexto normativo empuja en la misma dirección. La Ley de Reducción de la Inflación (IRA), aprobada en 2022, ha acelerado el despliegue renovable en EE. UU. con créditos fiscales que cubren hasta el 30 % de la inversión elegible. Aunque Texas no impone mandatos estatales de renovables, la competitividad intrínseca de la solar hace que el mercado de ERCOT absorba toda la capacidad que se construye. Así, proyectos como Tormes desplazan directamente generación con gas natural, el combustible fósil que aún domina buena parte del mix texano.
No obstante, la letra grande del proyecto también invita a leer la letra pequeña. Una planta de 457 MWdc requiere una superficie de varios cientos de hectáreas, conexiones a la red y, en ocasiones, enfrenta retos de aceptación social. En este caso, ni Matrix ni SOLV han detallado las medidas de biodiversidad o de participación comunitaria. Es una práctica cada vez más habitual en el sector ESG publicar el plan de gestión de impactos locales junto con el anuncio de construcción; su ausencia no invalida el mérito industrial, pero sí diluye la transparencia que los inversores responsables exigen cada vez más.
El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: La generación renovable de una planta de 457 MWdc evita la quema de gas natural y reduce la dependencia de los ciclos combinados, aunque la cifra exacta de CO2 ahorrado no se ha hecho pública todavía.
- Modelo que cambia: La colaboración entre un promotor financiero y un EPC especializado acelera la penetración solar en mercados competitivos, demostrando que la transición es rentable sin subsidios operativos.
- Para las próximas generaciones: Cada megavatio solar que se instala en Texas significa menos emisiones, menos volatilidad de precios eléctricos y un legado de infraestructura limpia que durará más de tres décadas.




