Indra cierra la venta de Minsait Business Consulting (MBC) al fondo de capital riesgo neerlandés Waterland Private Equity por un valor de entre 125 y 150 millones de euros, en una operación que reestructura el perímetro del grupo de tecnología español y libera capital para sus divisiones de defensa y sistemas inteligentes. La desinversión, aprobada por el consejo de administración este martes, supone la salida de la consultoría estratégica de alto valor añadido, un negocio que factura cerca de 200 millones al año con un margen ebitda de 20 millones de euros.
Claves de la operación
- Un precio con tramo variable sujeto a resultados. La horquilla de entre 125 y 150 millones de euros incluye pagos adicionales (earn-out) que dependerán del comportamiento futuro del negocio, una estructura cada vez más habitual en este tipo de transacciones.
- Indra concentra su negocio en defensa y transformación digital. Con la venta de MBC, la compañía da otro paso en su giro estratégico hacia la alta tecnología militar, tras haber vendido su área de BPO y con la filial de pagos aún en el escaparate.
- Waterland mantendrá MBC separada de Auren. El fondo, dueño de la octava firma de servicios profesionales en España, no integrará ambas consultoras, al menos en el corto plazo, según fuentes del mercado.
Indra redibuja su perímetro: de consultora a campeón de la defensa
Indra ya había traspasado su área de BPO al grupo vasco Teknei por unos 100 millones de euros y había negociado la venta de su división de pagos, ahora denominada Nuek, primero con Pollen Street Capital y después con Apis Partners, sin que se llegase a cerrar un acuerdo. La decisión de vender la consultoría estratégica se enmarca en un plan para acotar el grupo a sus negocios principales: sistemas de defensa, espacio y ciberseguridad. El pasado año, Indra ya había lanzado el proceso de venta para tantear el apetito de los inversores, y a principios de este año las negociaciones con Waterland tomaron forma, como adelantó EXPANSIÓN en febrero.
MBC, que tiene su origen en Europraxis, está especializada en consultoría estratégica y transformación, con un equipo de 1.700 empleados. Genera unos 200 millones de euros de ingresos y cerca de 20 millones de ebitda. La operación valora el negocio en un múltiplo de aproximadamente 7,5 veces su beneficio operativo, dentro de lo habitual en el sector.
Forvis Mazars y White & Case asesoraron a Waterland, mientras Cuatrecasas estuvo junto a Indra en la transacción.
Waterland, liderada en España por David Torralba, aterrizó en el país en 2021 y aplica una estrategia de compra de compañías en mercados fragmentados para consolidar posiciones. Su cartera incluye Auren, la octava mayor firma de servicios profesionales en España, pero la firma no prevé fusionarla con MBC. La gestora neerlandesa mantendrá ambas marcas separadas y prevé potenciar el crecimiento de la consultora de Indra en el segmento de la consultoría premium.
La operación cierra una etapa de expansión lateral y refuerza la apuesta de Indra por la defensa, pero no es la última pieza del puzle: la venta de Nuek sigue sin concretarse.
Waterland, el inversor paciente que no fusiona sino que suma
Waterland Private Equity es uno de los fondos de private equity más activos en el segmento medio del mercado europeo. En España, desembarcó hace cinco años con la filosofía de detectar nichos fragmentados y aplicarles un rodillo de integración. La adquisición de MBC encaja en esa lógica: suma una plataforma de consultoría estratégica con marca propia que puede crecer orgánicamente y a través de nuevas compras.
La transacción incluye un earn-out que condiciona una parte del precio al rendimiento del negocio en los próximos ejercicios. Eso alinea los intereses del vendedor con los del comprador, pero también introduce una variable de incertidumbre: el precio final solo se conocerá dentro de varios años. Es un mecanismo habitual en operaciones de este calado, pero que exige a la gestión de MBC cumplir objetivos ambiciosos en un mercado de consultoría muy competitivo.
La lección de Indra para el IBEX 35: vender para crecer
Indra forma parte de la columna vertebral del IBEX 35 desde hace más de dos décadas. Su origen como grupo tecnológico multisectorial ha dado paso, en los últimos años, a un repliegue hacia los negocios de alto componente tecnológico y defensa. La venta de BPO primero y ahora de la consultoría estratégica reflejan una convicción: el mercado premia a las compañías con un relato de inversión claro. En el caso de Indra, el foco está en los sistemas de mando y control, el espacio y la ciberseguridad, segmentos que se benefician del aumento del gasto en defensa en Europa.
La comparativa con sus pares europeos muestra que Indra cotiza a un descuento frente a competidores como Thales o Leonardo en términos de múltiplo de valor sobre ventas. Adelgazar el perímetro y liberar caja puede ayudar a cerrar esa brecha, aunque la transformación no está exenta de riesgos. El principal es que la venta de activos no se complete: la filial de pagos lleva meses en el mercado sin comprador firme. Mientras tanto, el mercado de capitales exige visibilidad sobre los próximos pasos. Si Indra consigue colocar la filial de pagos antes de que acabe 2026, la simplificación del grupo podría servir de catalizador.
La operación con Waterland se cerrará previsiblemente en el tercer trimestre del año, tras obtener las autorizaciones regulatorias oportunas. A partir de ahí, la pregunta que sobrevuela el parqué es si Indra aprovechará la caja para reforzar su posición en el nuevo perímetro o si se limitará a devolver capital a los accionistas. La experiencia reciente enseña que, en el sector de la defensa, el tiempo juega a favor de quien invierte en capacidad antes que en dividendos.




