La sangría es una bebida típica de la gastronomía española, que ha sido disfrutada por generaciones. Aunque su origen exacto es debatido, se cree que la sangría tiene raíces que se remontan a la antigua Roma, donde el vino era frecuentemente mezclado con agua, especias y frutas.
Sin embargo, el término «sangría» se popularizó en el siglo XIX y se asocia comúnmente con las fiestas de verano en España. Los españoles han amado durante mucho tiempo la combinación de vino y fruta, creando diversas recetas, hasta llegar a la sangría que conocemos hoy.
Aquella mezcla de vino tinto, frutas frescas y un toque de sabor dulce ha hecho de la sangría una bebida icónica y uno de los pilares de cualquier celebración española. En los últimos años, la sangría se ha hecho célebre a nivel internacional, adaptándose a los gustos de diferentes culturas, aunque la receta tradicional española sigue siendo la más valorada.
2Receta paso a paso para preparar la sangría
1. Preparar la base de sangría
1. Infusionar las frutas: En una jarra grande, agrega las fresas, las manzanas, las rodajas de naranja y limón. Mezcla suavemente para que la fruta comience a liberar sus jugos naturales.
2. Agregar el azúcar: Espolvorea el azúcar sobre la fruta. Remueve para asegurarte de que se disuelva y se mezcle con los jugos de la fruta.
3. Jugo de limón: Exprime el jugo de una de las naranjas y añádelo a la mezcla de frutas. Esto le dará un toque cítrico fresco.
2. Incorporar el vino y el licor
1. Vino tinto: Vierte la botella de vino tinto sobre las frutas ya preparadas en la jarra. Remueve suavemente para combinar.
2. Brandy: Si usas brandy, añádelo a la mezcla. Esto realzará el sabor y le proporcionará un poco más de cuerpo.
3. Dejar reposar: Cubre la jarra con film transparente o una tapa y deja reposar la mezcla en el refrigerador durante al menos 2-3 horas. Este paso es clave, ya que permite que todos los sabores se integren y que las frutas se infusionen en el vino.
3. Incorporar la soda
1. Añadir la soda: Justo antes de servir, incorpora la soda o agua con gas a la jarra. Esto le dará a la sangría una efervescencia deliciosa y refrescante.
2. Remover con cuidado: Mezcla suavemente para no perder el gas. La cantidad de soda que añadas dependerá de cuán fuerte desees que esté tu sangría; algunas personas prefieren un toque más suave, mientras que otras disfrutan del sabor robusto del vino.
4. Servir la sangría
1. Preparar los vasos: Puedes servir la sangría en copas de vino, vasos altos o jarras individuales.
2. Decorar: Al servir, asegúrate de incluir trozos de fruta en cada vaso. Esto no solo es atractivo visualmente, sino que también añade un poco más de sabor.
3. Añadir hielo: Completa cada vaso con hielo, que ayudará a que la bebida se mantenga fría y refrescante.



