Greening ha lanzado esta mañana una oferta pública de adquisición (OPA) sobre Energy Solar Tech con la que valora el 100% de la compañía en 85 millones de euros. La operación, articulada mediante un canje de acciones, ofrece una prima del 41% sobre la cotización del 28 de mayo y se presenta como el segundo gran movimiento corporativo de la cotizada andaluza en lo que va de año, tras la adquisición de EIDF. La propuesta, sujeta a la aceptación de al menos el 50% de los accionistas de Energy Solar Tech, persigue un objetivo estratégico claro: consolidar el fragmentado sector renovable español sumando talento industrial y flujos de caja recurrentes.
No se trata solo de comprar una cartera de proyectos. Energy Solar Tech, también cotizada en BME Growth, cerró 2025 con una facturación de 81,2 millones de euros y un EBITDA cercano a los 11 millones, apoyada en dos plantas industriales en A Coruña y León y una contrastada experiencia en infraestructuras eléctricas, subestaciones y soluciones modulares. Para Greening, el atractivo está en esa capacidad de generar caja de forma predecible, un activo cada vez más cotizado en el actual entorno de tipos y de presión sobre los márgenes de construcción renovable.
El canje propuesto y las condiciones de la OPA
La ecuación de canje fijada es de 0,9546 acciones ordinarias de Greening de nueva emisión por cada título de Energy Solar Tech. Las nuevas acciones tendrán un valor nominal de 0,0025 euros y otorgarán a sus titulares los mismos derechos políticos y económicos que las actuales. El precio implícito resultante, partiendo de la cotización de Greening al cierre del miércoles, supone esa prima del 41% que, sin ser excesiva para un mercado en consolidación, sí envía una señal de confianza a los minoritarios de la compañía objetivo.
La oferta está condicionada a la luz verde de los órganos sociales de ambas partes, a las autorizaciones regulatorias preceptivas y, sobre todo, a que un mínimo del 50% del capital de Energy Solar Tech acuda al canje. El plazo de aceptación será de 15 días naturales desde el siguiente hábil bursátil, y la liquidación se prevé en unos dos meses. Si la operación culmina con éxito, los actuales accionistas de Greening controlarían el 69% del capital resultante, mientras que los de Energy Solar Tech pasarían a ostentar el 31% restante.
La prima del 41% no es un regalo: compra una plataforma industrial que ya factura y que encaja en la hoja de ruta de Greening hacia un modelo de negocio menos dependiente de los ciclos de construcción.
El plan estratégico 2026-2030: la pieza que faltaba
La OPA sobre Energy Solar Tech se enmarca en el Plan Estratégico 2026-2030 de Greening, presentado hace apenas unos meses y que pivota sobre la transformación del modelo de negocio hacia un crecimiento más rentable y diversificado. Después de la OPA sobre EIDF, la operación actual persigue reforzar dos patas clave: la capacidad de construcción de infraestructuras energéticas —en pleno auge por la electrificación y los centros de datos— y la generación recurrente de caja que aportan los activos renovables en operación.
Pablo Otín, consejero delegado de Greening, lo resumió esta mañana con claridad: “La incorporación de Energy Solar Tech nos permitirá sumar generación predecible y talento industrial, ambas capacidades diferenciales en un momento de fuerte demanda”. Y añadió que el grupo quiere “ser uno de los protagonistas en la consolidación del sector”. Esa voluntad de protagonismo se ha traducido en dos OPAs en menos de cuatro meses, lo que sugiere que Greening no ha terminado de moverse.

Consolidación renovable: un camino obligado, pero con riesgos
La fragmentación del sector de las energías renovables en España es un hecho conocido. Docenas de pequeñas y medianas empresas compiten en nichos de construcción, operación y mantenimiento, muchas de ellas dependientes de un puñado de grandes contratos. En ese contexto, la integración vertical y la suma de capacidades industriales es la estrategia que están siguiendo actores como Greening para ganar escala y visibilidad financiera.
Creo que la operación tiene lógica industrial. Las dos plantas de Energy Solar Tech y su bagaje en subestaciones y equipos modulares le dan a Greening una capacidad de ejecución directa que hoy no posee, lo que le permite capturar más margen en los proyectos y reducir la dependencia de terceros. Sin embargo, el riesgo de ejecución no es menor. Integrar dos compañías con culturas, procesos y clientes distintos siempre es complejo, y hacerlo en pleno crecimiento de demanda no deja margen para tropiezos.
El otro ángulo que me parece relevante es el momento de mercado. Los tipos de interés han empezado a moderarse, pero el coste de capital sigue siendo alto para proyectos greenfield. En ese escenario, comprar una compañía que ya genera EBITDA positivo y que opera en nichos con alta barrera de entrada —como la construcción de subestaciones— es una jugada prudente que puede proteger el balance de Greening ante una eventual ralentización de los grandes parques fotovoltaicos o eólicos.
Lo que está por ver es si el 31% que quedaría en manos de los accionistas de Energy Solar Tech aceptará un canje 100% en acciones o si, por el contrario, exigirá algún componente en efectivo. La prima del 41% puede ser suficiente para convencer a muchos, pero en un entorno de volatilidad bursátil siempre hay quien prefiere salir en líquido. Greening, de momento, no ha incluido efectivo en la oferta. El próximo mes será decisivo para saber si la consolidación renovable en España da un salto de gigante o se queda en un intento más.




