Telefónica y Pontegadea, el vehículo inversor de Amancio Ortega, han reactivado la venta del negocio de cables submarinos de Telxius, cinco años después de un primer intento que no llegó a cerrarse. La operación, valorada en hasta 1.200 millones de euros, cuenta ya con el mandato de JP Morgan y Guggenheim para buscar comprador, según fuentes financieras.
Los detalles de la operación que Telefónica ha vuelto a poner sobre la mesa
El activo sale al mercado con un ebitda estimado en torno a los 150 millones de euros, lo que implica un múltiplo de unas 6,8 veces. La cifra está lejos de los dos dígitos que el sector paga por otras infraestructuras de telecomunicaciones, pero fuentes del proceso lo atribuyen a la exposición a Latinoamérica, un factor que los inversores penalizan frente a los cables puramente atlánticos. La red de Telxius, que suma unos 100.000 kilómetros de fibra óptica y nueve sistemas de última generación, conecta Europa con América y buena parte de su tráfico discurre por rutas como SAM-1, Brusa o Mistral.
Además, los activos submarinos exigen una inversión constante y se deprecian con rapidez a medida que avanza la tecnología. Mientras tanto, las grandes plataformas de internet han empezado a tender sus propios sistemas para mover el tráfico, lo que reduce el atractivo de las redes de terceros.
Por qué el precio es menor que en el primer intento
En 2020, Telefónica ya sondeó el mercado con un ebitda superior a los 200 millones y la aspiración de lograr entre nueve y diez veces esa cifra, lo que situaba la valoración en el entorno de los 2.000 millones. Aquel proceso, pilotado por Société Générale y Greenhill, recibió ofertas vinculantes de varios fondos, pero no prosperó.
En 2022, la operadora optó por recomprar el 40% que KKR mantenía en Telxius y quedarse el activo junto a Pontegadea. Aquella operación se cerró a comienzos de 2023 por solo 215,7 millones de euros, muy por debajo de los 1.275 millones que KKR había pagado en 2017. La diferencia se explica porque, por el camino, Telxius había vendido su negocio de torres a American Tower en 2021. Hoy, Telefónica controla el 70% y Pontegadea el 30% restante, y lo que ahora sale al mercado es únicamente el cable submarino, sin las torres.

| Intento | Ebitda estimado (millones €) | Valoración buscada (millones €) | Múltiplo implícito |
|---|---|---|---|
| 2020 | >200 | ~2.000 | 9-10x |
| Actual (2026) | ~150 | Hasta 1.200 | ~6,8x |
El fuerte descuento no solo responde a la maduración del negocio y a la competencia de los gigantes tecnológicos, sino también a la estrategia de desinversión que impulsa Marc Murtra. El presidente de Telefónica ha puesto el foco en desprenderse de los activos no estratégicos y en reducir la exposición a Latinoamérica, una línea que ya se ha traducido en otros movimientos similares.
El múltiplo actual es un reflejo de un mercado de cables submarinos cada vez más exigente, donde los inversores descuentan la rápida depreciación tecnológica y la presión de las plataformas digitales.
La reactivación de la venta coincide con un relevo completo en la cúpula de Telxius. Javier de Paz ha sido nombrado presidente de la sociedad, en sustitución de Guillermo Ansaldo, y Antonio Ledesma asumirá las funciones de consejero delegado. Ambos cambios se hicieron efectivos el 1 de marzo y se enmarcan, según fuentes del sector, en el plan de Murtra para adelgazar la estructura corporativa.
La operación vuelve a contar con la confianza de Pontegadea, que mantiene su apuesta por el activo pese a las dificultades del primer intento. El brazo inversor de Amancio Ortega, que ya participó en la recompra a KKR, no solo mantiene su participación del 30%, sino que apoya activamente el proceso actual.
Análisis E-E-A-T: lo que dice el mercado sobre los activos de infraestructura
El mercado de cables submarinos ha cambiado drásticamente desde 2020. La irrupción de los fondos de infraestructuras como compradores naturales de este tipo de activos se ha visto limitada por el mayor escrutinio sobre la generación de caja y la rápida obsolescencia de la fibra. Los múltiplos han bajado en todo el sector y la exposición a América Latina, donde las divisas y los riesgos regulatorios introducen incertidumbre, sigue pesando en las valoraciones.
En paralelo, las grandes tecnológicas han acelerado sus propios despliegues: sistemas como el Grace Hopper de Google o el 2Africa impulsado por Meta demuestran que el tráfico propio reduce la dependencia de redes de terceros. Eso obliga a Telefónica y a Pontegadea a aceptar un precio inferior al que cabría esperar en un mercado menos maduro. La cifra de 1.200 millones de euros, aunque por debajo del valor de libros en el anterior proceso, supera con creces el importe que el grupo pagó a KKR hace tres años.
La decisión de reactivar la venta en este momento, con un ebitda de 150 millones, puede leerse como un intento de capturar la liquidez disponible de los fondos especializados antes de que los tipos de interés vuelvan a endurecerse. Además, la rotación de equipos directivos en Telxius refuerza la idea de que la operación es prioritaria dentro del nuevo plan estratégico de la compañía.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La posible entrada de ofertas vinculantes en los próximos meses y si algún fondo logra superar la cota de los 1.200 millones.
- Reacción del valor: La venta del cable, sin las torres, podría mejorar la percepción de Telefónica como un grupo más ligero, pero el mercado descontará el descuento respecto al anterior intento.
- Precedente sectorial: La venta de las torres a American Tower en 2021 sirve de referencia para medir la capacidad de Telefónica para cerrar desinversiones de gran tamaño, aunque el entorno actual es menos favorable.




