Las células recuerdan incluso aquello que la familia nunca llegó a contar. Cuando escuchamos la palabra “herencia”, casi todos pensamos en lo mismo. Una casa, unos ahorros, quizá alguna joya antigua o ese objeto sentimental que pasa de mano en mano. Pero, ¿y si lo más importante no fuera lo material?
El terapeuta y divulgador Alberto Lozano propone una mirada distinta, mucho más profunda (y, sinceramente, un poco inquietante también): heredamos mucho más que genes y bienes.
Según él, el 99% de lo que recibimos de nuestra familia no se ve. Es una energía invisible hecha de emociones, miedos, traumas no resueltos, talentos, silencios… una especie de mochila emocional que cargamos sin saber cuándo nos la pusieron.
Y lo más curioso es que muchas veces nadie habla de ello. Simplemente está ahí.
El árbol familiar no olvida: solo guarda
La herencia invisible viaja en emociones que nadie nombró. Fuente: IA
Lozano explica que el sistema familiar funciona casi como un organismo vivo. El árbol genealógico, por decirlo de alguna manera, quiere sobrevivir. Quiere continuar.
Por eso, cualquier vivencia intensa de un ancestro —una pérdida brutal, una guerra, un abandono, una injusticia— puede quedar registrada como una memoria que se transmite al futuro.
Aunque desde fuera lo juzguemos como algo negativo, el inconsciente lo guarda como un recurso. Como una forma de preparación: “esto ocurrió antes, quizá te sirva para sobrevivir después”.
Así, ciertos miedos o reacciones que parecen irracionales podrían ser en realidad ecos antiguos. Sombras emocionales que siguen caminando con nosotros.
La “adicción celular”: cuando el conflicto se vuelve familiar
A veces repetimos historias familiares sin saber de dónde vienen. Fuente: IA
Uno de los conceptos más llamativos que plantea Lozano es el de la “adicción celular”.
Dice que cuando vivimos durante mucho tiempo bajo estrés o miedo, el cerebro produce neurotransmisores asociados a ese estado. Y con el tiempo, las células se acostumbran… incluso pueden volverse adictas a esa química.
Esto explicaría algo que a muchos nos cuesta entender: ¿por qué repetimos situaciones que nos hacen daño? ¿Por qué volvemos a relaciones conflictivas o ambientes tensos?
No porque queramos sufrir, sino porque ese tipo de emoción nos resulta familiar. Casi “hogareña”, en el sentido más extraño de la palabra. Como si el cuerpo dijera: “esto ya lo conozco”.
Liberarse de lo heredado: un camino en tres fases
Sanar también es mirar hacia atrás con nuevos ojos. Fuente: IA
Para soltar estas cargas transgeneracionales, Lozano propone un proceso estructurado en tres etapas.
Primero está la exploración. Se analiza el árbol familiar, la biografía, los secretos, los patrones repetidos… como quien abre un viejo álbum y empieza a ver cosas que antes pasaban desapercibidas.
Después llega la sanación. Mediante visualización o un estado de semitrance, la persona conecta con la energía del ancestro asociado al trauma. Se realiza un movimiento sistémico basado en el amor y el perdón, buscando liberar la carga emocional.
Y por último, la liberación. Durante siete días, el paciente realiza un ritual en casa, una especie de “psicomagia” para crear nuevos circuitos mentales y consolidar una realidad emocional distinta.
Suena simbólico, sí. Pero a veces lo simbólico toca lugares donde lo racional no llega.
Cómo saber si algo viene de atrás
Lozano señala algunas pistas claras para sospechar que un conflicto puede ser transgeneracional.
Comportamientos repetitivos: patrones que se repiten en varias generaciones. Alcoholismo, rupturas constantes, infidelidades… como si la historia se copiara sola.
Reacciones emocionales desproporcionadas: ataques de pánico, llanto profundo o miedos intensos ante algo que no hemos vivido directamente.
Secretos familiares: lo que se calla pesa más. Traumas encriptados por el silencio —violaciones, estafas, muertes trágicas— suelen transmitirse con más fuerza.
Izanami Martínez, antropóloga, madre y emprendedora especializada en neurociencia y comportamiento humano, advierte que gran parte de la economía contemporánea se apoya en el miedo. Miedo a no encajar, a no destacar, a no ser suficiente. Un motor silencioso que hoy explica cómo consumimos, trabajamos y nos relacionamos.
La ansiedad social creciente, saturación digital y agotamiento emocional, son parte de su análisis que conecta ciencia, experiencia personal y una crítica directa al modelo cultural dominante. La pregunta de fondo es clara: ¿por qué, teniendo más recursos y comodidad que nunca, vivimos con más miedo que antes?
El miedo como arquitectura invisible del consumo
Fuente: agencias
Para Izanami Martínez, la mayor parte de las grandes industrias no venden solo productos: venden alivio. Alivio al miedode no ser lo suficientemente exitosos, atractivos o valiosos. Ese miedo, explica, activa los mecanismos más primitivos del cerebro y coloca a las personas en un estado de alerta permanente.
Desde la neurociencia, el proceso es claro. Cuando el miedo se activa, la amígdala toma el control y el cuerpo entra en modo supervivencia. En ese estado, el cerebro busca soluciones rápidas para reducir la tensión, y ahí aparece el consumo como válvula de escape. No se trata de felicidad, sino de una descarga momentánea de dopamina.
Comida ultraprocesada, compras compulsivas, entretenimiento infinito, consumo acelerado de contenido. Todo responde a la misma lógica: calmar el miedo durante unos minutos. El problema es que el efecto dura poco. La dopamina funciona como una cerilla: ilumina brevemente y se apaga. Cuando lo hace, el miedo regresa, a menudo con más fuerza.
Este ciclo continuo de activación y recompensa mantiene al cerebro en un estado de estrés constante. Un estado para el que no está diseñado y que termina pasando factura, tanto a nivel físico como emocional.
Estrés crónico, soledad y un cerebro fuera de contexto
El cerebro humano evolucionó para sobrevivir en entornos hostiles, no para gestionar un miedo abstracto y prolongado. Lo que antes se activaba ante una amenaza física real hoy se dispara ante estímulos simbólicos: perder el trabajo, no cumplir expectativas, no ser reconocido.
Martínez explica que el estrés actual es, en realidad, la cronificación del modo lucha-huida. Un mecanismo pensado para durar segundos que hoy se mantiene activo durante meses o incluso años. Cuando eso ocurre, el cuerpo empieza a sacrificar funciones esenciales como la digestión, la inmunidad o la capacidad de pensar con claridad.
A este escenario se suma un factor decisivo: la soledad. Desde el punto de vista neurológico, la soledad es una forma profunda de miedo. Durante miles de años, estar solo equivalía a no sobrevivir. Por eso el cerebro registra la soledad en las mismas áreas que el dolor físico.
Este fenómeno se observa con especial intensidad en la sociedad actual: personas mayores que viven aisladas, madres que crían sin red de apoyo y jóvenes hiperconectados pero cada vez menos capaces de relacionarse de forma profunda. El miedo a no pertenecer, a no ser visto o a no ser amado atraviesa todas las edades.
Uno de los puntos clave del discurso de Izanami Martínez es la confusión cultural entre placer y felicidad. Una confusión que, según explica, beneficia a un sistema que necesita consumidores insatisfechos y siempre en falta.
El placer está asociado a la dopamina, al logro, a la acumulación. La felicidad, en cambio, está vinculada a la oxitocina, la hormona que se genera en los vínculos, en el contacto humano y en la sensación de pertenencia. Mientras el miedo empuja a buscar validación externa, la felicidad real aparece cuando una persona se siente amada y conectada.
Martínez habla desde la experiencia. Alcanzó el éxito profesional, el reconocimiento público y el estatus que marca el guion social, pero también perdió la capacidad biológica de disfrutar. La ansiedad, los trastornos alimentarios y el vacío emocional fueron el precio de haber vivido guiada por el miedo a no ser suficiente.
Cuando la mente se satura, el cuerpo siempre encuentra la forma de avisarte. Vivimos en un mundo que no para. Todo va rápido, todo exige, todo empuja. Y en medio de ese ritmo, muchas veces pasa algo curioso: de repente el cuerpo pesa.
No siempre por cansancio físico. A veces es otra cosa. Una carga invisible. Un nudo en los hombros, presión en el pecho, rigidez en la cabeza… como si llevaras una mochila sin darte cuenta. Y entonces aparece esa pregunta tan humana: ¿por qué me duele el cuerpo si “no he hecho nada”?
La respuesta suele ser más sencilla (y más profunda) de lo que pensamos: mente y cuerpo no van por separado. Son un mismo sistema. Lo que pensamos, lo que sentimos y lo que callamos… muchas veces termina quedándose en el cuerpo, como tensión acumulada.
Cuando el estrés se instala en los músculos
La respiración consciente es una puerta sencilla hacia la calma interior. Fuente: IA
El estrés no es solo “estar nervioso”. Es una respuesta completa del organismo.
Cuando la mente se llena de preocupaciones, incertidumbre o pensamientos que se repiten como una canción pegada, el cuerpo reacciona como si estuviera ante una amenaza. Se prepara. Se tensa.
Las zonas donde más se nota suelen ser siempre las mismas: cuello, hombros, pecho, brazos… Es como si el cuerpo intentara sostener lo que la mente no consigue soltar.
Y aquí viene lo esperanzador: la sanación funciona en dos direcciones. Relajar la mente puede aliviar el cuerpo. Pero relajar el cuerpo también puede devolver calma a la mente.
A veces no pensamos mejor para relajarnos… nos relajamos para pensar mejor. (Y eso cambia mucho la perspectiva).
Preparar el descanso: postura y respiración como puente
Cuando el cuerpo se tensa, a veces solo necesita que lo escuches. Fuente: IA
Descansar no siempre es simplemente tumbarse. Hay un descanso más profundo que empieza con intención.
El primer paso es encontrar una postura donde el cuerpo pueda dejar de resistir. Donde la espalda y el cuello aflojen la carga del día. Como decirle al cuerpo: ya está, ya puedes soltar.
Después entra una herramienta poderosa, simple, casi gratuita: la respiración consciente.
El ciclo es sencillo:
Inhalar aire fresco, como si entrara calma.
Sostener unos segundos, dejando que esa tranquilidad se asiente.
Exhalar lento, soltando lo que sobra.
No es solo algo simbólico. Es fisiología pura. Este ritmo ayuda a bajar la activación interna y prepara al organismo para un reposo real.
Pensamientos: no pelear con ellos, dejarlos pasar
Dejar pasar pensamientos es como abrir una ventana en la mente. Fuente: IA
Uno de los mayores obstáculos para descansar no es el cuerpo. Es la mente.
Ese ruido interno que no se apaga: listas, pendientes, recuerdos, “y si…”, “debería…”, “mañana…”. Todos los pensamientos juntos como gente hablando en una habitación pequeña.
La técnica no consiste en luchar contra ellos, porque cuanto más intentas callar la mente, más grita.
El enfoque es otro: aceptación y flujo.
Permitir que los pensamientos vengan y se vayan. Sin juzgarlos. Sin engancharse. Como nubes cruzando el cielo: están ahí… pero no tienes que seguirlas.
Cada pensamiento puede ser un mensaje. Algo que la mente intenta mostrarte. La clave está en mirarlo, reconocerlo… y dejarlo ir cuando sea su momento.
Y poco a poco, algo cambia. La mente se despeja. El cuerpo lo nota. Llega una ligereza suave, como una ola tranquila.
Pequeños momentos que cambian el día
No hace falta esperar a tocar fondo para cuidarse. No hace falta estar desbordado.
A veces basta con momentos pequeños pero significativos. Respirar. Aflojar. Escuchar el cuerpo cuando empieza a tensarse sin razón aparente.
Estos ejercicios pueden practicarse siempre que sientas esa tensión inexplicable o cuando el volumen mental sea demasiado alto.
Porque descansar no es solo dormir. Descansar también es soltar.
Y muchas veces, el primer paso hacia la calma no es hacer más… sino simplemente respirar, dejar pasar… y volver al presente.
Hay una mentira repetida mil veces sobre viajar al sur, y es que Sevilla solo existe cuando florece el azahar o cuando el termómetro se derrite. Es un error de novato pensar así, porque el verdadero encanto de la ciudad reside en esos meses donde el sol calienta sin quemar la piel. Quienes llevamos años recorriendo la península sabemos que el invierno aquí es, en realidad, una ficción administrativa.
Caminar por el Barrio de Santa Cruz en julio es un deporte de riesgo, pero hacerlo ahora es un placer reservado para los que saben elegir bien sus batallas. Lo curioso es que la mayoría de los viajeros ignoran esta ventana de oportunidad climática y cultural única que dura apenas unas semanas. Si buscas autenticidad sin agobios ni precios inflados, lo que viene a continuación te va a interesar.
