Consumir y acumular son costumbres que tienen muchas personas y de las que no se dan cuenta, porque una lleva a la otra. Así, es fácil llenar nuestra vida de cosas (materiales e inmateriales) que, en realidad no nos aportan valor. Sin embargo, si aprendes a deshacerte de lo innecesario, notarás que mejora tu salud mental.
Por eso es tan importante. No solo reorganiza y ordena el espacio en el que nos movemos, sino que, deshacernos de lo innecesario nos proporciona paz.
Simplificar es vivir con más comodidad
A pesar de lo que pueda parecer, cuando hablamos de simplificar no significa que tengamos que vivir con lo mínimo posible. La cuestión es rodearse de lo que de verdad nos es útil o tiene un significado valioso para nosotros. Esas cosas que guardamos “por si acaso” o porque, de algún modo u otro, estamos apegadas a ellas, son las que debemos dejar a un lado.
Deshacerte de lo innecesario consiste en mantener un orden, tanto en lo que se refiere a nuestro alrededor como a lo que sentimos y decidimos. Así, solo gastaremos tiempo y energía en lo que de verdad importa.
Identifica lo que no necesitas
Como ya hemos dicho, simplificar no consiste en arrasar con todo, sino en detectar lo que no necesitamos y deshacernos de ello. Esto aplica tanto para lo material como para las relaciones y las emociones. Deshacerte de lo innecesario es conocer lo que ya no nos hace falta, en ningún sentido.
Algunas personas utilizan la “regla del año”, que conlleva preguntarse si algo lo hemos usado en el último año. Dependiendo de la respuesta, sabremos si nos merece la pena conservarlo o no.
Algunas instituciones como el Ministerio para la Transición Ecológica proponen algunos recursos para deshacernos de lo que ya no necesitemos, de manera responsable. Conocerlas, nos vendrá bien a la hora de empezar este proceso.
Clasifica para deshacerte de lo innecesario
Clasificar lo que tenemos es una buena forma de determinar qué nos es de utilidad y qué no. Aplica tanto para los objetos como para las relaciones y sentimientos. Se trata de hacer un sistema que nos permita decidir rápido sin bloquearnos.
De este modo, si nos enfocamos en lo material, podemos clasificar por ropa, objetos de casa, documentos, complementos… y, si lo hacemos en lo inmaterial, podemos pensar en personas que aportan o tienen valor para nosotros y personas conocidas, pero que no suponen un cambio significativo en tu vida.
Deshacerte de lo innecesario no significa despreciar a nadie, simplemente, estás enfocando tu atención y energía en lo que de verdad valoras y te valora.
Supera el apego emocional
En muchos casos, no dejamos de acumular porque sentimos apego emocional. Ya sea por los recuerdos o su valor simbólico, no nos vemos capaces de deshacernos de ciertos objetos. Pero, a pesar de que esto es comprensible, debemos intentar superar ese apego.
Para ello, siempre puedes limitar la cantidad de recuerdos u objetos de valor que te permites tener. Así, te será más fácil darte cuenta de lo que no importa tanto y deshacerte de lo innecesario.
Evita almacenar en el futuro
Si consigues deshacerte de lo innecesario, debes procurar mantener este hábito en el tiempo para no volver a caer en la acumulación excesiva. Todo consiste en mantener un estilo de vida más sencillo, adoptando, por ejemplo, costumbres más sostenibles.
Preguntarte si realmente necesitas algo antes de comprarlo es una manera interesante de filtrar y evitar las compras compulsivas. También si te haces la pregunta de cuánto tiempo llevas sin utilizar una cosa en concreto. La clave es evitar volver a acumular sin que te des cuenta de ello.
Beneficios en la vida cotidiana de deshacerte de lo innecesario
Deshacerte de lo innecesario trae múltiples beneficios a tu vida cotidiana, en muchos aspectos, además. En primer lugar, te facilita la organización de tu entorno y la limpieza; y, en segundo lugar, promueve tu paz mental.
Asimismo, también tiene un impacto positivo en tu economía, ya que, si consumes menos (o lo haces de una forma más consciente), también gastarás menos y ahorrarás más.
Deshacerte de lo innecesario, en definitiva, es un método inteligente y práctico de mantener tu entorno en orden y tener un estilo de vida saludable.





