Vueling pone freno a su expansión en Turquía por la crisis en Irán

La situación del estrecho de Ormuz ha retrasado la apuesta de Vueling en Turquía

La apuesta de Vueling por Turquía tendrá que esperar. La situación del combustible en el estrecho de Ormuz ha complicado los planes de algunas líneas aéreas, incluyendo los de la low cost para llegar al país que gobierna Erdogan, que tendrá que esperar a que se normalice la situación, con la empresa de IAG dando prioridad a evitar las cancelaciones o la reducción de los vuelos que ya tienen programados para este mismo año.

La empresa esperaba ampliar su presencia en territorio turco, incrementando los vuelos y frecuencias que operan actualmente. Sin embargo, es un proyecto que, de momento, quedará pautado para el año que viene, a la espera de que se normalice la situación. Es cierto que es un destino que, por sus características sociales y geográficas, puede verse especialmente afectado por la guerra, no solo por los problemas de combustible, sino por la falta de confianza de los posibles visitantes.

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En cualquier caso, la situación es especialmente compleja. La realidad es que la empresa está en una posición difícil; aunque las empresas de IAG han sido capaces de almacenar suficiente combustible para evitar las cancelaciones este año, también es una realidad complicada para afrontar a largo plazo. Además, la realidad del sector puede complicarse si se retrasa demasiado la solución, y puede traducirse en aumentos de precio y medidas similares.

Sede de Vueling en 2023. Fuente Agencias
Sede de Vueling en 2023. Fuente Agencias

De todos modos, la apuesta es temporal. Según informa la web especializada Preferente, el plan era pasar de las 7 frecuencias actuales hasta las 13, casi duplicando el dato. En cualquier caso, con la amenaza de que se deban cancelar vuelos o frecuencias en algunas rutas, es de esperar que los planes de expansión puedan quedar relegados, sobre todo en el caso de las low cost, que no tienen el músculo de una Iberia o una Air Europa para defenderse en este tipo de casos.

VUELING Y LA CAÍDA DEL TURISMO EN ALGUNOS TERRITORIOS

Lo cierto es que parte del problema en Turquía es que, sin duda alguna, la situación en Oriente Próximo ha hecho que las rutas y destinos cercanos se vean afectados. No es solo la pérdida de algunas rutas, con los aviones obligados a evitar las zonas de riesgo en la zona, sino que además algunos de estos destinos se están viendo afectados por la pérdida de confianza y las preocupaciones de seguridad de los viajeros. Es un dato importante de cara a la estrategia en el futuro inmediato de toda la aviación.

Además, en el corto radio, la empresa ha sido una de las consultadas por el Gobierno para ocupar los espacios que Ryanair ha dejado libres en España. De hecho, el año pasado ocuparon varios destinos clave dentro del país, en particular su presencia en el aeropuerto de Santiago.

Si tienen una preocupación, no es Turquía —donde pueden esperar unos meses antes de tomar la decisión de retomar sus planes—; es Barcelona, el centro de sus operaciones y cuyo aeropuerto empieza a quedarse pequeño para el tamaño del tráfico de pasajeros en el país. No es un dato menor, y realmente la capacidad de El Prat se ha vuelto, con diferencia, el principal reto de la empresa en el futuro inmediato.

LA LOW COST DE IAG SIGUE CRECIENDO

En cualquier caso, aunque de momento las previsiones de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y de IATA muestran un aumento de los asientos para la segunda mitad del año, hay mucha incertidumbre en el sector. La crisis en Irán y, en menor grado, el aumento de las tarifas de Aena pueden acabar por aumentar el precio de los billetes y espantar a los viajeros, aunque la situación sigue desarrollándose.

Avión de Vueling camino a Baleares. Fuente: Agencias
Avión de Vueling camino a Baleares. Fuente: Agencias

Pero, al menos en el corto plazo, Vueling cerró el año mejor colocada que buena parte de sus competidores, en particular en el mundo de las low cost, y ha escapado tanto de los conflictos laborales de Iberia Express como de la avalancha de controversias que define a Ryanair, lo que la pone en una posición privilegiada, aunque todo el sector debe estar listo para la situación.


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