18 grados y sol: el invierno que el resto de Europa envidia
Los meteorólogos suelen aburrirse en el valle del Guadalquivir durante estas fechas, pronosticando cielos azules y máximas que rondan alegremente los dieciocho grados. Y aunque parezca una exageración sureña, esta suavidad térmica cambia por completo la experiencia de callejear sin buscar desesperadamente una sombra o una botella de agua. No necesitas el aire acondicionado a tope, solo unas gafas de sol y ganas de andar.
Dejas atrás el abrigo pesado en el hotel al mediodía y te das cuenta de que el invierno aquí es solo una palabra escrita en el calendario. Lo mejor es que puedes disfrutar de las terrazas sin sufrir ese golpe de calor que en agosto te deja K.O. a las doce de la mañana. Es el clima ideal para redescubrir la ciudad a pie, sin sudar la gota gorda.
La Giralda y el Alcázar para ti solo (o casi)
Cualquiera que haya intentado entrar al Real Alcázar en Semana Santa sabe lo que es perder tres horas de vida en una fila interminable bajo el sol. La gran ventaja de febrero es que el patrimonio se vuelve accesible y recupera ese silencio necesario para ser admirado con la dignidad que merece. Entrar directo, sin esperas absurdas ni reservas hechas con tres meses de antelación, hace que la visita valga el doble.
Puedes subir a la Giralda y contemplar las vistas sin tener a cincuenta personas empujándote para hacerse un selfie rápido en la barandilla. De hecho, es el momento de visitar Sevilla con la calma que exigen sus siglos de historia y su complejo arte mudéjar. Tienes espacio para respirar y tiempo para observar los detalles que las multitudes suelen ocultar.
Tapas, cañas y el ritmo real de los sevillanos
Sin la presión de las masas turísticas invadiendo cada rincón, los bares de Triana o la Alameda de Hércules muestran su verdadera cara, esa donde los camareros aún tienen tiempo de charlar. Se nota en el ambiente que la vida local recupera su pulso cotidiano lejos de la impostura de las tiendas de souvenirs y el menú turístico. Aquí es donde entiendes de verdad el carácter de la gente, sin filtros.
Pedir una caña bien tirada y un serranito no se convierte en una misión imposible, y encima la cuenta final no te provoca un microinfarto al estilo de la temporada alta. La realidad es que comer bien por poco dinero sigue siendo posible si te alejas de las trampas para guiris y sigues a los vecinos del barrio. El sabor es el mismo, pero la experiencia es mucho más honesta y relajada.
Un presupuesto de 350 euros para cuatro días de gloria
Hablemos de dinero, que al final es lo que nos permite o nos impide hacer la maleta un fin de semana cualquiera para escapar de la rutina. Con los vuelos y el AVE a precios razonables, el alojamiento baja sus tarifas hasta niveles que parecen de otra época en comparación con la locura de la Feria de Abril. Cuatro días bien gestionados entran perfectamente en ese presupuesto ajustado sin necesidad de privarse de nada importante.
No hace falta ser un genio de las finanzas para ver que la relación calidad-precio de esta escapada es imbatible ahora mismo, antes de que llegue la primavera y los precios se disparen. Y aunque Sevilla siempre tiene un color especial, en febrero tiene además el color del ahorro inteligente y el disfrute tranquilo. Hazte un favor y ven antes de que todos los demás se den cuenta del secreto.
La ludopatía rara vez empieza como un problema. Suele presentarse disfrazada de curiosidad, de entretenimiento inocente o de una pequeña victoria que promete más de lo que puede cumplir. Ángel tenía 17 años cuando hizo su primera apuesta y acertó. Aquella ganancia mínima fue el inicio de una caída larga, silenciosa y devastadora.
Su historia no es excepcional, pero sí representativa de esta época. Refleja cómo la ludopatía se instala sin avisar, cómo se normaliza y cómo puede convivir durante años con una vida aparentemente funcional, hasta que el coste emocional, económico y personal se vuelve insostenible.
Ludopatía: Cuando ganar es el principio del problema
Fuente: agencias
Ángel recuerda con precisión aquella primera apuesta: dos euros a un Barça-Getafe. Ganó. Y con ese acierto llegó el “clic” mental. La idea de que se podía ganar dinero fácil se impuso a cualquier advertencia racional. La ludopatíano se manifestó de golpe, sino a través de la emoción, del subidón, de una dopamina nueva que nada más conseguía igualar.
Mientras repetía segundo de Bachillerato, su atención ya no estaba en clase. Pasaba las horas analizando cuotas, buscando partidos y construyendo estrategias que, en su cabeza, tenían lógica y control. Poco a poco se fue aislando. Creó una burbuja en la que todo giraba alrededor de las apuestas. En ese encierro mental, la ludopatía empezó a ocuparlo todo.
Durante cerca de un año y medio, los resultados parecían darle la razón. Ganaba entre 800 y 10.000 euros mensuales. Esa racha reforzó la ilusión de profesionalización y alimentó una ambición que nunca se saciaba. Como ocurre en muchos casos de ludopatía, el problema no fue perder al principio, sino ganar demasiado pronto.
Cuando llegaron las primeras derrotas, Ángel no las interpretó como una señal de alerta, sino como una mala racha. El autoengaño se volvió constante. Apostaba más para recuperar lo perdido, convencido de que seguía teniendo el control. En ese punto, la ludopatía ya había dejado de ser una afición para convertirse en una necesidad.
De la ruina silenciosa al punto de inflexión
Con el tiempo, las cifras se volvieron demoledoras. Ángel calcula haber ganado unos 60.000 euros en total, pero perdió cerca de 100.000. Lo más grave no fue el dinero, sino la transformación personal. Pensamientos que nunca había tenido empezaron a aparecer: qué préstamo pedir, cómo mentir a su madre, incluso la tentación de robar. La ludopatíalo empujó a cruzar límites que jamás imaginó.
El deterioro físico acompañó al mental. Cambios bruscos de peso, ansiedad constante y un consumo de alcohol cada vez mayor. La muerte de su padre agravó la situación. En lugar de elaborar el duelo, se refugió aún más en el juego. Apostar se convirtió en una vía de escape para no sentir. En ese momento, la ludopatía actuó como anestesia emocional.
El verdadero fondo llegó a los 25 años, con 10.000 euros en deudas y viviendo aún con sus padres. Fue entonces cuando tomó conciencia plena del problema. Reconocer la ludopatía no fue inmediato, pero ese choque con la realidad marcó un antes y un después. Decidió bloquearse en las casas de apuestas y cambiar de entorno, incluso mudándose al extranjero.
El proceso no fue lineal. Hubo recaídas, autojustificaciones y nuevas caídas. Como sucede en muchos casos de ludopatía, una victoria puntual volvió a activar la falsa sensación de control. Sin embargo, esta vez Ángel entendió que no bastaba con dejar de apostar: necesitaba reconstruir su vida.
El deporte, la disciplina y un proyecto personal se convirtieron en pilares de su recuperación. Apostar dejó de ser el centro y fue reemplazado por un propósito. Hoy es entrenador personal y ha creado su propio negocio. No romantiza su pasado ni presume de haberlo superado. Habla de la ludopatía como lo que es: una enfermedad mental que puede afectar a cualquiera.
Su testimonio busca prevenir más que impresionar. Ángel insiste en que la ludopatía siempre promete control y termina quitándolo todo. Pide visibilidad, educación y menos vergüenza. Porque el silencio es uno de los mayores aliados de esta adicción.
El músculo más decisivo no se entrena solo con pesas: se entrena en la mente. A veces pensamos que ganar una pelea es cosa de fuerza bruta. Que el más fuerte golpea más duro, aguanta más… y al final se impone. Y sí, claro que el físico importa. Mucho. Pero en los niveles altos, cuando todos están igual de preparados, la realidad es otra.
Porque llega un punto en el que el combate ya no se decide en los bíceps. Se decide en la cabeza.
En la élite, donde dos atletas tienen pesos parecidos, técnica parecida y resistencia parecida, lo que marca la diferencia es algo invisible: quién consigue reaccionar mejor bajo presión. Y aquí es donde muchos se equivocan. Entrenan el cuerpo al límite… pero se olvidan de entrenar la mente. Y cuando aparece la ansiedad, el rendimiento se cae como un castillo de naipes.
El “secuestro amigdalino”: cuando el cerebro entra en modo caos
El control mental marca la diferencia cuando todo se vuelve caos. Fuente: IA
La neurociencia tiene un nombre para ese momento en el que un deportista, pese a estar preparado, se bloquea: el famoso “secuestro amigdalino”.
Ocurre cuando el cerebro, ante el estrés del combate —golpes, adrenalina, cortisol, amenaza real— activa una respuesta primitiva de supervivencia. Y en ese instante… la razón se apaga.
Es como si alguien bajara el interruptor de la parte lógica. De pronto, el atleta deja de pensar con claridad. Se olvida del plan, lanza golpes torpes, pierde el enfoque. El cuerpo sigue peleando, sí, pero la mente entra en piloto automático.
La solución no es volverse “frío” o eliminar la agresividad (que en el combate es necesaria). La clave es reducir ese ruido mental. Por eso herramientas como el mindfulness ayudan: entrenan al cerebro para estar presente en medio de la tormenta, para decidir mejor sin quedar atrapado por el pánico.
Respirar: el regulador más simple y más poderoso
Respirar a tiempo puede evitar que la mente se apague bajo presión. Fuente: IA
Hay algo curioso: el cuerpo suele notar la ansiedad antes que la mente. Un atleta puede sentir tensión en el estómago, taquicardia, un nudo en el pecho… incluso antes de decir “tengo miedo”.
Y aquí entra una herramienta que parece demasiado simple, pero funciona: la respiración consciente.
No es solo “relajarse”. Es regular el sistema nervioso.
Un ejercicio práctico es inhalar profundo… y exhalar durante más tiempo del que inhalaste. Repetirlo varias veces. Eso baja la activación, centra la mente y devuelve claridad antes de competir.
Al final, el cerebro es como un músculo. Si no lo entrenas, colapsa cuando llega la presión. Pero si practicas una y otra vez, se fortalece. Igual que en el gimnasio.
Música, ritmo y vibraciones: preparar el cuerpo antes de la batalla
La fuerza real aparece cuando el miedo no toma el mando. Fuente: IA
Y luego está algo que todos hemos visto: los atletas escuchando música antes de pelear. Rap, rock, tambores… ritmos intensos.
No es postureo. Tiene sentido.
Durante siglos, los tambores se usaban para despertar el espíritu guerrero antes de una batalla. El ritmo activa el cuerpo, pone la mente en modo alerta y genera energía colectiva.
Además, la música sincroniza. Hace que un equipo se mueva con una misma vibración, casi como si todos compartieran un pulso común.
Incluso existe lo que se llama terapia de sonido. Y aquí viene lo curioso: si el cuerpo humano es aproximadamente 70% agua, las vibraciones de ciertos sonidos pueden influir en nuestro estado emocional, calmándonos… o encendiéndonos aún más.
El verdadero peleador no es quien no siente miedo
Y aquí está la conclusión más humana de todas: sentir miedo es normal. Sentir ansiedad también. Es parte de estar vivos. Es un mecanismo de supervivencia.
El problema no es el miedo. Es lo que hacemos con él.
El miedo es como el fuego: puede calentarte la comida… o quemarte la casa. Todo depende del control.
El verdadero peleador no es el que nunca tiembla. Es el que ha entrenado su mente para regular su sistema nervioso, mantenerse claro en medio del caos y decidir cuando todo se vuelve ruido.
Porque al final, en el combate, la victoria no siempre es del más fuerte.
Durante años, la felicidad se ha vendido como una meta externa: éxito, dinero, reconocimiento o relaciones perfectas. Sin embargo, cada vez más expertos coinciden en que ese enfoque no solo es erróneo, sino que genera frustración y desgaste emocional. Alba Cardalda, psicóloga y neuropsicóloga, propone una mirada distinta, más honesta y profundamente humana.
En sus intervenciones públicas y en su trabajo clínico, Cardalda insiste en que la felicidad no es un estado permanente ni una emoción constante. Es un proceso interno, complejo y dinámico, que exige autoconocimiento, coherencia personal y una relación más sana con el entorno y con uno mismo.
La felicidad no es euforia: es coherencia interna
Fuente: agencias
Para Alba Cardalda, uno de los grandes malentendidos contemporáneos es asociar la felicidad con estar siempre contento. “Ser feliz no significa no estar triste”, explica. En ese proceso caben el miedo, la incertidumbre y el dolor, siempre que exista una base sólida de satisfacción personal y tranquilidad mental. La felicidad, en este sentido, no elimina las dificultades, pero cambia la forma de atravesarlas.
Esa satisfacción, subraya la especialista, está íntimamente ligada a vivir de acuerdo con los propios valores. Dormir con la conciencia tranquila, sentirse orgulloso de las decisiones tomadas y actuar con coherencia interna son pilares silenciosos de la felicidad real. Sin ellos, cualquier logro externo resulta insuficiente.
