Robinhood Chain supera a Ethereum en volumen DEX en solo dos semanas

La red de capa 2 de la plataforma de trading movió 811 millones de dólares en un día, impulsada por la especulación con memecoins y el interés por acciones tokenizadas. Los analistas de Bernstein ven en este arranque una señal de convergencia entre las finanzas tradicionales y De

Robinhood Chain, la red de capa 2 lanzada por la popular plataforma de trading minorista, ha superado a Ethereum en volumen de intercambios descentralizados (DEX) apenas dos semanas después de su lanzamiento. Según los datos de DefiLlama, el pasado martes movió 811 millones de dólares en DEX, situándose como la tercera blockchain más activa, solo por detrás de Solana (1.210 millones) y BNB Smart Chain (1.050 millones).

El arranque del 1 de julio no podía ser más prometedor. En sus primeros siete días, la red alcanzó 3.100 millones de dólares en volumen acumulado de DEX, según un informe de Bernstein. Una cifra que la catapultó directamente al top 5 de blockchains por este parámetro. Más de 65.000 usuarios ya han depositado unos 13 millones en acciones tokenizadas y 300 millones en stablecoins, según las métricas recogidas por la plataforma de análisis Dune.

Publicidad

Sin embargo, la inercia inicial tiene un claro sabor a memecoins. El token más negociado ha sido Cash Cat (CASHCAT), una creación inspirada en la primera mascota de Robinhood, que registró 299 millones de dólares de volumen a través de más de 300.000 operaciones. La liquidez se profundizó con rapidez en cuanto los operadores nativos del mundo cripto se sumaron a la fiesta, pero el gran interrogante es si esa actividad podrá sostenerse sin la gasolina especulativa.

Bernstein lo tiene claro: el objetivo a largo plazo no es ser un casino de tokens virales, sino orientar el trading hacia acciones tokenizadas, materias primas y futuros perpetuos, aprovechando la infraestructura regulada y la enorme base de clientes de Robinhood. «La adopción temprana y robusta destaca la creciente convergencia entre los activos del mundo real tokenizados y el ecosistema DeFi», señala la nota de los analistas.

El dato: 811 millones diarios y 65.000 usuarios en dos semanas

Robinhood Chain funciona como una capa 2 (una segunda capa que procesa transacciones fuera de Ethereum para luego resumirlas y abaratar costes) y ha mostrado una capacidad de atracción de liquidez que pocos esperaban tan rápido. Los datos de DefiLlama confirman que en la jornada del lunes se colocó por encima de Ethereum mainnet, que movió unos 720 millones de dólares en el mismo periodo. Que una red que no existía hace quince días supere a la blockchain que inventó los contratos inteligentes es, como poco, un aldabonazo para el ecosistema.

La comparativa con Solana y BSC es pertinente: ambas son cadenas más baratas y rápidas que Ethereum, y llevan años compitiendo por captar el volumen de DEX. Robinhood Chain se ha colado en ese podio sin apenas calentamiento previo. ¿El secreto? Una combinación de marca reconocible, cliente minorista y bajas comisiones. El usuario que ya operaba acciones o cripto en la app de Robinhood se encuentra ahora con un universo DeFi integrado y con fricciones mínimas.

Además, la plataforma está expandiendo su herramienta de trading autónomo con inteligencia artificial hacia las criptomonedas, y los contratos de eventos —otro termómetro del apetito especulativo— se dispararon de 300 millones en el primer trimestre de 2025 a 8.800 millones en el primer trimestre de 2026. Todo apunta a que Robinhood quiere convertir el casino en un ecosistema financiero completo, aunque de momento la tracción se apoye en el juego.

En solo dos semanas, Robinhood Chain ha logrado lo que otras redes no consiguieron en años: captar liquidez real, no promesas.

Qué implica para Ethereum y la competencia entre capas 2

Que una capa 2 respaldada por una plataforma regulada estadounidense supere a Ethereum en volumen DEX no es un dato cosmético. Hasta ahora, la narrativa dominante era que los rollups —Optimism, Arbitrum, Base— vivían del tráfico que drenaban de la red principal, pero siempre bajo el paraguas de Ethereum. Robinhood Chain, aunque técnica y probablemente se asiente sobre la misma pila tecnológica, tiene entidad propia suficiente para aspirar a ser algo más: un competidor con músculo minorista que no necesita permiso de la comunidad de desarrolladores de Ethereum para marcar su ritmo.

El precedente más cercano es Base, la red lanzada por Coinbase en 2023. Base tardó meses en alcanzar estas cifras de volumen, y hoy es una de las tres L2 con más TVL. Robinhood Chain ha comprimido ese proceso a semanas, y además lo ha hecho con un catálogo de productos que incluye activos tokenizados regulados, un gancho que ni Base ni otros rollups habían explotado con tanta determinación desde el principio.

El riesgo para Ethereum es doble. Por un lado, una fragmentación acelerada de la liquidez: cuantas más capas 2 compitan, más se reparte el pastel de usuarios y capital, y la red principal puede quedarse con una porción cada vez más fina, relegada a ser solo la capa de liquidación. Por otro, que los grandes actores financieros prefieran construir sus propios jardines amurallados —como parece estar haciendo Robinhood— en lugar de apoyarse en las L2 existentes, diluyendo el efecto red que ha sido la gran ventaja de Ethereum durante una década.

No obstante, hay que mantener la cautela. Los 811 millones diarios se sostienen principalmente sobre memecoins, un combustible volátil que puede evaporarse tan rápido como llegó. Si Robinhood consigue migrar ese volumen hacia acciones tokenizadas y derivados regulados, estaremos ante un punto de inflexión. Si no, la estadística quedará como un espejismo de verano. La propia nota de Bernstein lo reconoce: el verdadero test será ver si el flujo especulativo se transforma en demanda sostenida.

Para los inversores en ether, el mensaje es ambivalente. Por un lado, cada nueva capa 2 que utilice Ethereum como capa de liquidación refuerza su utilidad y la demanda de espacio de bloque, lo que puede traducirse en mayores ingresos por comisiones (y más ETH quemado vía EIP-1559). Por otro, si la capa 1 se percibe como un mero notario de transacciones ajenas, su propuesta de valor podría erosionarse frente a competidores que ofrecen un ecosistema más integrado. La batalla, como tantas otras en este sector, no va de tecnología, sino de quién consigue fidelizar al usuario medio.


Publicidad