El fisco británico va a dejar de considerar como hecho imponible el simple depósito de criptomonedas en protocolos de préstamo o en pools de liquidez. A partir del 6 de abril de 2027, Hacienda (HMRC) aplicará el modelo ‘No Gain, No Loss’ que difiere el impuesto sobre plusvalías hasta una venta real. El fundador de Aave, Stani Kulechov, calificó el cambio como ‘la dirección correcta’ y prueba de que la industria puede influir en la política fiscal.
Hasta ahora, añadir criptoactivos a un protocolo de préstamos como Aave se consideraba una enajenación a efectos fiscales en Reino Unido. Eso disparaba una factura de plusvalías inmediata, aunque el usuario no hubiera vendido nada ni hubiera generado un euro en efectivo. La nueva regla cambia el criterio: el depósito en el protocolo se trata como un traspaso sin ganancia ni pérdida, y el impuesto se pospone hasta que el activo se venda, se intercambie o se retire definitivamente del sistema.
Cómo funciona el modelo ‘No Gain, No Loss’
La clave está en que el depósito de fondos en un servicio de préstamo centralizado o en un contrato inteligente descentralizado deja de ser un hecho que genere plusvalías. En lugar de eso, HMRC lo clasifica como un movimiento neutro (‘no gain, no loss’) durante el tiempo que el activo esté bloqueado. Las plusvalías se calcularán únicamente cuando haya una disposición económica, es decir, una venta real o un intercambio por otra criptomoneda.
Del mismo modo, los activos que funcionan como garantía en operaciones de préstamo no estarán sujetos al impuesto de plusvalías durante todo el tiempo que permanezcan bloqueados. HMRC quiere alinear la tributación con la realidad económica de estas transacciones, evitando lo que en el sector se conoce como cargas fiscales ‘secas’: impuestos sin dinero líquido detrás para pagarlos.
La medida es el resultado de un largo proceso de consultas. HMRC ha trabajado con la industria para diseñar la norma, tras dos rondas entre 2022 y 2023. La nueva regulación se aplicará tanto a plataformas descentralizadas (DeFi) como a servicios de finanzas centralizadas que ofrezcan préstamos, e incluye los pools de liquidez de los creadores de mercado automatizados (AMM).
Aplazar el impuesto hasta la venta real reconoce, por fin, la naturaleza económica de depositar fondos en DeFi. La lógica fiscal alcanza a la realidad del mercado.
Por qué Aave y la DeFi celebran la medida

Stani Kulechov, fundador del mayor protocolo de préstamos del ecosistema cripto, fue de los primeros en aplaudir el cambio. En un mensaje en X, Kulechov destacó que la decisión ‘prueba que la industria puede influir en el resultado final’ y recordó que el sector ya había logrado evitar un límite de tenencia de stablecoins de 20.000 libras que se planteó en borradores anteriores.
Para Aave, que acumula más de 13.300 millones de dólares en valor bloqueado (TVL, por sus siglas en inglés), según datos de DefiLlama, la claridad fiscal es clave para atraer tanto a usuarios minoristas como a instituciones. El conjunto del sector de préstamos DeFi mueve alrededor de 38.000 millones de dólares, y Reino Unido aspira a convertirse en un centro cripto amigable, como ya demostró con su estrategia para stablecoins y su voluntad de consultar a las empresas antes de legislar.
Una señal regulatoria que va más allá de Reino Unido
La decisión de HMRC no es un hecho aislado. Refleja una tendencia más amplia hacia una regulación fiscal del universo DeFi que distintos países están empezando a abordar. En Estados Unidos, la CLARITY Act ha intentado ofrecer un marco similar, y la propia Unión Europea tiene pendiente aclarar cómo encaja MiCA con la tributación de los servicios descentralizados. Reino Unido, fuera de la UE, se mueve con más agilidad.
Desde esta redacción, creemos que el modelo NGNL es un paso en la dirección correcta, pero no elimina todas las complejidades. El inversor británico seguirá necesitando llevar un registro cuidadoso de sus movimientos para determinar cuándo se produce la enajenación efectiva. Ahora bien, quitar de la ecuación el pago en el momento del depósito es, sin duda, un alivio para cualquiera que haya querido participar en DeFi sin recibir una carta de Hacienda al mes siguiente.
Con todo, Reino Unido se coloca a la vanguardia europea en fiscalidad DeFi. La entrada en vigor en abril de 2027 da tiempo a inversores y plataformas para adaptarse, pero la dirección ya está marcada. La pregunta ahora es si Bruselas tomará nota o seguirá enredada en sus consultas.




