Un reciente informe de Boston Consulting Group (BCG) titulado “Global Asset Management Report 2026: An Imperative for Growth” se plantea el problema de la concentración y el cambio estructural en los mercados privados, así como la tokenización como solución casi transformadora del sistema financiero.
Es un tema relevante porque el debate es que la tokenización será una mejora evolutiva importante en infraestructura financiera (back office, registros, eficiencia), pero hay dudas de su podrá reconfigurar de forma radical la propiedad y distribución de activos privados. La consultora lo ve posible en parte, pero las cifras y el ritmo implícito parecen más una extrapolación optimista que una previsión realista.
Por un lado, BCG hace un diagnóstico sobre la concentración en el Private Equity y que supone más capital hacia menos gestoras grandes. Eso suele ocurrir cuando los inversores institucionales priorizan un historial probado de retornos, la capacidad de captar grandes tickets y unas redes de distribución muy consolidadas.

JP Morgan se pregunta si la próxima gran novedad serán los ETF tokenizados
También es creíble la idea de que el crecimiento del sector se vuelve más difícil incluso con los AUM (activos bajo gestión) a nivel global creciendo, porque la competencia por asignaciones institucionales es más intensa.
Que el acceso al capital institucional en los mercados privados se está concentrando cada vez más, pasa por los datos de Preqin que BCG replica: las 50 principales firmas de capital riesgo acapararon el 37% de la recaudación de fondos a nivel mundial en 2024, frente a una media de los últimos diez años del 22%. Esto ha coincidido con una disminución interanual continuada en la recaudación anual de capital de capital riesgo.
La consultora sostiene que el sector de la gestión de activos —que abarca los mercados públicos y privados— está experimentando un cambio estructural. Por ejemplo, los inversores siguen destinando un capital significativo al capital riesgo, pero a un número menor de gestores, y «dado que el acceso a la distribución determina cada vez más qué gestores se tienen en cuenta para ocupar un espacio en el mercado, estos cambios apuntan a un entorno de crecimiento más exigente».
BCG informa de que los activos bajo gestión (AUM) a nivel mundial en la gestión de activos alcanzaron los 147 billones de dólares en 2025, lo que supone un aumento anual del 11%, mientras que los márgenes de beneficio agregados superaron el 30%.
A medida que se intensifica la competencia por el capital institucional, la atención se centra cada vez más en nuevas estructuras y canales de distribución que podrían ampliar el acceso a los mercados privados.

La tokenización como posible punto de inflexión
BCG estima que, en el conjunto del sector de la gestión de activos, la capitalización de mercado de los activos del mundo real tokenizados (excluidas las stablecoins y las operaciones de recompra) fue inferior a 25.000 millones de dólares en 2025, pero podría alcanzar los 14 billones en 2030 y los 55,3 billones en 2035.
Para adelantarse a los acontecimientos, BCG sugiere que los gestores deben establecer rápidamente una estrategia de tokenización: “Los fondos del mercado monetario son el punto de partida natural, con una vía hacia el crédito privado, el capital riesgo y el sector inmobiliario a medida que las estructuras maduran. La ventaja vendrá de la confianza, la distribución y la capacidad operativa”.
DTCC tokenizará el Russell 1000 y bonos del Tesoro en julio
Sin embargo, los números del propio artículo desmontan un tanto la idea de la tokenización como inminente una infraestructura dominante del sistema financiero global. Menos de 25.000 millones de dólares en 2025, hasta 14 billones en 2030 y 55 billones en 2035 no son cifras que impliquen esa adopción masiva en menos de una década de activos privados tokenizados.
La nota de BCG apuesta porque la tokenización en la industria mejorará la eficiencia operativa (registro, conciliación, administración de participaciones), el fraccionamiento de activos (teóricamente más acceso a inversores más pequeños) y posiblemente, en la transferibilidad en mercados privados.
También considera que la tokenización ampliará significativamente el acceso de inversores privados. BCG cree que aportará mayor eficiencia para las grandes instituciones, más automatización en back office y algo más de flexibilidad en estructuras de fondos.