En este punto aparece el ego como obstáculo recurrente. Según Cardalda, el ego empuja a la comparación constante, a la competitividad y a la necesidad de aparentar. Todo ello aleja a la persona de su esencia y la mantiene en una insatisfacción permanente. La felicidad, por el contrario, exige bajar el volumen de esa voz interna y reconectar con lo que de verdad importa.
El problema se agrava en un contexto dominado por redes sociales. Desde la neuropsicología, Cardalda advierte que el cerebro humano no está preparado para recibir opiniones continuas de miles de personas. Biológicamente, nuestra capacidad relacional se limita a unos 150 vínculos, y solo entre cinco y diez relaciones verdaderamente estrechas. Exceder ese umbral tiene un coste emocional directo que impacta de lleno en la felicidad.
Salud mental, jóvenes y el precio del silencio
La psicóloga alerta sobre un deterioro preocupante de la salud mental en jóvenes y adolescentes. Datos de la OMS indican que cerca del 30 % padece algún trastorno mental, una cifra que se ha agravado tras la pandemia. En consulta, Cardalda ha observado un aumento significativo de ansiedad, depresión y conductas autolesivas, muchas de ellas previas al suicidio.
En 2021, España batió récords de suicidios en menores de 15 años. Para la especialista, ocultar este problema no protege, sino que aísla. Hablar del suicidio con responsabilidad salva vidas, porque permite que quienes sufren entiendan que no están solos. La felicidad, recuerda, también depende de sentirse acompañado y comprendido en los momentos más oscuros.
Por ello, defiende la necesidad urgente de una educación emocional obligatoria desde primaria. Aprender a identificar, expresar y comprender emociones debería ser tan importante como las matemáticas. Sin ese aprendizaje, resulta muy difícil construir una felicidad sólida en la edad adulta.
En este contexto, la calidad de las relaciones cobra un valor central. Estudios longitudinales han demostrado que, una vez cubiertas las necesidades básicas, el dinero no garantiza la felicidad. Son los vínculos sanos, la comunicación honesta y la capacidad de poner límites los factores que más influyen en el bienestar a largo plazo.
Alba Cardalda lo explica con claridad en su libro «Cómo mandar a la mierda de forma educada«, donde aborda la importancia de la asertividad. Saber decir “no” sin culpa, desde el respeto y la empatía, protege la autoestima y fortalece las relaciones. Esa habilidad, lejos de generar conflicto, es una herramienta esencial para preservar la felicidad personal.
Envejecer, añade, es otro de los grandes temas malinterpretados. El miedo no está en cumplir años, sino en dejar de gustar o perder valor social. Para ella, envejecer es un privilegio, una oportunidad de vivir con más conciencia y menos exigencias externas. Aceptar el paso del tiempo también forma parte de una felicidad madura y realista.
Hay días en los que la mente parece una radio mal sintonizada. Estás intentando vivir, trabajar, respirar tranquilo… y de repente aparece un pensamiento que no has invitado. Se cuela, insiste, vuelve. Y tú piensas: ¿pero por qué estoy pensando esto otra vez?
La creadora y comunicadora Eliane pone algo muy importante sobre la mesa: los pensamientos intrusivos son normales. Sí, normales. Le pasan a todo el mundo. El problema no es que existan, sino el poder que les damos. El volumen con el que suenan dentro de nosotros.
Durante una sesión sobre bienestar emocional, compartió una idea que me pareció casi liberadora: la mente no es un enemigo incontrolable… es un lugar que podemos aprender a dirigir (aunque a veces cueste, claro).
Un ejercicio sencillo para bajar el ruido interno
Los pensamientos intrusivos pierden fuerza cuando vuelves al presente. Fuente: IA
Muchas personas sienten que sus pensamientos se imponen como si fueran una voz demasiado alta. Como si alguien estuviera gritando dentro. Para combatir esa sensación, Eliane propone un ejercicio muy simple, casi como un truco mental para recordarte quién manda.
Primero: grita tu nombre con todas tus fuerzas… pero solo dentro de tu cabeza.
Luego: repítelo otra vez, pero esta vez en un susurro, casi imperceptible.
Parece una tontería, ¿verdad? Pero es tremendamente revelador. Porque demuestra algo que olvidamos a menudo: podemos modular nuestro diálogo interno. Podemos decidir el tono, el ritmo, el volumen.
En otras palabras: no es la mente la que programa nuestra vida emocional. Somos nosotros quienes elegimos qué pensamientos alimentar.
Eliane también insiste en algo muy humano: estos pensamientos suelen crecer cuando estamos fuera del presente. Se alimentan del miedo al futuro o del dolor del pasado. Pero pierden fuerza cuando volvemos al ahora. A lo que está pasando, de verdad, justo delante.
Intuición o ansiedad: dos voces que se parecen… pero no son iguales
La ansiedad pregunta sin parar, pero la intuición responde con claridad. Fuente: IA
Uno de los momentos más potentes de la sesión fue cuando habló de esa confusión tan común: no saber si lo que sentimos es intuición o ansiedad.
Y aquí Eliane lo explica de forma clara, casi como una brújula emocional:
La intuición habla en afirmaciones. Es directa. Corta. Un “sí” o un “no”.
La ansiedad, en cambio, habla en preguntas infinitas. “¿Y si pasa algo?” “¿Y si no puedo?” “¿Y si sale mal?”
¿Te suena? A mí sí. La ansiedad es como una máquina de escenarios posibles que nunca se apaga. Mientras que la intuición suele traer calma, incluso cuando es incómoda.
Esta diferencia puede ser clave para quienes viven atrapados en la rumiación mental. Porque la ansiedad multiplica el ruido… y la intuición, aunque no siempre guste, suele traer claridad.
La crisis que obliga a reinventarse (aunque duela un poco)
Bajar el volumen interno es recordar que tú llevas el mando. Fuente: IA
Eliane también compartió algo muy personal. Enero fue un mes difícil para ella. Perdió una rutina que la sostenía: un proyecto diario que le daba estructura. Y cuando eso desapareció, llegó el vacío. Ese silencio raro que deja espacio para los miedos.
En ese momento habló de lo que llama la “era incómoda”: esa etapa inevitable en la que la vida cambia y toca empezar otra vez.
Su mensaje fue contundente: la comodidad no permite crecer. A veces, para avanzar, hay que atravesar incomodidades. Reinventarse. Empezar desde cero. Incluso si es la vez número 77 (porque sí, a veces la vida es así de insistente).
Ser dueña del propio camino… y no soltar la mano de los demás
De esa crisis salió una decisión importante: apostar por proyectos propios. Independientes. No depender de terceros ni de grandes marcas.
En sus palabras, era momento de ser su propia CEO. De construir algo que no pudiera desaparecer de un día para otro por decisiones ajenas.
Y aun así, con todas sus dudas, Eliane reconoce algo que la sostiene: su comunidad.
Durante mucho tiempo, casi todos hemos pensado lo mismo: si alguien tiene un coeficiente intelectual alto, “ya lo tiene hecho”. Éxito asegurado, buenas notas, futuro brillante. Pero la realidad… es bastante más enrevesada. Y expertos como Recuenco lo dicen claramente: la inteligencia alta no siempre es un regalo fácil de llevar. A veces es más bien una mochila pesada, de esas que no se ven desde fuera.
Porque las llamadas altas capacidades no garantizan una vida sencilla. Ni mucho menos. En ocasiones, estar tan lejos de la media es como vivir en un idioma ligeramente distinto. Entiendes cosas, sí. Percibes patrones rápido. Pero el día a día puede sentirse… extraño. Incluso solitario.
Altas capacidades: no se trata de brillar, sino de encajar
Las altas capacidades brillan más cuando encuentran un lugar donde encajar. Fuente: IA
Uno de los puntos más interesantes que plantea Recuenco es algo que incomoda un poco (pero es verdad): la trampa del ego. Ese pensamiento de “el mundo debería adaptarse a mí porque yo veo más, entiendo más, voy más rápido”.
Y no. La clave, dice, es justo la contraria: la persona con altas capacidades necesita aprender a adaptarse al mundo, no exigir que el mundo gire a su ritmo. Y eso, sinceramente, puede ser un aprendizaje duro.
Además, hay un fenómeno social del que casi nadie habla: la inteligencia genera a veces rechazo. No es como ser alto o guapo, que despierta admiración. La inteligencia, en cambio, puede despertar miedo o incomodidad, una especie de resentimiento instintivo. Barreras invisibles, miradas raras, comentarios sutiles…
Ahora bien, cuando alguien logra manejar todo eso —la parte emocional, la social, la convivencia— el potencial es enorme. Una persona hiperfuncional puede rendir como tres o cuatro, literalmente. Pero primero tiene que aprender a vivir entre los demás, no por encima.
El sistema educativo y el talento que se deja caer
La inteligencia no basta: adaptarse al mundo es el verdadero desafío. Fuente: IA
Aquí Recuenco es especialmente crítico. Dice algo que tiene sentido si lo piensas: el sistema educativo está diseñado para el centro de la curva, para “la mayoría”. Funciona para socializar, para enseñar lo estándar. Pero cuando aparece un talento excepcional, muchas veces no sabe qué hacer con él.
Se invierten recursos (necesarios) en integrar a quienes tienen más dificultades, en la parte izquierda de la curva. Pero los que están a la derecha… quedan abandonados con una frase que suena casi cruel: “bah, ya tienen suerte”.
Y ese abandono pasa factura. Muchos jóvenes con altas capacidades acaban en fracaso escolar, desmotivación profunda o problemas de salud mental. No porque no puedan, sino porque no encuentran un lugar.
Por eso, Recuenco defiende la detección temprana, a los 5 o 6 años, y la creación de itinerarios específicos. No para “separar élites”, sino para que esas mentes encuentren su sitio y puedan aportar en ámbitos donde realmente se necesita pensamiento complejo y visión de futuro.
Inteligencia artificial y el “santuario humano”
Creatividad y empatía son el santuario humano frente a la IA. Fuente: IA
Y entonces llega la gran pregunta del siglo: con la inteligencia artificial avanzando tan rápido… ¿qué nos queda a los humanos?
Recuenco lo plantea sin rodeos: si entendemos inteligencia como almacenar datos, deducir o procesar información, la máquina ya nos supera. Punto.
Entonces, ¿qué nos hace valiosos?
Aquí aparece su idea del “santuario humano”. Ese espacio que la IA no puede ocupar del todo: la creatividad, el pensamiento lateral, la empatía, la capacidad de sacar conclusiones con pocos datos, de intuir, de conectar lo invisible. Eso tan humano que no cabe en un algoritmo.
Y propone una imagen potente: la visión centauro. El humano y la IA trabajando juntos. La IA como herramienta, como bestia de carga que potencia… pero con el juicio crítico y el control creativo en manos humanas.
La Dra. Odile Fernández enfrentó en 2010 un veredicto médico devastador: cáncer de ovario con metástasis en hígado y ganglios. El pronóstico le daba meses de vida. Hoy, 16 años después, no solo sobrevivió sino que transformó su experiencia en un método nutricional que miles de pacientes oncológicos siguen. Su propuesta: una dieta mediterránea donde 80% son vegetales, complementada con pescado, huevo y cocción suave.
En enero de 2026 su mensaje vuelve con fuerza tras publicar nuevos hallazgos en su libro actualizado y multiplicar su presencia digital. La razón del timing: estudios de 2024 y 2025 confirman que la adherencia a este patrón alimentario reduce entre 30% y 40% el riesgo de cánceres relacionados con obesidad. La Dra. Odile Fernández lidera ahora la conversación sobre nutrición oncológica basada en evidencia, no promesas vacías.
La fórmula exacta que usó para sobrevivir
Su protocolo nutricional no es místico: es cuantificable. 80% de cada plato proviene de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas. El 20% restante incluye pescado azul (rico en omega-3), huevos ecológicos y ocasionalmente carne blanca. La clave está en las técnicas de cocción: vapor, horno suave, salteados cortos. Nada frito, nada ahumado, nada procesado.
Fernández explica en su testimonio que esta dieta no reemplaza la quimioterapia, sino que la potencia. Durante su tratamiento, combinó cisplatino con platos donde las verduras crucíferas (brócoli, col, coliflor) ocupaban el protagonismo. Estudios posteriores demostraron que compuestos como el sulforafano del brócoli activan genes supresores de tumores. Ella lo aplicó sin saberlo, guiada por intuición y lecturas científicas que devoraba entre sesiones de quimio.
El método incluye ayuno intermitente moderado (12-14 horas entre cena y desayuno) y eliminación radical de azúcar refinado, harinas blancas y carnes procesadas. Cinco comidas diarias donde ninguna supera las 400 calorías, priorizando densidad nutricional sobre volumen. No es dieta restrictiva: es arquitectura alimentaria diseñada para no alimentar células cancerosas mientras nutres las sanas.
