Hace ya algunos días, la Comunidad de Madrid confirmó el límite de precio que aplicará sobre las plataformas de la llamada «nueva movilidad». La medida busca poner un límite a los multiplicadores que Uber, Cabify y Bolt aplican en la capital los días de alta demanda, pero esta regulación se someterá a un intenso examen la semana que viene, con la llegada simultánea a Madrid del papa y el inicio de la residencia de Bad Bunny.
No es un cálculo menor. Las tres empresas, al igual que el taxi, esperan un salto en su demanda durante estos días. En particular, la visita del papa Francisco provocará cierres en el metro, rutas cortadas y autobuses retrasados. De hecho, la congestión esperada es tal que desde el Ayuntamiento de Madrid se ha pedido a las empresas que puedan hacerlo que permitan el teletrabajo entre el miércoles y el viernes de la próxima semana. Esto permitirá medir si los operadores de las VTC aplican la medida como lo ha solicitado la Comunidad.

Algunas se sienten especialmente tranquilas. Desde Cabify, particularmente, se confirma a este diario que el límite aplicado por la Comunidad en lo que se consideran días de «alta demanda» será de un 75% por encima de la tarifa base. Este porcentaje es menor al que ellos mismos aplicaron después de las críticas recibidas durante el apagón de 2025, cuando los precios de las plataformas se multiplicaron hasta el punto de ser dos o tres veces superiores a lo que habría marcado el taxímetro tradicional por el mismo recorrido.
El reto, por tanto, es sobre todo para Uber y Bolt. Aunque ambas han prometido tomar medidas, los usuarios siguen notando un aumento importante de los precios. De hecho, las aplicaciones acabaron por ser más costosas que los taxis en Semana Santa y la noche de Fin de Año; sin embargo, el cambio de normativa, incluso si afecta a los conductores, puede cambiar este panorama la próxima semana.
UNA MADRID ABARROTADA
Para los conductores de VTC y taxis, la semana que viene es un momento de mucho trabajo, pero también una oportunidad clave. En ambos sectores, la facturación es una pieza fundamental de su negocio, y no es ningún secreto que, desde la segunda mitad de julio, en Madrid hay menos clientes potenciales, pues un alto porcentaje de los madrileños abandona la capital para escapar del calor. Por eso, los eventos de los meses de junio y julio son clave para tener un buen dato cuando llega el fin de año.
Para los conductores de VTC y taxis, la semana que viene es un momento de mucho trabajo, pero también una oportunidad clave
Además, para los taxistas, es un buen momento para aprovechar el taxímetro. El cierre de algunas calles esenciales de la capital por varios días hará que sus recorridos sean todavía más largos de lo usual, sobre todo por el aumento del tráfico en este contexto. No es un dato secundario, pues puede ayudar a que los conductores de las plataformas se encuentren con el mismo problema de Año Nuevo y de la Semana Santa.
NUEVOS RETOS PARA UBER, CABIFY Y BOLT
La realidad de Uber, Cabify y Bolt en estas fechas es complicada. Si bien tienen la ventaja de no ser días festivos —como sí ocurría con la Semana Santa o, incluso, con el día de Año Nuevo—, tienen el desafío de buscar conductores dispuestos a cubrir el crecimiento de la demanda. Al mismo tiempo, no es habitual la demanda esperada para estos días, ni siquiera en los períodos de grandes festivales o eventos deportivos.

Son dos semanas que bien pueden marcar el trimestre en Madrid, además de ser otro recordatorio de que el aumento en el número de grandes eventos en la capital acaba por generar ingresos en muchas otras áreas. Será interesante ver cómo se comportan los usuarios en estos días y si siguen apostando por las plataformas de la «nueva movilidad», a pesar de los problemas que ya han tenido con las tarifas en días similares.
BAD BUNNY Y LOS INGRESOS EN MADRID
En cualquier caso, los taxis y las VTC no son los únicos que se beneficiarán ni los únicos que tendrán más presión en los próximos días. Hasta el punto de que el Metro de Madrid ha anunciado un refuerzo de su capacidad, la cual operará al 125% de lo normal; una prueba de que toda la ciudad está girando en torno a estos dos eventos durante esta semana.
Según los datos de la Universidad Europea, solo los diez conciertos de Bad Bunny en Madrid generarán un impacto económico millonario para la ciudad. La celebración de esta residencia musical en el estadio Metropolitano atraerá a cerca de 600.000 asistentes durante las próximas semanas, lo que situará la ocupación hotelera por encima del 80%. Ante esta previsión, los locales de ocio nocturno y la hostelería de la capital han adaptado su oferta con fiestas temáticas y eventos especiales para captar a los miles de seguidores del artista.




