OpenAI y Anthropic copan el 66% del mercado empresarial de IA: Google se queda con solo el 4%

La concentración del gasto en IA empresarial avanza hacia un duopolio encabezado por OpenAI y Anthropic. La irrupción de herramientas para desarrolladores dispara la cuota de Anthropic, mientras Google se estanca pese a disponer de una infraestructura sin rival. Los datos de Ramp

El mercado empresarial de la inteligencia artificial en Estados Unidos está viviendo una concentración sin precedentes. OpenAI y Anthropic copan ya el 66% del gasto de las compañías en modelos de IA, mientras que Google, pese a sus ventajas en infraestructura y datos, apenas alcanza un 4,3% de cuota, según los últimos datos de la plataforma de gastos corporativos Ramp. La fotografía, correspondiente a marzo de 2026, confirma que la batalla por el cliente empresarial se está librando entre dos únicos actores.

Claves

  • OpenAI lidera con un 35,2% de cuota de gasto empresarial. Sus modelos son los más contratados por las empresas estadounidenses, una posición que ha sabido consolidar desde 2023.
  • Anthropic se ha disparado del 4,1% al 30,6% en catorce meses. El lanzamiento de herramientas como Claude Code y Cowork ha sido clave para convencer a los equipos de desarrollo.
  • Google y el resto de competidores suman menos del 10%. La fragmentación de su oferta y la falta de integración lastran su capacidad de captar presupuesto empresarial.

El duopolio se consolida: dos de cada tres dólares van a manos de OpenAI y Anthropic

El gráfico elaborado por Visual Capitalist con datos de Ramp muestra una realidad incómoda para cualquiera que aspirase a un reparto más plural. La cuota conjunta de OpenAI y Anthropic ha pasado del 20,9% en enero de 2024 al 65,8% en marzo de 2026. En otras palabras, casi dos tercios del gasto recurrente en modelos de IA se concentra en solo dos proveedores.

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Los datos proceden de transacciones anonimizadas de más de 50.000 empresas estadounidenses en la plataforma Ramp, y solo contabilizan suscripciones de pago. Esto excluye el uso gratuito, por lo que la muestra refleja con precisión dónde están poniendo las empresas su dinero real. No se trata de instalaciones ni de pruebas: es gasto recurrente en producción.

OpenAI se mantiene como líder histórico, pero el avance de Anthropic es el dato que más sobresalta. En enero de 2025, la firma fundada por los hermanos Amodei apenas arañaba un 4,1% del mercado, por detrás de Google. En solo catorce meses ha multiplicado por siete su presencia, erosionando tanto al líder como al resto.

Claude Code y Cowork: las herramientas que explican el salto de Anthropic

El despegue de Anthropic no es fruto de la casualidad ni de una simple mejora algorítmica. La compañía ha sabido construir herramientas concretas alrededor de su modelo Claude que enganchan al cliente empresarial. En febrero de 2025 lanzó Claude Code, un asistente de programación que llegó a disponibilidad general en mayo de ese año, y en enero de 2026 presentó Cowork, una plataforma para automatizar flujos de trabajo.

Estas soluciones verticales generan dependencia operativa: una empresa que integra Claude Code en su pipeline de desarrollo difícilmente cambiará de proveedor sin asumir costes de migración elevados. Según estimaciones de Sacra, a octubre de 2025 Anthropic contaba con más de 300.000 clientes empresariales, que representaban en torno al 80% de sus ingresos. La estrategia ha sido deliberada: desde el principio, los Amodei apuntaron al nicho corporativo y no al consumidor generalista.

La lealtad a un modelo de IA en el entorno corporativo no se gana solo con calidad técnica, sino con la integración profunda en los flujos de trabajo del día a día.

El caso de Google resulta especialmente llamativo. Dispone de tecnología punta, una de las infraestructuras de nube más potentes del mundo y acceso a volúmenes de datos que ningún otro actor puede igualar. Sin embargo, su cuota empresarial apenas se ha movido: ha oscilado entre el 3% y el 4,5% durante los últimos tres años. La dispersión de su oferta entre múltiples marcas —Vertex AI, AI Studio, Duet AI— genera confusión en el cliente, que prefiere soluciones integradas y con un interlocutor claro.

Europa, entre la dependencia y la oportunidad perdida

La concentración del mercado estadounidense tiene repercusiones directas para la autonomía digital europea. Las empresas españolas, como el resto de las del continente, son consumidoras netas de estos modelos, sin que exista un proveedor local capaz de competir en igualdad de condiciones. Ni los proyectos bajo el paraguas de Gaia‑X, ni las iniciativas de soberanía impulsadas por la Comisión Europea han logrado provocar un cambio significativo en la adopción empresarial.

En España, la penetración de la IA en el tejido productivo sigue patrones similares. Grandes corporaciones del IBEX 35, como Telefónica, han optado por alianzas con los gigantes estadounidenses —en en sus inicios, Telefónica Tech se apoyó en Microsoft para soluciones con Azure OpenAI—, en lugar de apostar por el desarrollo de modelos propios a gran escala. La consecuencia: el presupuesto de IA del sector privado español acaba mayoritariamente en manos de OpenAI y Anthropic.

Esta realidad plantea riesgos de dependencia que el regulador europeo conoce bien. La Ley de IA de la UE, en vigor desde hace meses, busca establecer un marco de confianza, pero no aborda directamente el problema de la concentración de mercado. Si la ventana de oportunidad para crear alternativas creíbles no se abre pronto, la dependencia de unos pocos proveedores se convertirá en un lastre estructural. No es un problema técnico: es un problema de voluntad inversora y de visión industrial.


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