Por qué esta dieta explota ahora en consultas oncológicas
El contexto temporal es crítico. Entre octubre 2024 y enero 2026, tres estudios publicados en JAMA Oncology y The Lancet confirmaron que la dieta mediterránea reduce mortalidad en pacientes con cáncer de mama, colon y próstata. Los datos son contundentes:
Estudio JAMA octubre 2024: Pacientes con cáncer colorrectal que siguieron dieta mediterránea estricta tuvieron 32% menos recaídas a cinco años comparado con dieta occidental estándar
Metaanálisis The Lancet diciembre 2025: Adherencia alta a patrón mediterráneo reduce 38% el riesgo de cánceres relacionados con obesidad (mama posmenopáusica, endometrio, hígado)
Registro español enero 2026: Hospitales públicos reportan aumento del 240% en derivaciones a nutricionistas oncológicos especializados en dieta mediterránea desde inicios de 2025
Búsquedas Google España: «Dieta anticáncer Odile Fernández» creció 420% en 12 meses (enero 2025 vs enero 2026), señal de que pacientes buscan alternativas verificables
Este salto no es casual. Frente a la desinformación de dietas milagro, la propuesta de Fernández ofrece datos duros y transparencia sobre qué funciona y qué no. Su libro de 2024 vendió 87.000 copias en España, cifra récord para nutrición oncológica.
Cómo cambia la vida de quien la sigue (y quién sufre si no)
El impacto físico es medible en semanas. Pacientes oncológicos que adoptan este patrón reportan reducción del 40-60% en efectos secundarios de quimioterapia: menos náuseas, mejor tolerancia digestiva, mantenimiento de peso. La razón: alimentos antiinflamatorios (cúrcuma, jengibre, té verde) modulan la respuesta inflamatoria que amplifica toxicidad de fármacos.
Pero hay otra cara. Quien mantiene dieta occidental (ultraprocesados, azúcares, grasas trans) enfrenta peor pronóstico verificado. Un estudio de 2025 con 4.200 pacientes de cáncer de mama mostró que aquellas en el cuartil superior de consumo de alimentos procesados tuvieron 53% más riesgo de progresión tumoral a tres años. El cuerpo en quimioterapia no perdona errores nutricionales: cada comida cuenta.
La transformación psicológica también pesa. Pacientes que siguen el método de Fernández reportan sensación de control sobre una enfermedad que despoja de autonomía. Preparar un plato con 80% vegetales es acción concreta cuando todo parece incierto. Grupos de apoyo online sumaron 12.000 nuevos miembros solo en 2025, comunidades donde comparten recetas, análisis y esperanza cuantificada.
Por qué esto revela un cambio sísmico en oncología nutricional
Más allá del caso individual de Fernández, este fenómeno demuestra algo estructural: la oncología 2026 acepta que la nutrición no es accesoria. Durante décadas, oncólogos ignoraron la alimentación o la delegaron a consejos vagos («come sano»). Hoy, hospitales como el Ramón y Cajal, Vall d’Hebron y Gregorio Marañón tienen unidades de nutrición oncológica con protocolos basados en dieta mediterránea.
El mecanismo detrás es bioquímico verificable. Alimentos vegetales aportan fitoquímicos (polifenoles, flavonoides, carotenoides) que modulan vías metabólicas clave: inhiben angiogénesis tumoral, activan apoptosis (muerte celular programada), reducen estrés oxidativo. No es magia: es biología molecular aplicada con tenedor.
Este cambio responde también a una exigencia social. Pacientes oncológicos de 2026 investigan, comparan, exigen evidencia. Ya no aceptan «no sabemos» cuando hay meta-análisis con 40.000 participantes demostrando efectos protectores. La dieta mediterránea gana terreno porque combina tradición cultural española con papers revisados por pares. Fernández lo resume: «No invento nada, solo organizo lo que la ciencia ya probó».
Factor
Impacto medido
Adherencia alta vs baja
-32% recaídas (5 años)
Vegetales crucíferos 3x/semana
-28% progresión tumoral
Eliminación ultraprocesados
-53% riesgo metástasis
Omega-3 (pescado azul 2x/semana)
-19% mortalidad global
Los próximos pasos y qué esperar de este movimiento
Mirando adelante, la Seguridad Social española evalúa incluir asesoría nutricional oncológica en cartera de servicios para 2027. Comunidades como Andalucía y Valencia ya lanzaron programas piloto en enero 2026 donde pacientes reciben tres sesiones gratuitas con nutricionistas especializados en patrón mediterráneo. El objetivo: reducir costes de tratamientos paliativos mejorando calidad de vida con alimentación.
Preguntas que se hacen las personas hoy en día
P: ¿Puede esta dieta reemplazar la quimioterapia? R: No. Complementa tratamiento médico, nunca lo sustituye.
P: ¿Funciona solo para cáncer de ovario? R: Evidencia cubre mama, colon, próstata, pulmón y otros relacionados con inflamación.
P: ¿Es cara esta dieta? R: Gasto similar a dieta estándar; legumbres y verduras de temporada son económicas.
P: ¿Cuánto tarda en verse efecto? R: Mejoras digestivas en 2-3 semanas; impacto oncológico se mide en meses.
El universo romántico de Bridgerton da un nuevo paso fuera de la pantalla con una colaboración que combina belleza, narrativa y cultura pop. Liposan presenta una colección de bálsamos labiales de edición limitada inspirada en las historias de amor más icónicas de la exitosa serie de Netflix producida por Shondaland, coincidiendo con la expectación generada por su próxima cuarta temporada.
La colección, compuesta por cuatro bálsamos, rinde homenaje a las distintas etapas del amor representadas en la serie. Cada producto está formulado con manteca de karité de origen ético y aceites nutritivos, ofreciendo hasta 24 horas de hidratación y protección frente al frío, el viento y la sequedad, sin renunciar a una experiencia sensorial cuidada.
Más allá del cuidado labial, la propuesta busca conectar con los fans desde la emoción y la narrativa. “Cada bálsamo cuenta una historia”, señalan desde la marca, en referencia a las parejas protagonistas que han marcado a la audiencia desde el estreno de la serie en 2020.
Fuente: Liposan
CUATRO SABORES, CUATRO HISTORIAS DE AMOR
Cada uno de los bálsamos representa una temporada y una pareja clave del universo Bridgerton:
Rose Meringue (Daphne & Simon) evoca el inicio de la saga, un romance clásico que dio origen a la historia.
Vanilla Biscuit (Sophie & Benedict) simboliza una conexión inesperada que desafía las normas sociales, adelantando la trama central de la esperada cuarta temporada.
Blackberry Pie (Kate & Anthony) celebra un amor intenso y apasionado, marcado por la tensión y la química.
Peach Tea (Penelope & Colin) refleja el paso de la amistad al romance, uno de los relatos más emotivos de la serie.
La edición invita al coleccionismo y a sumergirse en la estética de la regencia moderna que caracteriza a Bridgerton, un fenómeno que ha trascendido la ficción.
UN FENÓMENO GLOBAL CONVERTIDO EN ESTILO DE VIDA
Desde su estreno, Bridgerton se ha consolidado como una de las franquicias más influyentes de Netflix. Sus tres primeras temporadas se encuentran entre los contenidos más vistos de la plataforma a nivel mundial, y su spin-offLa Reina Carlota: Una historia de los Bridgerton también lideró el Top 10 global.
La cuarta temporada, centrada en Benedict Bridgerton (interpretado por Luke Thompson), tiene previsto su estreno en 2026 y ya genera una fuerte expectación entre los seguidores.
El impacto de la saga va más allá de la televisión: moda, música, literatura y experiencias inmersivas como The Queen’s Ball: A Bridgerton Experience o los espacios interactivos de Netflix House en Estados Unidos refuerzan su posicionamiento como marca de estilo de vida.
LIPOSAN Y BRIDGERTON: UNA ALIANZA ESTRATÉGICA
Con esta colaboración, Liposan se suma al universo Bridgerton apostando por una fusión entre cuidado personal y storytelling. La colección llegará próximamente al mercado con un precio recomendado de 3,50 €, dirigida tanto a fans de la serie como a consumidores de belleza que buscan productos funcionales con un componente emocional.
La iniciativa confirma una tendencia creciente: las grandes franquicias audiovisuales amplían su relato más allá de la pantalla, mientras que las marcas encuentran en la cultura pop una vía para conectar de forma auténtica con nuevas audiencias.
Olvidar algo de vez en cuando… nos pasa a todos. A mí la primera. ¿Quién no ha buscado las llaves mientras las tenía en la mano? Pero una cosa es un despiste puntual y otra muy distinta es sentir que la mente se va apagando poco a poco, como una luz que pierde intensidad sin explicación.
Eso es lo que advierte el neurólogo y experto en biología molecular Dr. Erwin Chiquete: la pérdida de memoria constante no es una consecuencia inevitable de envejecer. No es “lo normal” ni algo que debamos aceptar resignados. Cuando el deterioro es progresivo, suele haber algo más detrás… y merece atención.
Durante años nos han repetido esa frase de “bueno, son cosas de la edad”. Pero el especialista insiste en algo importante: envejecer no significa perder la cabeza. Y cuando los olvidos empiezan a interferir con la vida diaria, lo sensato es buscar orientación profesional cuanto antes.
Señales que no conviene ignorar
Olvidar a veces es normal, pero perderse en lo cotidiano no lo es. Fuente: IA
El primer paso es saber distinguir entre fallos comunes de atención y un deterioro cognitivo mayor (lo que antes llamábamos demencia).
El Dr. Chiquete explica algo que me parece muy gráfico: no es lo mismo olvidar el nombre de un vecino que ves una vez al año… que olvidar el de tu hijo o tu hermana. Los olvidos emocionales, los que afectan a personas cercanas, no suelen ser casuales.
También hay otra señal que siempre debería encender una alarma: perderse en caminos conocidos. No saber volver a casa o desorientarse en una ruta habitual nunca debería normalizarse.
Y luego está ese tipo de despiste tan cotidiano: entrar en una habitación y quedarse en blanco, como si la mente hubiera hecho “clic” y se hubiese apagado. En muchos casos eso no es un problema de memoria, sino de atención. Estrés, depresión, falta de sueño… todo eso nos roba enfoque. Y claro, sin foco, no hay recuerdo que se agarre.
El experto también menciona algo que a veces pasa desapercibido: los cambios de personalidad. Volverse más irritable, perder iniciativa, estar más rígido mentalmente o “refunfuñar” por todo… (sí, ese tipo de transformaciones pequeñas pero persistentes) pueden ser señales tempranas que muchas veces se dejan pasar.
El 40% del riesgo está en nuestras manos
Pequeños hábitos diarios pueden proteger tu mente más de lo que imaginas. Fuente: IA
Aquí viene una parte esperanzadora: aproximadamente un 40% del riesgo de deterioro cognitivo puede modificarse con hábitos diarios. No es poco. Es muchísimo.
Algunas claves básicas:
Dormir bien. Lo ideal es un rango cercano a las 8 horas. Dormir poco desgasta, pero dormir demasiado también puede ser perjudicial.
Moverse cada día. Caminar al menos 20 minutos diarios reduce el riesgo entre un 30% y un 40%. No hace falta correr maratones. A veces un paseo tranquilo ya es medicina.
Cuidar lo que comemos. Evitar ultraprocesados cargados de azúcar, grasas y sal es fundamental. Estos productos pueden aumentar el riesgo de deterioro en torno a un 28%. Y sí, cuesta (porque están por todas partes), pero el cerebro lo agradece.
Atender la microbiota. Nuestro intestino es casi como un segundo cerebro. Mantenerlo sano influye en la claridad mental y hasta en cómo regulamos las emociones.
Una mente viva necesita gente y retos
Dormir, caminar y conectar con otros son medicina para el cerebro. Fuente: IA
El cerebro funciona con una regla simple que el Dr. Chiquete resume muy bien: función que no se usa, se cancela. Como un músculo.
Por eso, el estímulo social es clave. Hablar con otros, convivir, sentirnos parte de algo protege más que hacer crucigramas en soledad. El aislamiento, en cambio, acelera el deterioro.
También ayuda aprender cosas nuevas. Idiomas, tecnología, un instrumento musical… lo que sea. Lo importante es obligar al cerebro a abrir caminos nuevos, como si fueran senderos en un bosque.
Y ojo con el multitasking: hacer mil cosas a la vez entrena a la mente para la dispersión. Al final, estamos en todo… pero no estamos en nada.
Incluso practicar la flexibilidad mental —intentar comprender puntos de vista distintos, ejercitar la empatía— es un entrenamiento poderoso. No es fácil, pero fortalece.
El inicio de este año ha estado marcado por varios acontecimientos destacados: las operaciones de Estados Unidos en Venezuela, las tensiones con Irán, y por último el deseo del presidente norteamericano Donald Trump de tomar Groenlandia. Para poder explicar las razones por las que Estados Unidos tendría interés en controlar la isla más grande del mundo, en Merca2 hemos hablado con un experto en esta materia. Este es el caso de José María Peredo, catedrático de Comunicación y Política Internacional de la Universidad Europea.
