El aguacate se ha caracterizado por ser una fruto tan mantecoso, rico y jugoso; los misioneros españoles hace años lo han prohibido. Además, fue catalogado como un peligroso alimento afrodisíaco. Su nombre surge del azteca Ahuacatl, y hoy en día está de moda en muchas preparaciones de platos típicos.
Aunque es considerado un fruto, también se puede considerar como un postre; el aguacate es empleado como un entrante e inclusive se puede llegar a cocinar. Para que las personas puedan disfrutarlo, deben de saber cómo seleccionarlo. Además, descubrir si los ácidos los favorece o no, deben de conocer la oxidación de su pulpa. Así que, con este post aprenderán que no deben hacer al cocinar este fruto.
4Colocar siempre un ácido al aguacate
Cuando cortamos un aguacate o lo aplastamos para preparar puré o guacamole, podemos estar dañando su estructura y provocar que sus enzimas entren en contacto con el oxígeno. Además, con unos compuestos internos completamente defensivos que son llamados fenoles, generando que el aguacate adquiera un color parduzco. Para evitar esto, muchos cocineros recomiendan que se le agregue un poco de zumo de limón. Ya que, estas enzimas funcionan despacio en condiciones ácidas.



