Uno de los propósitos más establecidos por la población en general cuando llega enero es adelgazar. Muchos se compran la equipación y pagan la cuota del gimnasio, con la esperanza de – este año sí – llegar a pisarlo. Otros prefieren hacer dieta, normalmente con tan altas expectativas que les llevan a elegir la más restrictiva y por lo tanto, más insana y con menos posibilidades de acometer. A veces, incluso llegamos a perder un kilo o dos, pero lo que más nos cuesta es reducir la grasa corporal. Es decir, la báscula dice una cosa, pero nuestro cuerpo otra. ¿Qué pasa y qué podemos hacer para reducir, definitivamente, grasa corporal? Te lo contamos a continuación.
5Sueño de calidad
También es otro hecho que la gente desconoce. No dormir, o no hacerlo correctamente y un número mínimo de horas repercute en nuestra salud y en nuestro almacenamiento de grasa corporal. El descanso tiene efectos en muchas funciones básicas de nuestro metabolismo incluidas las relacionadas con el corazón. No hace falta que duermas ocho horas todos los días, pero si que descanses correctamente. Si no lo haces, el desequilibrio hormonal que se genera en tu cuerpo por no descansar puede aumentar tu apetito o que no tengas la sensación de estar saciado, y eso boicoteará cualquier intento disciplinado de comer mejor y menos. Así que ya lo sabes, descansa.