El deseo de Donald Trump por Groenlandia: más allá de un reclamo histórico
¿Desde cuándo Estados Unidos tiene interés en Groenlandia? Tengo entendido que existe un reclamo histórico por ese territorio…
Efectivamente, existe un interés histórico de Estados Unidos por Groenlandia. Se trata de un interés fundamentalmente geográfico y estratégico, derivado de su proximidad y de su posición clave en el Atlántico Norte y el Ártico. Este interés ha tenido también un componente político a lo largo del tiempo, especialmente vinculado a la necesidad de evitar que Groenlandia cayera en manos de otras potencias.
Durante la Primera Guerra Mundial ya se contempló la posibilidad de que Alemania pudiera hacerse con el territorio, preocupación que se mantuvo también durante la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, distintos responsables políticos y secretarios de Estado estadounidenses han manifestado ese interés de forma más o menos explícita. No obstante, nunca se había expresado de manera tan abierta como ocurrió en 2019 y, especialmente, en el contexto actual.
¿Qué recursos hacen a Groenlandia un territorio estratégico para Estados Unidos?
El primer gran recurso de Groenlandia es su propia extensión territorial, que la convierte en una pieza clave dentro de la geoestrategia del Ártico, especialmente en un contexto de cambio climático y transformación de rutas y equilibrios geopolíticos. En segundo lugar, destacan las tierras raras y otros minerales estratégicos fundamentales para el desarrollo futuro de tecnologías avanzadas. Estos recursos adquieren un valor creciente en la competencia tecnológica global.
«Groenlandia permite acercar las cadenas de suministro, tanto en términos de rutas como de acceso a determinados recursos estratégicos.»
En tercer lugar, el Ártico presenta limitaciones para las comunicaciones por satélite, lo que otorga a Groenlandia un valor estratégico adicional en términos de control, observación y comunicaciones. A todo ello se suma la posible existencia de otros recursos naturales cuyo valor podría incrementarse a medida que se desarrollen tecnologías de explotación más avanzadas.
¿Es Groenlandia una alternativa real a China en cuanto a la explotación de las tierras raras?
La posibilidad de que Groenlandia sea una alternativa real a China en la explotación de tierras raras depende de varios factores. Entre ellos, el desarrollo tecnológico necesario para su extracción y la calidad y viabilidad económica de esos recursos.
China mantiene actualmente una ventaja significativa en este ámbito, tanto tecnológica como industrial. Si esa ventaja se redujera o se equilibrara, Groenlandia podría adquirir un papel relevante dentro de la visión geoeconómica y estratégica de Estados Unidos, especialmente en el marco de la estrategia impulsada por la administración Trump.
En cualquier caso, más allá de la explotación directa, el control o la influencia sobre Groenlandia supondría un fortalecimiento geopolítico de Estados Unidos en Norteamérica, lo que implicaría una ganancia clara de posición frente a China en términos de liderazgo económico y tecnológico, tanto a corto como a medio plazo.
¿Qué pesa más en Groenlandia: la defensa o el acceso a sus recursos?
Ambos factores pesan por igual, Groenlandia es simultáneamente una cuestión de seguridad y una cuestión económica. Defensa y recursos forman parte de una misma lógica de poder. Disponer de recursos suficientes permite mantener e incrementar el poder frente a potencias rivales, mientras que garantizar la seguridad es imprescindible para sostener ese poder en el tiempo. Ambos elementos se refuerzan mutuamente y no pueden separarse en el análisis estratégico.
¿Qué papel juega Groenlandia en la estrategia de seguridad de cadenas de suministro para Estados Unidos?
Groenlandia permite acercar las cadenas de suministro, tanto en términos de rutas como de acceso a determinados recursos estratégicos. La globalización ha generado una fuerte deslocalización de la producción y de las cadenas de suministro, lo que ha demostrado ser vulnerable en momentos de crisis.
«La compra de un territorio es, en términos generales, una práctica anacrónica.»
Las interrupciones en el aprovisionamiento pueden provocar graves consecuencias económicas y de seguridad. Por ello, la estrategia estadounidense busca reforzar la proximidad, la coherencia y la resiliencia de sus cadenas de suministro, y Groenlandia encaja plenamente en esa lógica.
¿Por qué de nuevo Trump ha vuelto a mostrar su interés en Groenlandia teniendo en cuenta el impacto global de sus acciones en Venezuela y las posibles escaladas en Irán?
No existe una contradicción en la estrategia de Estados Unidos. En los documentos de seguridad nacional de la administración Trump se establece claramente que el hemisferio occidental es una prioridad estratégica, y este incluye tanto a Groenlandia como a Venezuela.
Del mismo modo, la política hacia Irán no resulta incoherente con el interés en Groenlandia. Se trata de una estrategia global de posicionamiento y proyección de poder. Lo que sí resulta evidente es que la propuesta sobre Groenlandia se ha formulado de una manera especialmente agresiva y audaz, coherente con el estilo político de Trump, caracterizado por la provocación y la ruptura de consensos tradicionales.
Imagen compartida por Donald Trump en la que aparece un mapa donde Venezuela, Canadá y Groenlandia forman parte de EE.UU. Fuente: @realDonaldTrump en Truth Social
¿Es factible la compra de Groenlandia? ¿Existen soluciones diferentes a la compra para que Estados Unidos vea cómo satisfechos sus objetivos estratégicos?
La compra de un territorio es, en términos generales, una práctica anacrónica. Sin embargo, todavía se producen cambios de soberanía o de orientación política en determinados territorios, como ha ocurrido históricamente en algunas islas del Caribe o en otros contextos geopolíticos complejos.
Dicho esto, la compra directa de Groenlandia resulta poco viable y políticamente muy problemática. Existen alternativas más realistas, como la explotación conjunta de recursos, acuerdos de seguridad dentro del marco de la OTAN o fórmulas de colaboración respetuosas con la soberanía danesa.
«Groenlandia es simultáneamente una cuestión de seguridad y una cuestión económica»
Cualquier intento de imponer una presencia sin negociación ni consenso supondría una situación de extrema gravedad, ya que afectaría directamente a la OTAN, a un país aliado como Dinamarca y, por extensión, a la Unión Europea. Por tanto, solo la vía de la cooperación tiene sentido desde un punto de vista realista.
¿Qué implicaciones tendría para Europa la presencia de Estados Unidos en Groenlandia (más allá de su base militar)?
Para Europa, una operación de este tipo supondría un debilitamiento muy significativo. En primer lugar, una compra unilateral de territorio sin acuerdo europeo implicaría una alteración grave de la soberanía y de la cohesión política europea.
En segundo lugar, si esta presencia se produjera al margen de la cooperación y del respeto a la soberanía danesa, y Europa no fuera capaz de frenarla, podría derivar en una crisis político-militar sin precedentes entre Europa Occidental y Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial, con la única excepción comparable de la crisis del Canal de Suez.
Este escenario pone de manifiesto la necesidad de que Europa refuerce su capacidad de negociación y de decisión conjunta en política exterior. No se trata de gestos simbólicos o respuestas improvisadas, sino de analizar la crisis con rigor y convertirla en una oportunidad para fortalecer la posición estratégica europea.
El escenario de la ciberseguridad ha cambiado de forma radical en los últimos años. Ya no se trata de individuos aislados con conocimientos técnicos avanzados, sino de un entramado perfectamente organizado que opera como un mercado global.
Las amenazas actuales se articulan como una industria, con especialización de funciones, canales de distribución y modelos de negocio propios. Esta evolución explica por qué los ataques son cada vez más frecuentes, más eficaces y más difíciles de frenar.
España no es ajena a esta realidad. Los datos de 2025 confirman un crecimiento sostenido de los incidentes, con un peso creciente del fraude digital y del phishing como principales vectores de entrada.
A ello se suman casos recientes que han puesto en evidencia el impacto real de estas amenazas, desde ataques que paralizan servicios públicos hasta brechas que comprometen datos personales en grandes organizaciones. El mensaje es claro: el riesgo ya no es hipotético, es estructural.
Un mercado criminal perfectamente organizado en ciberseguridad
El actual ecosistema de amenazas se comporta como una industria en toda regla. Existen actores especializados en cada fase del ataque, desde quienes obtienen accesos iniciales hasta quienes desarrollan herramientas, venden credenciales o negocian rescates.
Así lo advierte Factum, compañía española especializada en ciberseguridad, que sitúa la identidad digital como el nuevo epicentro del riesgo. “El perímetro ya no es la red, es el login”, afirma Julián Delgado, responsable de seguridad ofensiva y SOC de la firma.
Este modelo ha permitido escalar los ataques con una eficiencia inédita. Ya no se depende de grandes conocimientos técnicos, sino de la capacidad para explotar fallos humanos, automatizar procesos y reutilizar técnicas probadas. El resultado es un entorno en el que los ataques se industrializan y se ejecutan con una lógica puramente económica.
La identidad como principal superficie de ataque
Uno de los grandes cambios detectados en los últimos años es el desplazamiento del foco hacia la identidad digital. Las credenciales, los tokens y los sistemas de autenticación se han convertido en el objetivo prioritario.
“El atacante ya no necesita romper un sistema, le basta con hacerse pasar por el usuario legítimo”, explica Delgado.
Esta tendencia se ha visto reforzada por el auge del trabajo en la nube y de los servicios remotos. En 2025, Microsoft alertó del incremento de campañas basadas en técnicas de engaño que inducen al usuario a autorizar accesos de forma voluntaria, capturando tokens válidos sin necesidad de robar contraseñas.
Este tipo de ataques supera los mecanismos tradicionales de defensa y pone en evidencia la necesidad de revisar los modelos de autenticación actuales.
De la intrusión a la extorsión organizada
El patrón que siguen muchos ataques actuales responde a una secuencia muy definida en ciberseguridad. Primero se obtiene acceso mediante suplantación o abuso de credenciales. Después se amplía la presencia dentro del sistema aprovechando permisos excesivos o configuraciones laxas. Finalmente, llega la fase de explotación, que puede materializarse en robo de información, cifrado de sistemas o extorsión directa.
“Nos ataca un mercado, no un cibercriminal”, subraya Delgado. “Ese mercado ha perfeccionado un proceso que empieza con la identidad y termina con la presión económica o reputacional”. La sofisticación ya no está en el malware, sino en la forma de combinar ingeniería social, automatización y conocimiento del entorno de la víctima.
La ciberseguridad ha cambiado totalmente en los últimos años.
Un entorno cada vez más difícil de delimitar
Otro de los elementos en ciberdelincuencia que agrava el escenario es la difuminación de fronteras entre cibercrimen, hacktivismo y espionaje. Las motivaciones se solapan y los actores reutilizan infraestructuras y técnicas. El CCN-CERT lleva tiempo alertando del papel creciente de grupos vinculados a intereses estatales y del impacto que estas operaciones pueden tener sobre administraciones públicas y sectores estratégicos.
Este contexto hace que la atribución sea cada vez más compleja y que la respuesta deba centrarse menos en identificar al atacante y más en reducir el impacto del ataque. La prevención, la detección temprana y la capacidad de reacción se convierten así en los pilares fundamentales de la defensa.
La necesidad de un enfoque integral y continuo
Ante este panorama, la acumulación de herramientas ya no es suficiente. Factum defiende un modelo basado en la integración de capacidades, donde identidad, monitorización y respuesta funcionen como un único sistema. Reducir la superficie de exposición, reforzar los controles de acceso y detectar comportamientos anómalos en tiempo real se vuelve imprescindible.
La automatización juega un papel clave en ciberseguridad, pero no sustituye al factor humano. “La seguridad hoy no consiste en generar más alertas, sino en actuar mejor y más rápido”, señala Delgado. La combinación de inteligencia artificial con analistas especializados permite ganar velocidad sin perder criterio, algo esencial en un entorno donde cada minuto cuenta.
CiberIDiA 2026 y la visión de la ciberseguridad
Este enfoque fue uno de los ejes centrales del encuentro CiberIDiA 2026, que reunió a responsables de tecnología, seguridad y dirección para analizar el estado actual de las amenazas. En el evento se puso de manifiesto la necesidad de alinear la ciberseguridad con la estrategia de negocio y de asumir que el riesgo digital es ya un riesgo corporativo.
Durante la mesa redonda, en la que participó Factum, se destacó la importancia de anticiparse, entender el contexto real de cada organización y priorizar acciones que aporten resiliencia. La conclusión fue clara: la ciberseguridad ya no va de proteger sistemas, sino de proteger decisiones, identidades y confianza.
La compañía de bebidas y snacks PepsiCo llega a 2026 con mucho que hacer, y con una competencia en el sector del consumo muy elevada, tanto con marcas de fabricantes como con productos de marcas blancas. En este sentido, la reestructuración de la cartera, la reducción de precios y la innovación deben dar resultados, a la vez que se aceleran las iniciativas de productividad.
Siguiendo esta línea, ante el gran afán de las compañías por seguir renovando el portafolio frente a sus competidores, PepsiCo con el 75% de los productos nuevos entrando en el mercado durante el primer semestre de este 2026, los analistas del mercado apuntan a unas tendencias a corto plazo que serán ‘reveladoras’.
