Territorio Rural Inteligente: los “smart pueblos”

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Elvira nació hace 81 años en un pueblecito de la comarca de El Bierzo llamado Molinaseca. Ella es la memoria viva de todo lo ocurrido allí en casi un siglo. El tiempo se le ha pasado volando. Tanto, que ahora mira el móvil en su mano y casi ha olvidado aquella época en la que las noticias no llegaban nunca a su pueblo. O llegaban demasiado tarde.

Mientras salpica su relato histórico con anécdotas de su juventud, Elvira, a la que todos llaman “Coqui”, recuerda ese primer teléfono que había en casa de Trina, la primera vecina del pueblo que dispuso de línea fija. A su casa acudían los vecinos cuando había una emergencia, y allí llegaban los avisos para todos los habitantes del pueblo. Tiempo después instalaron una cabina en el bar de la localidad y algunos años más tarde, el teléfono llegó al fin a todos los hogares y supuso una pequeña revolución para los habitantes de este pueblecito leonés. Ahora, Elvira no puede pasar sin su móvil y está siempre conectada con sus hijos y sus nietos. Esos que un día se fueron del pueblo en busca de nuevas oportunidades en la ciudad.

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Patrimonio inteligente

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El IoT se está empleando también para la conservación del patrimonio artístico, por ejemplo en la Villa Romana La Olmeda (Palencia)

El patrimonio cultural forma parte de los valores esenciales y de la identidad de la Comunidad de Castilla y León. Yacimientos arqueológicos, arte románico, mudéjar, gótico… todas las edades del hombre han dejado su huella en este territorio. Por ello, es objeto de especial protección y apoyo.

La tecnología de la información y las comunicaciones se está empleando también para el control del patrimonio artístico, y como ejemplo, un proyecto pionero en la Villa Romana La Olmeda, en Palencia. Esta Villa Romana, del siglo I, fue declarada Bien de Interés Cultural en 1996 y es considerada como uno de los doce mayores descubrimientos de la arqueología moderna.

“Aprovechamos la tecnología IoT a través de una serie de sensores que colocamos en todo el espacio, en las zonas aéreas, pero también en las zonas enterradas. Estamos en un yacimiento arqueológico y estos dispositivos nos permiten obtener datos en tiempo real de los parámetros que afectan a la conservación de este tipo de edificios. Los más significativos son los parámetros ambientales: las condiciones de humedad, temperatura… Pero también los parámetros que tienen que ver con la radiación solar, con la intensidad de luz, con la calidad del aire, la cantidad de CO₂ etc. También nos proporcionan otro tipo de información, como por ejemplo el número de personas que entran al edificio en cada época del año, u otro tipo de datos que nos permiten saber si la eficiencia energética está siendo trabajada con excelencia o no”, nos explica Juan Carlos Prieto, responsable de Patrimonio de la Fundación Santa María la Real, organización encargada de la gestión de este yacimiento.

Los 67 dispositivos desplegados envían información en tiempo real a la plataforma inteligente de Telefónica, que transforma todos esos datos en conocimiento, lo que permite a los responsables de la gestión actuar en tiempo real y tomar las decisiones necesarias para la correcta conservación del yacimiento basándose en datos científicos. “Desde mi punto de vista, esta herramienta supone un antes y un después en el sector de la conservación del patrimonio. Hemos pasado de ser un sector puramente académico, donde el conocimiento viene de la tradición y de la experiencia, a trabajar con un conocimiento que viene de los datos y de los controles científicos, a través de las herramientas tecnológicas más modernas. Esto nos permite saber exactamente, con un rigor científico, qué le está ocurriendo a este edificio, cómo late en todo momento. Y todos estos datos nos van a permitir, además, poner en marcha actuaciones mucho más acertadas para la mejora o la conservación en los próximos años”, concluye este experto.


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