Pasar mucho tiempo delante del ordenador trae consecuencias. Nuestra salud física se resiente con problemas musculares y oculares, aparte de fatiga por mantener la misma postura durante mucho tiempo, por lo que, hoy en día, cuando trabajar delante de una pantalla es lo más habitual, se hace más necesario que nunca adoptar hábitos saludables frente al ordenador.
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Las consecuencias del uso prolongado de las pantallas
Cuando miramos fijamente una pantalla durante largos periodos de tiempo, parpadeamos con menos frecuencia, lo que a su vez dificulta la lubricación natural del ojo y provoca sequedad ocular. Esta sequedad conlleva fatiga visual, que se traduce en visión borrosa, sensación de ardor en los ojos, escozor y, en algunos casos, mareos y dolor de cabeza.
Asimismo, mantener una postura estática durante horas tensiona todo el tren superior y puede causar desde contracturas hasta tendinitis y problemas en las cervicales. Por todo ello, las instituciones inciden en la importancia de medidas preventivas al trabajar con pantallas. Adoptar hábitos saludables frente al ordenador, de hecho, nos ayudará a solucionar muchos de estos problemas.
Algunos hábitos saludables frente al ordenador
Existen varios hábitos saludables frente al ordenador que podemos adoptar. No obstante, algunos de los más aconsejables se pueden resumir en los siguientes.
Descansar la vista en intervalos de tiempo
Para proteger la salud ocular, uno de los hábitos saludables frente al ordenador que más se aconsejan es la regla del 20-20-20. Esta consiste en que, cada 20 minutos, debemos mirar a un objeto que se encuentre a unos 20 pies (o lo que es lo mismo, unos 6 metros) durante, al menos, 20 segundos. Este ejercicio en apariencia tan sencillo sirve para que los músculos oculares se relajen y reducir la fatiga visual.
Detente, levántate, estírate y muévete
Una de las causas que más problemas físicos nos suele traer es permanecer sentados durante mucho tiempo. Esta postura mantenida afecta tanto a la musculatura como a la circulación, por eso, hay que detenerse y moverse cada cierto tiempo.
Uno de los hábitos saludables frente al ordenador que podemos implementar en nuestra vida diaria es levantarnos cada cierto tiempo y caminar unos minutos. No tienen que ser muchos, con un par es más que suficiente para beneficiarnos.
Cuídate de la luz azul
La luz azul que emiten las pantallas afecta a la salud visual, pero también al descanso. Utilizar un filtro de luz azul es otro de los hábitos saludables frente al ordenador que debes tener en cuenta, sobre todo, si trabajas por la noche.
En los dispositivos móviles y en los ordenadores suele venir como “modo nocturno” y consiste en que los colores de la pantalla se vuelven más cálidos. No obstante, recuerda que es importante desconectar un rato antes de irnos a dormir para conciliar mejor el sueño.
Espacio de trabajo bien iluminado
Hablando de iluminación, a la hora de trabajar frente al ordenador, mucho más si lo hacemos durante horas, es importante contar con un espacio bien iluminado para combatir el cansancio visual.
Aquí hay que tener en cuenta que no debemos ni deslumbrarnos ni trabajar con poca luz. Esta tiene que ser la adecuada al lugar donde nos encontremos, no importa si trabajamos en la oficina o desde casa creando contenido. Preferiblemente natural y, a ser posible, que provenga de un lado para que no refleje la pantalla.
Otros hábitos saludables frente al ordenador que te serán de ayuda
Hemos visto los hábitos saludables frente al ordenador que más se aconsejan, pero además concluiremos con otros que te serán de gran ayuda:
Parpadear con frecuencia: cuando estás frente a la pantalla, no lo harás de forma automática, así que recuerda hacerlo cada cierto tiempo para hidratar los ojos.
Ajustar brillo y contraste: encuentra el equilibrio entre brillo y contraste que te permita trabajar con comodidad y sin forzar la vista.
Distancia de la pantalla adecuada: mantén una distancia de un brazo entre la pantalla y tú para no fatigar tus ojos.
Cuida la postura: mantén la espalda recta, apoya los pies en el suelo y mantén los hombros y brazos relajados para evitar tensiones musculares.
Hidrátate con frecuencia: bebe lo suficiente para no fatigarte y mantenerte activo.
Adoptar hábitos saludables frente al ordenador, como ves, no es nada complejo. Tan solo tienes que conocerlos e irlos incorporando a tu rutina del día a día. De este modo, pronto notarás la mejoría no solo en tu salud, también en la calidad de tu trabajo.




