
Elvira nació hace 81 años en un pueblecito de la comarca de El Bierzo llamado Molinaseca. Ella es la memoria viva de todo lo ocurrido allí en casi un siglo. El tiempo se le ha pasado volando. Tanto, que ahora mira el móvil en su mano y casi ha olvidado aquella época en la que las noticias no llegaban nunca a su pueblo. O llegaban demasiado tarde.
Mientras salpica su relato histórico con anécdotas de su juventud, Elvira, a la que todos llaman “Coqui”, recuerda ese primer teléfono que había en casa de Trina, la primera vecina del pueblo que dispuso de línea fija. A su casa acudían los vecinos cuando había una emergencia, y allí llegaban los avisos para todos los habitantes del pueblo. Tiempo después instalaron una cabina en el bar de la localidad y algunos años más tarde, el teléfono llegó al fin a todos los hogares y supuso una pequeña revolución para los habitantes de este pueblecito leonés. Ahora, Elvira no puede pasar sin su móvil y está siempre conectada con sus hijos y sus nietos. Esos que un día se fueron del pueblo en busca de nuevas oportunidades en la ciudad.
3Molinaseca: un laboratorio de IoT
Molinaseca es un pequeño municipio leonés muy próximo a Ponferrada. En tiempo de los romanos, ya tenía organización urbana a causa de su importancia como núcleo minero, pero fue su vinculación con el Camino de Santiago la que marcó su progreso urbanístico. Ahora, un nuevo hito va a marcar el desarrollo de esta pintoresca localidad de El Bierzo: la llegada de la tecnología IoT.
“En el pueblo de Molinaseca hemos implementado dos tipos de soluciones. Una de gestión de residuos inteligentes y otra de alumbrado inteligente”
“En el pueblo de Molinaseca hemos implementado dos tipos de soluciones. Una de gestión de residuos inteligente y otra de alumbrado inteligente. En el caso de la gestión de residuos, se han instalado sensores en varios contenedores, y sólo cuando están llenos se envía al camión de la basura a vaciarlos. Si un contenedor no está lleno, no se desplaza el camión. Con esta solución conseguimos ahorrar en gastos de desplazamiento y en emisiones de CO₂, Después hemos desarrollado una idea tan simple como el ahorro en luminarias. La iluminación de las zonas de entrada al pueblo del Camino de Santiago está a unos niveles muy bajos toda la noche, de forma que se consume menos energía, pero cuando los sensores de presencia instalados detectan el paso de alguna persona, automáticamente sube el entorno lumínico, para luego bajar de nuevo. Como vemos son dos soluciones que permiten una reducción de los costes de estos servicios públicos, consiguiendo esa eficiencia que buscamos”, nos detalla Javier.

Elena Fernández es concejala del Ayuntamiento de Molinaseca. Nos cuenta que esta nueva tecnología ha llamado mucho la atención de los vecinos y destaca la importancia que pueden tener las nuevas tecnologías en el entorno rural. “Creo que este tipo de avances son la gran revolución para el siglo XXI para los municipios rurales. Por un lado, va ayudar a asentar población joven en nuestros pueblos. Por otro, con el ahorro en el alumbrado y en la recogida de basura, el ayuntamiento podrá invertir en otras necesidades que tiene el pueblo. Definitivamente toda esta innovación tecnológica nos va a mejorar mucho la vida”.

