Endesa ha tenido un inicio de año marcado por la solidez operativa, especialmente por su enfoque en redes. De esta forma, la energética se ha consolidado como una empresa defensiva con un claro enfoque en los activos regulados, ya que su división renovable está empezando a reportar problemas: los bajos precios energéticos. Es decir, hay tantas fuentes de energía verde desplegadas que los precios se desploman, reduciendo así la rentabilidad de este negocio.
No obstante, si bien la estrategia parece buscar el crecimiento en redes, esta tesis no es tan alcista como se ha hecho creer, ya que los analistas de Bankinter prevén un crecimiento durante los próximos años limitado con unos ingresos casi planos pasando de 21.424 millones a 21.856 millones de euros cara a 2030; y un beneficio neto en el corto plazo casi estancado pasando de 2.351 millones en 2025 hasta una previsión de 2.335 millones de euros en 2027. Además, el crecimiento por acción de Endesa está siendo impulsado más por ingeniería financiera (recompra de acciones), que por una expansión operativa real.
Endesa está apostando por las redes para compensar la falta de empuje de las renovables
El último informe de Bankinter, firmado por la analista Aránzazu Bueno refleja la situación en la que se encuentra la energética actualmente. Repasando los datos del primer trimestre de Endesa, se puede apreciar un crecimiento operativo del EBITDA interanual en un 14%, y del beneficio neto del 24%, donde la base de este aumento está en las redes.
De hecho, el negocio regulado ha significado un 45% de todo el EBITDA de la empresa, gracias sobre todo a un crecimiento de la base de los activos regulados y una mejora de la retribución de esta clase de activos pasando del 5,58% hasta el 6,58%. Mientras que, la generación no ha tenido tanta suerte, ya que su EBITDA cayó un 7% pese al aumento de producción renovable e hidroeléctrica.
La razón detrás de este fenómeno es la caída del precio de la electricidad cerca del 48% durante el primer trimestre de 2026, lo que da pie a que la empresa con su enfoque en redes busca esquivar el problema estructural de la energía renovable en suelo europeo. Esto es que se está produciendo demasiado energía renovable, aumentando tanto la oferta que los precios se empujan a la baja, dando pie a que cada vez estos negocios salgan menos rentables.

Por ello, el plan estratégico de la compañía busca con su enfoque en redes solucionar este problema, donde el crecimiento previsto de la base de activos regulados, junto con las inversiones en redes, almacenamiento y electrificación, encaja con la idea de que Europa necesitará infraestructuras eléctricas mucho más robustas durante los próximos años, debido al auge de los vehículos eléctricos, la digitalización, la inteligencia artificial o los centros de datos.
Los peros del plan estratégico: el crecimiento por redes tiene un techo muy bajo
No obstante este enfoque pese a ser una solución tiene una clara desventaja y es que la empresa enfrenta un crecimiento muy limitado a nivel operativo al depender tanto de redes. A pesar de que la recomendación de Bankinter se sitúe en Comprar con un precio objetivo de 39,8 euros la acción, debido a su fortaleza en el dividendo y de su estructura financiera, sus previsiones muestran que Endesa es una empresa mucho más madura de lo que parece a simple vista.

No por nada, las previsiones sitúan que los ingresos apenas avanzan en el horizonte 2025-20250, mientras que el EBITDA crecería desde 5.756 millones hasta 6.580 millones en ese mismo periodo. Incluso el beneficio neto atribuido (BNA) permanecería prácticamente estable en el corto plazo, pasando de 2.351 millones en 2025 a 2.335 millones estimados para 2027.
En este contexto, una parte importante de la mejora para el accionista no vendría de que la compañía esté mejorando sus resultados operativos (ya que tal y como se ha visto son muy limitados), sino que depende directamente de la ingeniería financiera y optimización de capital que en un crecimiento operativo especialmente fuerte. El propio informe señala que el crecimiento del BPA estará impulsado por la amortización de autocartera tras el programa de recompra de acciones aprobado por la compañía, que alcanza hasta 2.000 millones de euros. De hecho, mientras el beneficio neto muestra una evolución relativamente plana, el BPA sí mejora gradualmente, pasando de 2,22 euros en 2025 a 2,31 euros en 2027.
No obstante, aunque estas cifras muestren que Endesa tiene un crecimiento muy limitado fruto de este sacrificio de enfoques: más redes que renovables, tampoco implica un deterioro del negocio. De hecho, Bankinter sostiene que las redes eléctricas son activos claves del nuevo ciclo energético europeo, pero tampoco sin retos como la dependencia de la política regulatoria y un elevado esfuerzo inversor en redes.




