Michael Saylor publicó este martes un modelo de crédito para Strategy que asigna a cada bono y acción preferente un nivel de riesgo y un precio mínimo de Bitcoin. La herramienta responde a una pregunta que hasta ahora nadie medía con tanta claridad: cuántos bitcoins respaldan cada dólar de deuda.
Según los datos recogidos por BeInCrypto, Strategy cerró el segundo trimestre con 843.775 bitcoins en tesorería. Su balance aún arrastra 6.710 millones de dólares en notas convertibles y varias series de acciones preferentes. El modelo somete esas obligaciones a una sola hipótesis: un retorno anual de Bitcoin del 10%.
El modelo de crédito, traducido a lenguaje de bonos
Con ese retorno de referencia, cada instrumento recibe un diferencial de crédito, una calificación y una lectura de garantía. La presentación utiliza el vocabulario de la renta fija tradicional para separar los niveles: grado de inversión, alto rendimiento y riesgo. Es un movimiento deliberado. Ninguna agencia importante califica los convertibles ni las acciones preferentes de Strategy, así que Saylor ha construido su propio sistema de puntuación.
Esa elección permite comparar los papeles de Strategy con bonos corporativos convencionales. Los gestores de fondos pueden situar la deuda de la empresa junto al crédito tradicional, en lugar de verla como un instrumento opaco ligado a Bitcoin. El panel amplía el trabajo iniciado en julio, cuando la empresa ya mostraba un retorno de referencia anual del 10,8% como coste total de la deuda.
Sin embargo, los precios mínimos son la parte más delicada. Cada piso marca el nivel de Bitcoin por debajo del cual un instrumento concreto deja de estar colateralizado. Con BTC cotizando cerca de 63.758 dólares, un 49% por debajo del récord de 126.080 dólares de octubre de 2025, el margen es estrecho.
Precios mínimos: el termómetro de la deuda de Strategy
La distancia entre el precio actual y cada suelo se convierte en un indicador de solvencia casi en tiempo real. Strategy dispone de 3.750 millones de dólares en efectivo, suficiente para cubrir aproximadamente 2,1 años de pagos de intereses y dividendos. Los dividendos preferentes acumulados suman ya 1.060 millones de dólares.
El piso de Bitcoin no es una promesa de revalorización: es el número exacto en el que la deuda de Strategy deja de estar cubierta.
Ese colchón no ha impedido que la empresa utilice su tesorería para defender la estructura de capital. En agosto, Strategy recurrió a nuevas ventas de Bitcoin para financiar la recompra de acciones preferentes STRC, un valor de tipo variable con un nominal de 100 dólares. Saylor mantiene su objetivo de que STRC vuelva a los 100 dólares.
Por qué importa a los inversores y qué señales vigilar
El panel de Saylor tiene una virtud incómoda: convierte un debate de opinión en un dato. Los inversores que antes discutían si las acciones preferentes de Strategy podían soportar 2026 ahora tienen un número concreto para medir el riesgo. Esa transparencia obliga a mirar el precio de Bitcoin de otra forma. Si BTC pierde los niveles que fijan los pisos, la lectura ya no es una simple corrección: es una pregunta de solvencia sobre parte de la estructura de capital.
Conviene recordar qué ha pasado con las tesorerías corporativas que mezclaron deuda y bitcoin. Durante el ciclo de 2020-2022, Strategy sobrevivió a caídas profundas porque los vencimientos eran largos y la narrativa de escasez funcionaba. La diferencia ahora es que hay más instrumentos, dividendos preferentes acumulados y una liquidez que se vigila con más lupa. Aquella no es esta.
Los críticos sostienen que las métricas de Strategy favorecen el rendimiento real de Bitcoin. Los precios mínimos publicados por Saylor muestran la otra cara: el nivel exacto en el que se rompe la estructura de capital. El margen entre 63.758 dólares y los pisos se ha convertido en el dato que separa la confianza del riesgo.
Dejémoslo en un ‘ya veremos’.