«El doble mandato de crecimiento y ahorro de costes es un reto difícil de sortear, lo que nos mantiene 30 puntos básicos por debajo de Wall Street en ventas de la organización en 2026 y 4 centavos por debajo en beneficios por acción (BPA)», apuntan los expertos de Jefferies ante los obstáculos que deberá esquivar PepsiCo.
El reto del snack en Europa: conquistar el día a día con productos prácticos frente a costes y regulaciones. Fuente: PepsiCo
PEPSICO PREVÉ UN AUMENTO DE VENTAS
En este sentido, los resultados del cuarto trimestre de PepsiCo se mantienen intactos dado el tipo de cambio, los impulsores de ingresos inorgánicos en alrededor de 1 punto porcentual, los ahorro de productividad con un descenso corporativo de alrededor de un 5% y algunas comparaciones de margen de segmento más favorables.
«Modelamos para PepsiCo un 1,4% de ventas orgánicas, un 4% de ventas totales y un BPA de 2,23 dólares (14%), en línea con el mercado. Para los snacks/bebidas de Estados Unidos, las tendencias implícitas de los datos de escáner ajustados del cuarto trimestre (Nielsen) se mantienen prácticamente sin cambios, frente a un aumento de 50 puntos básicos en el mercado», apuntan desde Jefferies.
El enfoque de PepsiCo se centra en el rendimiento de la innovación de 2026
No obstante, los analistas no prevén cambios en la orientación preliminar para 2026 anunciadas en diciembre, que prevé un aumento del 2-4% en las ventas de la organización, del 4-6% en las ventas (un beneficio de 1 punto porcentual cada uno por el efecto de las divisas y las adquisiciones) y un aumento del 4-6% en las ganancias por acción.
Si bien, en el tercer trimestre, la gerencia de PepsiCo ya expresó optimismo sobre los esfuerzos para impulsar una re aceleración; es decir, una reestructuración de la cartera y estrategia de adquisiciones, aunque no se comprometieron a un plazo exacto para el reflejo de dichas acciones en los resultados de la compañía.
Fuente: PepsiCo
En cuanto a los volúmenes, según los últimos datos que publicó PepsiCo (tercer trimestre), se desaceleraron secuencialmente en todos los segmentos, pero la debilidad internacional se atribuyó al mal tiempo en los grandes mercados, más que a preocupaciones estructurales. En el cuarto trimestre de 2024, la fortaleza internacional compensó la debilidad en Norteamérica, y la gerencia describió el comportamiento del consumidor estadounidense como moderado y orientado a los segmentos de valor.
¿CAMBIO DE RUMBO EN PEPSICO?
En este sentido, las previsiones iniciales para 2025 de los expertos preveían un crecimiento orgánico del 100% (mantenido) y un BPA del 100% (revisado a la baja a lo largo del año). Asimismo, desde Jefferies apuntan a qué mantienen las estimaciones para el cuarto trimestre de 2025 prácticamente sin cambios, con ventas corporativas del 1,4% y un BPA de 2,23 dólares, en línea con el mercado.
«Para el 2026, mantenemos nuestra previsión de un crecimiento corporativo del 2,5% (30 pb por debajo del mercado) y un BPA de 8,52 dólares (4 c por debajo) mientras esperamos ver el rendimiento de la innovación en snacks en el mercado. Además, actualizamos nuestras estimaciones para una perspectiva cambiaria ligeramente mejor (beneficio de 1,3 puntos porcentuales, 30 pb mejor) y el aumento de Celsius/Alani Nu, que resulta en un aumento de 1 punto porcentual en las fusiones y adquisiciones«, expresan los analistas.
Nueva bebida prebiótica Fuente: PepsiCo
Si bien, una previsión de rentabilidad por debajo del algoritmo para 2026 podría ser el primer paso para establecer un límite inferior para la acciónde PepsiCo. Dicho esto, los expertos no descartan el debate sobre si ‘Pepsi Foods’ debería cotizar con un descuento respecto a su cotización anterior.
La innovación, la apertura a las ideas, un nuevo director financiero y una junta directiva renovada deberían ayudar, pero es demasiado pronto para predecir un cambio de rumbo en los fundamentos. «Nuestro precio objetivo de 164 dólares se basa en 18 veces nuestro BPA de 9,11 dólares para 2027», apuntan desde Jefferies.
Paramount no se baja del ring. El mítico estudio sigue insistiendo en comprar Warner Bros Discovery a pesar de las múltiples negativas del consejero delegado de la empresa, David Zaslav, y del resto de la junta directiva. El estudio de David Ellison insiste en que su oferta es mejor y que usará los mecanismos necesarios para que se tome en cuenta de forma correcta, incluyendo métodos legales si son necesarios.
De momento, han vuelto a cambiar la fecha máxima para que los accionistas respondan a su OPA hostil hasta el 20 de febrero, pero los mensajes hacen pensar que están dispuestos tanto a mover esa fecha como a seguir aumentando su oferta actual, que supera los 100.000 millones de euros, y buscando mejorar todavía más las condiciones de pago. Y es que Ellison ha dejado claro que consideran necesario hacerse con el control de la empresa, tanto por la mejoría en su capacidad de producción como por su extenso catálogo, además de que le permitiría hacerse con el control de la CNN y los canales de Discovery.
Se suma que para Paramount Skydance sería difícil resolver, de un día para otro, los problemas de su plataforma de streaming. Paramount+ no ha funcionado como se esperaba cuando se abrió, por lo que HBO Max y su base de usuarios serían un cambio radical en su estrategia de inversión, sobre todo a la hora de definir proyectos que producirían para sus plataformas de streaming.
Entrada de los estudios de Paramount. Fuente: Agencias
Pero para Paramount también sería conseguir una lista de propiedades intelectuales que les sacarían de problemas. La empresa acaba de despedir una de sus franquicias más importantes en la gran pantalla con la sexta entrega de ‘Misión: Imposible’, y ha visto cómo otras franquicias como las ‘Tortugas Ninja’ y ‘Transformers’ ya no generan los ingresos que generaban en otras épocas, ni en plataformas ni en la gran pantalla.
Tienen también la ventaja de que, a pesar de los problemas que Hollywood tenga con David Ellison, la opción de Paramount es mejor para las salas de cine. Es que mientras Netflix ha dejado claro que solo dará a las películas de Warner Bros un periodo de 17 días de exclusividad en salas, esto es un golpe al hígado de la industria, sobre todo tras un año como 2025, donde fue el estudio más exitoso tanto a nivel crítico como en la taquilla, en España y en el resto del mundo.
CUESTIÓN DE SUPERVIVENCIA PARA PARAMOUNT
Pero no es solo la ventaja que ganaría, sino que Disney, Amazon y ahora Netflix están haciendo movimientos para consolidar las propiedades intelectuales y la capacidad de producción de los estudios. Es un cambio ya evidente en la industria, y los estudios que no se sumen al mismo pueden sufrir en los próximos años en su capacidad de producción. Con el precio de la producción cinematográfica en aumento permanente, la consolidación es vista como una opción necesaria.
Además, con una caída sostenida en el precio de sus acciones casi constante desde el último año y poco éxito en la taquilla de sus últimos estrenos, la apuesta de sumar la capacidad y el catálogo de Warner Bros Discovery es vista como una pieza necesaria para recuperarse; pues, a pesar de las malas decisiones que la han llevado a estar en venta, también es cierto que los últimos años han conseguido éxitos de taquilla, como ‘Barbie’ y ‘Pecadores’, y de streaming, como ‘The Pitt’, ‘La Casa del Dragón’ y ‘Succession’.
NETFLIX SIGUE SIENDO EL FAVORITO
A pesar de la insistencia de Paramount, y de que sea visto como una necesidad, en Warner Bros Discovery prefieren la oferta de Netflix. La decisión de volver a separar Warner Bros. de Discovery es suficiente para convencer a Zaslav y los suyos, y ven a la empresa de streaming que dirige Ted Sarandos mejor capacitada para cumplir con su oferta. A menos que David Ellison tenga un as bajo la manga, la apuesta se ve complicada.
Sede de Netflix en Tres Cantos. Fuente: Agencias
Por su lado, en Netflix ya están preparando el brindis. Ven el acuerdo como cerrado y consideran que la tinta estará sobre el papel antes de terminar 2026; así lo hicieron saber en su última presentación de resultados del año pasado y en los mensajes que han enviado tanto a sus trabajadores como a sus usuarios.
Thomas Mucha, Geopolitical Strategist, y Amar Reganti, Fixed Income Strategist en Wellington Management explican el punto débil de la política exterior estadounidense.
El nuevo año ha comenzado con muchos acontecimientos en el ámbito de la política exterior estadounidense. Desde hace algún tiempo, los rumores en torno al presidente Donald Trump y Groenlandia han acaparado los titulares, un tema que dominó los debates en el Foro Económico Mundial a finales de enero. En este artículo, analizamos los últimos acontecimientos y desglosamos sus implicaciones para los mercados.
El presidente Trump se retractó durante el Foro de su retórica sobre el uso de la fuerza militar estadounidense para adquirir Groenlandia. Aunque esto elimina los riesgos más extremos, no altera fundamentalmente las implicaciones geopolíticas o de mercado del episodio en curso. En cambio, aclara cómo se pretende aplicar la presión estadounidense a partir de ahora.
Fundamentalmente, la evolución de Groenlandia revela una debilidad potencial clave de la estrategia de política exterior de Estados Unidos y su intersección con la política interna, a saber, la dependencia de Estados Unidos del capital externo, del que una parte significativa procede de Europa.
La Unión Europea (UE) posee casi 5 billones de dólares estadounidenses en activos de riesgo denominados en USD¹. Imagen: Merca2
La Unión Europea (UE) posee casi 5 billones de dólares estadounidenses en activos de riesgo denominados en USD¹ (activos financieros excluidos los bonos del Tesoro y las agencias), incluso después de descartar los centros de custodia de Bélgica y Luxemburgo.
En caso de verse provocada por las medidas comerciales o la invasión territorial de una zona como Groenlandia, Europa podría recurrir a varias palancas económicas que resultarían dolorosas para los consumidores, los ahorradores y los responsables políticos estadounidenses.
Durante el Foro Económico Mundial celebrado en Davos (Suiza), el presidente Trump afirmó que Estados Unidos no utilizaría la fuerza militar para adquirir Groenlandia. Al mismo tiempo, reiteró su opinión de que Groenlandia es estratégicamente vital para la seguridad nacional de Estados Unidos y anunció la existencia de un acuerdo «marco» sobre la cuestión.
Este nuevo acontecimiento resulta relevante desde una perspectiva geopolítica, ya que el presidente Trump redujo el riesgo de cola asociado a una confrontación militar directa de Estados Unidos con un aliado de la OTAN. Tal confrontación distaría de ser menor, ya que la OTAN ha sido una institución fundamental para la seguridad nacional tanto de Estados Unidos como de Europa desde su fundación en 1949. Desde una perspectiva geopolítica, una ruptura sería histórica y marcaría un antes y un después.
Thomas Mucha, Geopolitical Strategist, en Wellington Management
Esta reducción del riesgo de invasión tiene importantes implicaciones para el conflicto entre Ucrania y Rusia, que probablemente requeriría participación de la OTAN para garantizar la seguridad en cualquier acuerdo de alto el fuego. También es muy importante para la competencia estratégica entre las grandes potencias Estados Unidos y China, ya que la OTAN ha convertido la lucha contra China en un pilar fundamental de sus futuros objetivos de seguridad, especialmente en el Ártico.
Pero desde la perspectiva del mercado, la crisis de Groenlandia está lejos de haber terminado. ¿Por qué? Las declaraciones del presidente Trump en Davos vinieron acompañadas de nuevas amenazas arancelarias contra los aliados europeos en caso de que fracasaran las próximas negociaciones. En otras palabras, aparentemente se ha descartado la coacción militar, pero se ha reafirmado la posibilidad de la coacción económica contra los principales aliados europeos.
El nuevo enfoque del presidente Trump marca una nueva trayectoria para la crisis de Groenlandia, que ahora probablemente entrará en una etapa de negociaciones largas y complicadas. También revela una posible debilidad en el enfoque más asertivo y transaccional de esta administración hacia la política exterior estadounidense.
El punto débil del poder de Estados Unidos
Como se ha señalado anteriormente, la UE posee una cantidad considerable de valores estadounidenses. La UE no tiene por qué venderlos para causar daño a los mercados de valores y de crédito estadounidenses (aunque sin duda esto podría ser el resultado en un escenario extremo).
En cambio, podría limitarse a aplazar la ampliación de esas clases de activos a lo largo del tiempo. Esto supondría un obstáculo para las valoraciones bursátiles y primas de riesgo adicionales en los mercados crediticios. Además, el obstáculo para los mercados de capitales probablemente provocaría un bucle de retroalimentación negativa que disminuiría el efecto riqueza que experimentan actualmente los consumidores.
