Ibex 35: la subida del 3,3% en mayo pendiente del acuerdo de paz en Irán y la Fed

El selectivo español acumula una ganancia del 3,3% en el mes, su mejor mayo desde 2023. La tregua en la guerra de Irán y la expectativa de recortes de tipos de la Fed impulsan las compras.

El Ibex 35 ha subido un 3,3% en mayo, su mejor registro mensual desde hace más de un año. La tregua en la guerra de Irán y la expectativa de que la Reserva Federal estadounidense comience a recortar los tipos de interés este verano han impulsado al selectivo español en la recta final del mes.

El último día de mayo, el índice cerró con una ganancia del 0,46%, hasta los 11.280 puntos, dejando atrás las caídas de abril y acumulando un 3,3% en el conjunto del mes. El petróleo Brent, por contra, perdió un 1,8%, reflejando la distensión geopolítica.

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La tregua en Irán, motor del alivio

La noticia más relevante para los mercados en mayo fue el acuerdo preliminar de alto el fuego entre Irán y las fuerzas internacionales. Aunque frágil, la tregua ha rebajado de inmediato la prima de riesgo geopolítico que venía castigando las cotizaciones de las compañías más expuestas al crudo y al comercio marítimo.

Según los datos de Bolsas y Mercados Españoles, las empresas del sector energético y las ligadas al turismo lideraron los avances del índice. Repsol sumó un 5,2% en el mes, mientras que IAG se disparó un 7,8% al disiparse los temores a un encarecimiento del combustible.

La caída del Brent por debajo de los 72 dólares, un 1,8% en la sesión del viernes, confirmó que los inversores dan crédito a la posibilidad de una paz duradera en Oriente Medio. Un descenso sostenido del petróleo, de hecho, reduce los costes operativos de buena parte de la industria española y mejora las perspectivas de márgenes para el segundo semestre.

La clave, sin embargo, no está solo en el precio del barril. La tregua ha devuelto la estabilidad a las rutas navieras del Estrecho de Ormuz, lo que beneficia directamente a las exportadoras españolas con presencia en Asia. Empresas como Inditex o Fluidra, con elevada exposición internacional, vieron cómo sus títulos recuperaban parte del terreno perdido en abril.

La Fed y el horizonte de tipos

El otro gran pilar de la subida del Ibex ha sido el cambio de tono de la Reserva Federal. Las actas de su última reunión y las declaraciones de varios miembros del Comité Federal de Mercado Abierto han alimentado la expectativa de una primera bajada de tipos en la reunión de julio.

Un entorno de tipos a la baja en Estados Unidos suele beneficiar a las bolsas europeas porque reduce la presión sobre la deuda, abarata la financiación empresarial y hace más atractivas las valoraciones de las compañías cíclicas. Banco Santander y BBVA, dos pesos pesados del Ibex, subieron un 4,1% y un 3,7%, respectivamente, gracias en parte a ese viento de cola monetario.

Además, la rentabilidad del bono español a diez años cayó hasta el 3,32%, su nivel más bajo en tres meses, lo que refuerza el apetito por la renta variable. El diferencial con el bono alemán se estrechó, señal de que los inversores confían en la economía española a corto plazo.

bolsa española

Análisis: mayo, ¿punto de inflexión o simple respiro?

La subida del 3,3% del Ibex en mayo es, sin duda, un alivio tras un abril flojo. Pero considero que conviene leerla con cautela. El mercado se ha movido más por la desaparición de miedos —guerra, tipos altos— que por una mejora tangible de los fundamentales empresariales.

De hecho, si analizamos los volúmenes de contratación, han sido inferiores a la media del último trimestre. Eso sugiere que la subida ha contado con poco convencimiento institucional y más con un cierre de posiciones cortas y cierta inercia de los algoritmos de negociación. No es una base sólida para confiar en un rally veraniego.

El Ibex ha rebotado porque el miedo ha retrocedido, no porque las empresas vayan a ganar más.

Una mirada más amplia nos lleva a recordar ciclos anteriores: cada vez que el Brent cae bruscamente por razones geopolíticas, las bolsas celebran el alivio de costes, pero luego aparece la preocupación por una desaceleración global de la demanda. El petróleo bajo también puede ser síntoma de enfriamiento económico, sobre todo si China no termina de arrancar.

En el plano interno, la inflación subyacente en España sigue por encima del 3,5%, y el Banco Central Europeo mantiene el discurso de prudencia. Si la Fed se mueve en julio pero el BCE no la sigue, el euro podría apreciarse frente al dólar y erosionar la competitividad de las exportadoras del Ibex. Esa tensión no está resuelta y puede emerger en junio.

Por tanto, creo que mayo ha sido más un mes de tregua que de inflexión. La verdadera prueba llegará cuando se publiquen los resultados del segundo trimestre, allá por julio, y entonces veremos si la mejora de márgenes se refleja en los balances o si ha sido solo un espejismo.

Mientras tanto, las empresas más endeudadas del índice son las más vulnerables a cualquier repunte de los tipos largos si el escenario de paz se tuerce. La incertidumbre, como suele ocurrir, sigue mandando.


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