
Elvira nació hace 81 años en un pueblecito de la comarca de El Bierzo llamado Molinaseca. Ella es la memoria viva de todo lo ocurrido allí en casi un siglo. El tiempo se le ha pasado volando. Tanto, que ahora mira el móvil en su mano y casi ha olvidado aquella época en la que las noticias no llegaban nunca a su pueblo. O llegaban demasiado tarde.
Mientras salpica su relato histórico con anécdotas de su juventud, Elvira, a la que todos llaman “Coqui”, recuerda ese primer teléfono que había en casa de Trina, la primera vecina del pueblo que dispuso de línea fija. A su casa acudían los vecinos cuando había una emergencia, y allí llegaban los avisos para todos los habitantes del pueblo. Tiempo después instalaron una cabina en el bar de la localidad y algunos años más tarde, el teléfono llegó al fin a todos los hogares y supuso una pequeña revolución para los habitantes de este pueblecito leonés. Ahora, Elvira no puede pasar sin su móvil y está siempre conectada con sus hijos y sus nietos. Esos que un día se fueron del pueblo en busca de nuevas oportunidades en la ciudad.
4Turismo rural inteligente
En el casco antiguo de Molinaseca podemos encontrar diferentes hoteles, restaurantes y albergues que atienden a los peregrinos en su ruta por el Camino de Santiago. Y, al igual que en esta localidad, el turismo es una fuente de ingresos muy importante en la economía de toda la comunidad castellana y leonesa. Esta región cuenta con un rico patrimonio artístico-cultural y paisajístico que atrae a turistas de todo el mundo. Por tanto se hace indispensable diseñar estrategias para potenciar ese turismo y fidelizarlo. Y ahí es donde entra en acción LUCA, la unidad de big data de Telefónica.
El big data es un potenciador del turismo porque permite a los entornos rurales conocer mejor al turista y ofrecerle los servicios que necesita
“Dentro del proyecto Territorio Rural Inteligente hemos implementado tecnologías de big data y las hemos incorporado a la plataforma, con el objetivo de optimizar los recursos disponibles y obtener conocimiento de todos los datos generados en dichos entornos. El big data puede ser un gran potenciador del turismo porque permite a estas localidades prever cómo es el turista que va a venir, conocerlo mejor, y a través de ese mejor conocimiento ofrecerle lo que realmente necesita”, nos cuenta Elena Díaz, Global Analytics Centre of Excellence Delivery Manager de LUCA, Telefónica. “En el caso del Camino de Santiago, hemos hecho un análisis desde dos perspectivas. En primer lugar, desde el punto de vista sociodemográfico: cómo es la gente que está en un determinado lugar, su, género, su edad, su poder adquisitivo, su lugar de residencia, por ejemplo, la provincia de la que vienen los peregrinos nacionales e incluso el país de procedencia de los internacionales. En segundo lugar, desde el punto de vista de su comportamiento en los destinos: cuánto tiempo suelen estar en cada uno de los municipios, si pernoctan en los mismos o no, etc.”, prosigue Elena.

De esta manera los municipios pueden prever qué número de plazas hoteleras o cuántas camas disponibles van a necesitar en los albergues en cada periodo, qué idiomas deben hablar en las oficinas de turismo, etc. Otra de las aplicaciones que tienen los proyectos de big data es por ejemplo, analizar las rutas entre diferentes destinos. Se puede conocer si hay suficientes líneas de transportes entre dos municipios en determinadas temporada o si sobran algunas. Esto permite a los ayuntamientos adaptar los medios de transporte en función de las necesidades reales de la población.
“En LUCA, creemos firmemente en las posibilidades del big data y de la inteligencia artificial para ayudar al desarrollo y la sostenibilidad de las zonas rurales. En definitiva, se trata de utilizar el big data para tomar mejores decisiones, conectar y dinamizar estas zonas rurales y ayudarlas en la elaboración de las estrategias más adecuadas para fomentar el turismo”, concluye Elena Gil CEO de LUCA.


