Uno de los propósitos más establecidos por la población en general cuando llega enero es adelgazar. Muchos se compran la equipación y pagan la cuota del gimnasio, con la esperanza de – este año sí – llegar a pisarlo. Otros prefieren hacer dieta, normalmente con tan altas expectativas que les llevan a elegir la más restrictiva y por lo tanto, más insana y con menos posibilidades de acometer. A veces, incluso llegamos a perder un kilo o dos, pero lo que más nos cuesta es reducir la grasa corporal. Es decir, la báscula dice una cosa, pero nuestro cuerpo otra. ¿Qué pasa y qué podemos hacer para reducir, definitivamente, grasa corporal? Te lo contamos a continuación.
4Cambiar el estilo de vida
Muchas veces, esa grasa corporal que se ha ido adhiriendo poco a poco a nuestro cuerpo es fruto de algo más profundo que una mala alimentación. Y por eso, necesitarás algo mas que un cambio de dieta para deshacerte de ella. En realidad, muchas veces lo que más ayuda es un cambio de hábitos, un cambio de estilo de vida. Así además, los logros permanecerán en el tiempo, y no serán tan efímeros. El efecto rebote es uno de los mayores miedos de todo aquel que comienza una dieta restrictiva, y es lógico, pues es muy común y nos mete en una espiral de engordo-adelgazo muy peligrosa. Para adelgazar y perder grasa corporal debemos hacer un cambio profundo en nuestra relación con la comida. Ser conscientes de lo que comemos en cada momento, y las razones por las que comemos (aburrimiento, estrés, enfado…). Lo mismo ocurre con el ejercicio. Muchas personas recurren a el tan solo como un método para adelgazar, pero deberían incorporarlo a su vida como una fuente de salud. Hay muchos hábitos que podemos cambiar en nuestra vida para estar más saludables en general.