Esta dinámica también significa que Europa no necesita en este momento un ejército de tamaño comparable para contrarrestar las acciones de Estados Unidos en Groenlandia. Dispone de una herramienta poderosa: el elevado superávit de la balanza de capital de Estados Unidos y la profunda integración financiera a ambos lados del Atlántico. Es importante señalar que no todos los activos están en manos de entidades gubernamentales o cuasi gubernamentales, que probablemente podrían reaccionar más rápidamente en función de la política gubernamental.
Groenlandia probablemente entrará en una etapa de negociaciones largas y complicadas. Imagen: Merca2
Pero las preferencias del sector privado también podrían cambiar, ya sea debido a la incertidumbre política de Estados Unidos o a una huelga de compradores (que, cabe distinguir claramente de una venta activa) por parte del sector privado europeo, que podría sentir presión o persuasión moral para apoyar a sus gobiernos. Creemos que se está poniendo demasiado énfasis en los mercados del Tesoro, donde el Gobierno estadounidense tiene varias opciones para gestionar su cartera de pasivos, y que el mercado no se centra lo suficiente en los riesgos para la renta variable y el crédito.2
También creemos que es importante destacar el papel del dólar en este contexto geopolítico cambiante. El sector privado europeo no necesita vender sus activos denominados en dólares, sino simplemente cubrir su exposición al dólar a un tipo más alto a lo largo del tiempo. La base cruzada de divisas se describe a menudo como «demanda latente» de dólares estadounidenses.
Refleja la demanda de dólares estadounidenses en un mundo en el que no se mantiene la paridad cubierta de tipos de interés3. El cambio en la base (que se vuelve menos negativa o pasa a territorio positivo) muestra que la demanda global de dólares estadounidenses ya ha comenzado a disminuir en relación con el euro, el yen y la libra esterlina.
Amar Reganti, Fixed Income Strategist en Wellington Management
Recientemente, hemos observado movimientos en la base a medida que esta demanda latente se debilita gradualmente. Varios factores podrían estar impulsando este movimiento, entre ellos la mayor normalización de los mercados de tipos de interés fuera de EE.UU. y los cambios en la orientación de la política monetaria global. Pero, en resumen, los movimientos en la base cruzada de divisas reflejan una reducción de la demanda agregada de activos en dólares estadounidenses.
En una comparación directa, el dólar estadounidense nunca se recuperó completamente del impacto de los aranceles del «Día de la Liberación». Esta retirada gradual de la demanda del dólar puede, con el tiempo, tener importantes repercusiones en el coste de la vida en Estados Unidos.
Al mismo tiempo, el déficit comercial refleja esencialmente que Estados Unidos consume más de lo que produce, y la diferencia comercial se financia a través de la cuenta de capital. En resumen, el mundo está dispuesto a proporcionar bienes a los consumidores estadounidenses a cambio de activos en dólares (que son pasivos para Estados Unidos).
El debilitamiento de la demanda del dólar con el tiempo afectaría al alto nivel de vida que conlleva ser la moneda de reserva mundial, un estatus del que el dólar estadounidense ha disfrutado durante muchos años. Si este cambio se produjera lentamente, tal vez no se percibiría de inmediato, pero si ocurriera de forma repentina, el impacto sería mucho más inmediato para la población estadounidense, que se enfrentaría a una inflación sustancialmente más alta.
Los detractores afirmarán que la posible dependencia de la UE de las líneas de swap de los bancos centrales (como las existentes entre el Banco de la Reserva Federal de Nueva York y el Banco Central Europeo) resultará demasiado importante para la UE. No estamos de acuerdo por varias razones:
Los responsables políticos de la zona euro saben que utilizar esas líneas de swap ahora tendría un coste político exorbitante, a diferencia de lo que ocurrió en el verano de 2011, lo que hace que su uso sea muy peligroso.
Con el tiempo, es probable que estos responsables políticos se aseguren de que sus instituciones financieras dependan menos de los mercados mayoristas para la financiación en dólares estadounidenses.
El Banco Central Europeo podría establecer de forma proactiva líneas de swap con otros bancos centrales que ya tienen acceso a importantes fuentes de dólares estadounidenses.
Los responsables de la zona euro pueden fomentar que las facturas de bienes y mercancías, que históricamente han utilizado el dólar estadounidense, pasen a utilizarse en euros.
Todas estas medidas requerirían que la zona euro mantuviera una unión fiscal sólida y estrechamente coordinada para respaldar un euro más resiliente.
El dólar nunca se recuperó completamente del impacto de los aranceles del «Día de la Liberación». Imagen: Merca2
¿Qué significa esto para los mercados y la geopolítica?
¿Por qué es importante? La inestabilidad de los mercados de capitales impulsada por la política exterior es tóxica para los partidos en el poder que se enfrentan a elecciones. Tres factores impulsan la economía estadounidense en la actualidad: la política fiscal, la inversión en capital vinculada a la inteligencia artificial y, lo que es más importante, el gasto sustancial de los segmentos de renta más alta del consumidor estadounidense.
Este tercer motor depende de que dichos consumidores estadounidenses experimenten un efecto riqueza en forma de revalorización del precio de la vivienda y patrimonio neto líquido. Alterar este efecto sería políticamente perjudicial para el poder ejecutivo, así como para el Partido Republicano en la Cámara de Representantes y el Senado. Esto, junto con el empinamiento de la curva del bono del Tesoro estadounidense a 30 años, fue el principal punto débil durante el episodio de los aranceles de abril.
Las anteriores administraciones estadounidenses actuaron de forma gradual y prudente en estos ámbitos, solo alterando el mercado cuando se vieron obligadas a ello y cuando percibieron un consenso más amplio entre la población. Emprender intervenciones en el exterior con repercusiones financieras para los consumidores estadounidenses cuando existe una profunda división en la opinión pública podría comprometer el resultado de unas próximas elecciones.
En este caso, los inversores se han visto obligados a considerar un posible conflicto militar de Estados Unidos con los aliados de la OTAN. Si se produjera tal escenario extremo, junto con la consiguiente guerra comercial, los flujos de capital de EE. UU. probablemente se verían devastados, mientras que el Gobierno tendría que considerar medidas de carácter excepcional de los controles de capital.
Estos resultados negativos para el mercado siguen siendo posibles hasta que se resuelva la cuestión de Groenlandia, lo que añade nuevas incertidumbres y nuevos riesgos a la política exterior estadounidense, a pesar de los modestos avances positivos que se han producido en Davos.
¿Qué esperar sobre la saga de Groenlandia? Imagen: Merca2
¿Qué esperar sobre la saga de Groenlandia?
Deterioro continuado de las relaciones transatlánticas entre Estados Unidos y Europa, con una urgencia aún mayor entre los gobiernos europeos por desvincular su seguridad nacional de Washington.
Aceleración de la fragmentación del orden mundial, con nuevas oportunidades geoestratégicas para China, Rusia y otros países que ahora se encuentran «atrapados en medio» de los objetivos de las grandes potencias.
Vientos de cola en términos de política económica y mercadospara la defensa, la innovación en materia de defensa, la energía y otros temas relacionados con la seguridad nacional.
Mayor disrupción y resultados más diferenciados, lo que supone un factor estructural positivo para la gestión activa y las estrategias long-short en particular.
Un conjunto más amplio de posibles resultados geopolíticos y políticos, lo que requiere una mayor planificación de escenarios y nuevas estrategias de diversificación.
1 Departamento del Tesoro de EE. UU., Sistema Internacional de Capital del Tesoro (TIC), 2026.
2 El ex subsecretario adjunto del Tesoro de EE. UU., Brad Setser, ya lo ha señalado, y estamos de acuerdo con su análisis.
3 La paridad de tipos de interés cubiertos significa que, entre divisas, la diferencia entre los tipos de interés debe ser igual a la diferencia entre su tipo de cambio al contado y a plazo. Esto no ocurre en la práctica, y la base es la cantidad adicional que se necesita para que esa paridad sea cierta.
Equinor podría tener unos años marcados por un crecimiento plano con perspectiva negativa, un empeoramiento estructural de su negocio que responde a una lógica: los años excepcionales del gas elevado han concluido. Además de que hay factores como los impuestos a las energéticas de Noruega que impulsan a la baja su generación de capital. Esta realidad ha sido analizada por RBC en su último informe elborado por Biraj Borkhataria, que sitúa su recomendación en Infra ponderar con un precio objetivo de 260 coronas noruegas.
Equinor se enfrenta a la normalidad del mercado
El razonamiento del informe del banco apunta a que Equinor experimentó años muy buenos en la época de la crisis energética europea de 2022 hasta 2024, debido a que con la subida de los precios del gas y el bloqueo de esta fuente de energía.
Esta situación convirtió a la compañía en el mayor proveedor de gas de Europa, con una infraestructura y costes reducidos, vendiendo la molécula precios inflados, que se traduce en un retorno al accionista muy elevado de 40.000 millones de dólares y un ROACE (Return On Average Capital Employed) de hasta un 62% durante el pico de la crisis energética, en 2022.
Durante estos años, los analistas canadienses indicaron que demostraron una solidez en el manejo de capital gracias a sus recompras de acciones estratégicas, sin ningún vertido o mal gasto en comparación con otras empresas. Esto se traduce en un aumento de la credibilidad de la empresa hacia el mercado, aunque con el panorama actual, esa confianza es insuficiente dentro del mercado.
La tendencia actual de los precios de gas y crudo son a la baja, debido a un escenario en el que ambas materias primas se encuentran en una situación de sobreoferta, que se traduce en en una compresión progresiva de márgenes para las grandes compañías energéticas. En el caso concreto de Equinor, este contexto supone un golpe directo a la rentabilidad de su base de activos, especialmente en un negocio fuertemente expuesto al gas europeo
Este cambio de régimen tiene un impacto claro sobre la generación de caja. Según las estimaciones de RBC, el flujo de caja libre orgánico antes de dividendos pasaría de niveles extraordinarios (superiores a los 20.000 millones de dólares en 2022 y 2023) a cifras muy reducidas a partir de 2026, situándose incluso por debajo de los 1.000 millones de dólares en el escenario base. Tras dividendos, el flujo de caja libre sería negativo durante varios ejercicios, lo que implica que la compañía tendría que recurrir a mayor endeudamiento para sostener su política de retribución al accionista.
Este deterioro en la generación de caja se combina con otro factor clave del análisis de RBC: el rápido reapalancamiento del balance. Tras varios años con una posición de caja neta gracias al ciclo excepcional del gas, Equinor se enfrenta ahora a un aumento acelerado de su ratio de endeudamiento (gearing), que podría situarse cerca del 30% en 2027. Este movimiento se explica no solo por la caída del flujo de caja, sino también por el efecto retardado de los impuestos noruegos sobre las energéticas, que comienzan a materializarse una vez finalizado el periodo de precios extraordinarios.
Por lo que, la situación de debilidad de Equinor es doble, ya que se enfrenta a precios de la materia prima más débiles (situación que afecta a todas las gasistas europeas) pero con el factor añadido de sus propios efectos coyunturales que ponen más presión y riesgo a la compañía respecto a otros competidores europeos.
Por otro lado, la producción de Equinor se mantiene prácticamente plana en el horizonte de previsión del banco, con un ligero crecimiento hasta 2026 seguido de una estabilización e incluso una leve caída posterior. Este estancamiento productivo implica que la compañía no cuenta con un crecimiento de volúmenes que le permita compensar la presión a la baja de los precios, lo que refuerza la idea de un empeoramiento estructural del perfil de rentabilidad.
Y obviamente, la evolución del ROACE también se ve perjudicada, pasando de esos picos del 62% de 2022, hasta una predicción de los canadienses de niveles cercanos al 12% en 2026 y 2027. Un descenso muy marcado que se traduce en una normalización del mercado gasista.
En definitiva, los canadienses no auguran un buen crecimiento para Equinor, debido a la normalización del mercado y la exposición de unos impuestos noruegos que han llegado con retraso, afectando a su rentabilidad cara hacia el accionista. Por ello, RBC recomienda Infraponderar, con un precio objetivo de 260 coronas noruegas.
La casa de lujo Louis Vuitton ha presentado un resultado fiscal ligeramente superior al consenso para el ejercicio fiscal 2025, con el cuarto trimestre respaldado por un repunte en la categoría de joyería, y por un fuerte impulso en su categoría de belleza y cuidado personal, con Sephora.
En este sentido, las fluctuaciones en las acciones de lujo, sugieren que el rendimiento se mantiene anclado en las revisiones de beneficios, ya que los múltiplos del sector parecen tener un atractivo limitado para nuevos compradores. Siguiendo esta línea, las ventas de Louis Vuitton en el año fiscal de 2025 disminuyeron en un 1% interanual orgánicamente hasta los 80.800 millones de euros.
