Los autónomos en jubilación activa cobrarán un 10% más de pensión desde este mes

La mejora es automática y eleva la pensión que se cobra mientras se mantiene el negocio abierto. La escala permite alcanzar el 100 % de la prestación a los cinco años sin perder los ingresos de la actividad.

santander autonomos

Los autónomos que estrenaron la jubilación activa en abril de 2025 acaban de recibir la primera subida automática de su pensión. La Seguridad Social aplica desde este mes un incremento del 10 % que eleva la prestación compatible con la actividad y que, por fin, convierte el paso de los años en más dinero para el bolsillo del negocio.

La mejora no llega con una carta ni exige papeleo. Se activa sola justo cuando el autónomo cumple doce meses en esta modalidad y, a partir de ahí, se repetirá cada año hasta alcanzar el 100 % de la pensión reconocida. El salto es automático, pero la fecha exacta depende del día en que cada trabajador por cuenta propia empezó a compatibilizar trabajo y cobro. Quienes lo hicieron en abril de 2025 ya ven la subida en su extracto bancario; los que accedieron en mayo, junio o después la percibirán a lo largo de los próximos meses.

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La noticia coincide con la puesta en marcha de la nueva jubilación flexible, una figura que el Gobierno ha presentado como alternativa para volver al trabajo tras la retirada. Sin embargo, organizaciones como ATA ya han advertido de que tendrá un impacto “prácticamente nulo” entre los autónomos porque la jubilación activa sigue siendo, con diferencia, la fórmula más ventajosa para quien quiere mantener el negocio y cobrar una pensión creciente.

Quién cobrará más y desde cuándo

El nuevo diseño de la jubilación activa, que entró en vigor con el Real Decreto-ley 11/2024, fijó una escala progresiva que arranca en el 45 % de la pensión reconocida durante el primer año. Al cumplirse el segundo año, la cuantía salta automáticamente al 55 %; al tercero, al 65 %; al cuarto, al 80 % y, a partir del quinto año, se cobra el 100 % de la pensión mientras se sigue al frente del negocio.

Traducido a cifras concretas, el cambio se nota. Un autónomo con una pensión reconocida de 1.000 euros mensuales que hasta ahora percibía 450 euros pasa a cobrar 550 euros al mes. Con una pensión de 2.000 euros, el salto va de 900 a 1.100 euros mensuales, lo que supone 2.400 euros más al año. Son importes que, además, se suman a los ingresos que el negocio siga generando.

La Seguridad Social aplica la subida de oficio, sin necesidad de que el autónomo presente ninguna solicitud. El sistema revisa la fecha de inicio de la jubilación activa y, justo al cumplirse los doce meses, recalcula el porcentaje. Mayo de 2026 es, por tanto, un mes con muchos estrenos de esta mejora, pero no habrá un único día de pago generalizado porque todo depende del momento exacto en que cada cual accedió al sistema.

Así funciona el nuevo sistema de jubilación activa

La reforma eliminó además dos barreras que durante años alejaron la jubilación activa de miles de pequeños negocios. Desde abril de 2025 ya no es obligatorio tener trabajadores contratados para acogerse a esta modalidad, un requisito que dejaba fuera al autónomo sin empleados. También desaparecieron las restricciones que afectaban a los autónomos societarios, que ahora pueden acceder en igualdad de condiciones.

Los requisitos actuales son mucho más sencillos:

  • Haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación: en 2026 son 67 años, o 65 años si se acreditan al menos 38 años y medio cotizados.
  • Tener derecho a una pensión contributiva.
  • Haberse retrasado el acceso al cobro de la pensión al menos un año respecto a la fecha en que se podía pedir.

Quien cumple estas condiciones puede seguir cotizando, pero solo por las contingencias que cubren la incapacidad temporal y los accidentes de trabajo, además de una cotización solidaria del 9 % que no genera nuevos derechos de pensión. También se puede mantener el complemento de brecha de género, aunque no se percibe el complemento a mínimos mientras se conserve la actividad económica.

Según los últimos datos del Ministerio de Seguridad Social, las jubilaciones activas ya superan los 70.000 beneficiarios y la cifra ha crecido con fuerza desde la reforma. El motivo es claro: combinar ingresos del negocio con una pensión que sube cada año resulta mucho más atractivo que retirarse de golpe.

Análisis: por qué esta modalidad gana a la jubilación flexible

La jubilación flexible aprobada recientemente no convence al colectivo. Mientras la jubilación activa permite llegar al 100 % de la pensión y mantener el negocio sin límites, la modalidad flexible solo compatibiliza la actividad con un 25 % de la prestación y obliga a no haber estado de alta en el RETA los tres años anteriores. Para Lorenzo Amor, presidente de ATA, el impacto será “nulo” porque los autónomos ya disponen desde hace casi dos décadas de una herramienta mucho más ventajosa.

La diferencia práctica salta a la vista. La jubilación flexible está pensada para personas que ya estaban retiradas y quieren reincorporarse puntualmente al mercado laboral; la jubilación activa permite planificar una salida ordenada y viable del negocio durante cinco años, con la garantía de que la pensión no se congela. El dato de los más de 70.000 beneficiarios frente al escaso interés que despierta la alternativa confirma que el diseño reformado en 2025 ha acertado en lo que pedía el colectivo.

Con la primera tanda de subidas ya en marcha y el horizonte de alcanzar el 100 % de la pensión, la jubilación activa se consolida como la opción preferente para miles de autónomos que no quieren —o no pueden— desaparecer del negocio de la noche a la mañana. Si el ritmo de nuevas altas se mantiene, los próximos años veremos una segunda oleada de beneficiarios que, mes a mes, irán viendo cómo su pensión engorda sin tocar un papel.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: La subida se aplica de forma automática al cumplir un año desde el inicio de la jubilación activa (desde abril de 2025 en adelante). No hay fecha única.
  • Requisitos clave: Haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación, tener derecho a pensión contributiva y haber retrasado al menos un año el acceso al cobro. No se exige tener empleados ni hay limitaciones para societarios.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: El alta en jubilación activa se gestiona en la sede electrónica de la Seguridad Social con certificado digital o Cl@ve. La subida automática no requiere trámite alguno.
  • 💰 Importe o coste: El incremento eleva la pensión compatible del 45 % al 55 % el segundo año; la escala progresa hasta el 100 % a partir del quinto año. La diferencia mensual depende de la pensión reconocida inicial.
  • ⚠️ Error a evitar: Creer que la subida se produce en una fecha concreta para todos. El sistema revisa caso por caso según el día exacto de inicio de la jubilación activa.

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