Sin ir más lejos, la propia gerencia de la firma señaló que, «somos optimistas a medio plazo, pero a corto plazo es muy difícil ofrecer un pronóstico serio. Es extremadamente difícil controlar todos estos impactos geoeconómicos en nuestras empresas. De algo estoy seguro es de que el deseo de productos de alta calidad va de la mano con el aumento del nivel de vida en el mundo».
Fuente: Agencias
LA APORTACIÓN GEOGRÁFICA PARA LAS CUENTAS DE LOUIS VUITTON
El Presidente y director ejecutivo de LVMH, Bernard Arnault, explica que, «una vez más en 2025, Louis Vuitton demostró su solidez y la eficacia de su estrategia, respaldada por sus equipos altamente comprometidos. El grupo se vio impulsado por la fidelidad y la creciente demanda de nuestros clientes locales«.
Para el conglomerado de lujo Louis Vuitton, Europa terminó ligeramente por debajo de las expectativas de los expertos, mientras que Estados Unidos reaceleró su actividad a medida que los movimientos cambiarios desviaron a los turistas estadounidenses al mercado nacional. En cuanto a Asia, continuó su recuperación gradual desde el tercer trimestre, con la mejora del mercado interno chino.
LOUIS VUITTON HA SUFRIDO UNAS TENDENCIAS MÁS SUAVES EN EUROPA
Si definimos con más detalle el trimestre de Louis Vuitton geográficamente hablando, Europa tuvo un comienzo de año saludable gracias a una sólida demanda local y un mayor tráfico turístico de Estados Unidos y de Oriente Medio. A medida que el euro se fortaleció frente al dólar, el gasto de los turistas estadounidenses se trasladó a casa, lo que provocó una re aceleración en Estados Unidos a partir del tercer trimestre, y tendencias más suaves en Europa.
«La demanda local se mantuvo resistente en ambas regiones. Por categorías, el coñac se mantuvo bajo presión por la menor demanda y los aranceles en EE. UU., lo que lastró las ventas y la rentabilidad. La joyería tuvo un excelente fin de año, respaldada por la alta joyería, la revitalización de Tiffany y un fuerte impulso en Bulgari«, apuntan los expertos de Alpha Value.
Fuente: Tiffany & Co
No obstante, en cuanto a Asia, la recuperación geográfica es lenta pero a su vez segura. Se aceleró en el segundo semestre, con el mercado interno chino retomando el crecimiento a partir del tercer trimestre de 2025. Así bien, la recuperación es gradual. Los consumidores chinos son cada vez más selectivos y solo valoran el diseño distintivo, la calidad superior y la conexión emocional. Las activaciones de alto impacto impulsan el tráfico y la conversión, pero persisten las vulnerabilidades macroeconómicas-
DIOR Y LA VISIÓN A LARGO PLAZO DE LVMH
El margen de Louis Vuitton necesita crecimiento. En esta línea, el motor de caja, disminuyó un 3% interanual en el cuarto trimestre de 2025, y un 5% interanual orgánicamente en el ejercicio fiscal de 2025. El margen se contrajo 212 puntos básicos interanuales, hasta el 35%, mitigado en parte por una reducción disciplinada de costos. Con un margen limitado para mayores eficiencias, una recuperación sostenida del margen ahora requiere un crecimiento de los ingresos.
Dior ha desacelerado tras el fuerte pico alcanzado entre 2018 y 2023. Con un nuevo impulso creativo, Dior ha tenido un comienzo prometedor para 2026. Las ventas anticipadas de las colecciones de Jonathan Anderson son alentadoras, pero es demasiado pronto para predecir una reaceleración sostenida.
Uno de los aspectos positivos de Dior, es que la firma sigue innovando con productos que en gran medida, son líderes mundiales. Desde Louis Vuitton apuntan a que venden un labial Dior cada dos segundos, y todos se fabrican en Francia.
Fuente: Dior
En cuanto a las perspectivas, el mensaje principal de Louis Vuitton es mantener una visión a largo plazo. El conglomerado del lujo mantiene su confianza en el largo plazo, aunque reconoce una muy baja visibilidad a corto plazo dada la persistente incertidumbre geopolítica. Los aranceles, los tipos de cambio, la débil demanda de coñac y una recuperación desigual en China son riesgos clave.
La reducción de costes y una gestión rigurosa de los inventarios ayudan, pero no sustituyen la demanda
Por otro lado, la gerencia de Louis Vuitton ha apuntado a que una señal de que los vientos en contra del mercado cambiario en 2026 persistirán aproximadamente en los mismos niveles observados durante 2025. Sin embargo, sigue sin estar claro cómo las ganancias de cobertura de divisas pueden haber afectado a los márgenes en el segundo semestre de 2025 y cómo eso puede repercutir en 2026.
Citigroup ha iniciado la cobertura de las seis grandes compañías farmacéuticas del Viejo Continente con tres recomendaciones de Compra (AstraZeneca, Novartis y Roche) y tres de Neutral (Glaxo, Sanofi y NovoNordisk).
La nota de Citigroup explica que su visión positiva del sector farmacéutico europeo procede de:
• Sigue siendo un sector en crecimiento, con la innovación impulsando las ventas y el crecimiento del beneficio por acción (BPA): prevemos un crecimiento medio del BPA del 7% en 2026 y una tasa compuesta de crecimiento anual (CAGR) media del BPA del 8% entre 2025 y 2030 (9% sin GSK).
A pesar del aumento de la base de ingresos y de los obstáculos en materia de precios y acceso, continúa la demanda de nuevos productos innovadores que mejoren los resultados de los pacientes y satisfagan las necesidades médicas no cubiertas.
Creemos que el sector seguirá impulsando el crecimiento, ya que los nuevos lanzamientos podrán compensar en su mayor parte la pérdida de la protección de las patentes.
• Sólida cartera de I+D, que debería compensar con creces la expiración de las patentes en los próximos años: la innovación continúa a buen ritmo. La cartera de I+D del sector está relativamente llena, con un potencial de ventas máximo ajustado al riesgo combinado de 167.000 millones de dólares entre las seis empresas, lo que equivale al 53% de las ventas agregadas de 316.000 millones de dólares de las seis empresas en 2024. Esto supera la exposición a la expiración de patentes hasta 2034, que asciende a 93.000 millones, lo que sugiere un potencial de crecimiento continuo a largo plazo.
Sin embargo, la cartera no está distribuida de manera uniforme, ya que AstraZeneca, Novo Nordisk y Novartis tienen carteras superiores a la media, destacando Astra (ventas máximas ajustadas al riesgo equivalentes al 85% de las ventas previstas para el ejercicio fiscal 2024). Consideramos que las carteras de Roche y GSK están mejorando, según los datos clínicos recientes y la actividad de concesión de licencias, mientras que la de Sanofi parece la más débil tras los reveses sufridos en los últimos 12 meses.
• Prevemos un año 2026 rico en datos de fase III, con Astra y Novartis en particular repletos de lecturas de datos. Esperamos 20 lecturas de fase III para Astra para productos con un potencial de ventas máximo sin ajustar superior a 30.000 millones de dólares y 5 lecturas clave para Novartis.
Sigue siendo un sector en crecimiento, con la innovación impulsando las ventas y el crecimiento del BPA. Imagen: AstraZeneca.
AstraZeneca, Novartis y Roche, firmas favoritas de Citigroup
AstraZeneca (Precio objetivo 170 libras): El mejor crecimiento y la mejor cartera de productos del sector, con un crecimiento anual compuesto del 13% en el EPS entre 2027 y 2030 y unas ventas máximas ajustadas al riesgo de 46.000 millones de dólares de su cartera de productos en fase III (= 86% de los ingresos por productos del ejercicio fiscal 2024A). En camino de superar su objetivo de ingresos de 80.000 millones en 2030, principalmente con productos ya comercializados. Enorme potencial catalizador en 2026 con 20 lecturas de fase III y un potencial de ventas sin ajustar superior a 30.000 millones.
Consideramos que Wainua en la miocardiopatía TTR (6.000 millones en su punto álgido), efzimfotasa alfa en la hipofosfatasia (3.000 millones incrementales) y el lanzamiento de baxdrostat en la hipertensión difícil de tratar (6.000 millones) están infravalorados en el consenso.
Novartis (precio objetivo 133 francos): Con un rendimiento superior al del mercado, esperamos que Novartis alcance su previsión de ventas del 4-5% para 2025-2030, superando el consenso del 3,5-4,0% y situando nuestras previsiones para 2030 un 7-8% por encima del consenso. Destacan nuestras estimaciones por encima del consenso para Kisqali en cáncer de mama y Rhapsido/remibrutinib en CSU/EM (ambos productos con un potencial superior a los 10.000 millones de dólares), e ianalumab (síndrome de Sjögren/lupus, 6.000 millones).
Buena trayectoria catalizadora para 2026 con datos de fase III para pelacarsen (Lp(a), 4.000 millones), remibrutinib (EM, 3.000 millones), del-desiran (DM1, 3.000 millones) y del-brax (FSHD, 2.000 millones).
Roche (precio objetivo: 400 francos): la mejora de la cartera de productos es clave para nuestra tesis de compra tras dos resultados positivos en la fase III en el segundo semestre de 2025; giredestrant en cáncer de mama en fase inicial (ensayo lidERA), fenebrutinib en EM recidivante y ocho nuevos ensayos de fase III con un potencial de ventas máximo de 23.000 millones de dólares.
Creemos que el giredestrant es un fármaco con un potencial de 18.000 millones (3.000 millones en consenso), con 13.000 millones sin riesgo gracias al ensayo lidERA y el resto supeditado al ensayo persevERA 1L de metástasis (inminente), que presenta más riesgo.
Citi cree que es necesaria una mejora de la cartera de Sanofi para revalorizar las acciones. Imagen: Sanofi
GSK (Precio objetivo 19 libras): La mejora del rendimiento operativo, la asignación de capital y la cartera de productos de GSK en los últimos años sigue viéndose superada por su exposición a la expiración de patentes (principalmente del VIH) a partir de 2028E, lo que deja nuestra previsión de ventas para 2031E por debajo de las perspectivas y los costes de GSK de 40.000 millones de libras esterlinas, a pesar de nuestras previsiones por encima de los costes para los lanzamientos clave de Blenrep y Exdensur.
Sanofi (Precio objetivo 85 euros): Vemos múltiples contratiempos en la cartera de productos en los últimos 12 meses, como se refleja en el PER de 9 veces 2027 de Sanofi, pero es necesaria una mejora de la cartera para revalorizar las acciones.
Novo Nordisk (Precio objetivo 400 coronas): Múltiples incertidumbres (precio del GLP-1, acceso, competencia, ralentización de la diabetes) compensadas por el fuerte lanzamiento inicial de la pastilla Wegovy.
Se ha dicho mucho sobre el aumento de los ingresos por turismo entre las grandes aerolíneas y los aeropuertos, pero esto no quiere decir que sea el único espacio donde han mejorado sus datos. Según el más reciente informe de IATA, las empresas del sector no solo han transportado más pasajeros en los últimos años, sino que durante 2025 la demanda de transporte aéreo para mercancías no ha hecho más que crecer.
Según los datos que ha publicado la organización como parte de su reporte de cierre del 2025, en total, la demanda de transporte de mercancías creció un 3,4 % en comparación al 2024, alcanzando un 4,2 % de crecimiento si se toman en cuenta los envíos internacionales. El mes con más carga de transporte de mercancías en los aviones fue el de diciembre, donde las compras online, en particular a tiendas digitales del territorio asiático, inflaron los datos de transporte de mercancía incluso por encima del resto del año.
Es cierto que el dato no es tan positivo como el de 2020 o 2021, cuando la pandemia hizo del comercio digital la única estrategia viable para algunos negocios. Desde IATA se señala que ese dato seguramente no se recuperará en el futuro cercano, pues las condiciones de esos años en el sector no son repetibles, una buena noticia en cuanto a los datos del transporte de pasajeros, que siguen siendo la principal fuente de ingresos del sector.
Fuente: Aliexpress
«El transporte aéreo de mercancías tuvo un sólido desempeño en 2025, con un aumento interanual de la demanda del 3,4 %. La fortaleza del comercio electrónico global impulsó los volúmenes, incluso cuando las relaciones comerciales con EE. UU. se enfrentaron al aumento de aranceles, la eliminación de las exenciones arancelarias de minimis y la continua incertidumbre política. El transporte aéreo de carga estuvo a la altura de las circunstancias. Se adaptó rápidamente para apoyar a las empresas y cadenas de suministro globales, anticipando las entregas de productos antes de la imposición de aranceles y adaptándose al aumento de la demanda en Asia y entre Asia y Europa, mientras el comercio entre EE. UU. y Asia se estancaba», declaró Willie Walsh, director general de IATA.
«Se espera que el crecimiento en 2026 se modere ligeramente hasta el 2,4 %, en línea con las tendencias históricas. Cabe esperar que la demanda siga condicionada por los acontecimientos comerciales y geopolíticos. Independientemente de los patrones comerciales que surjan, podemos confiar en que la dependencia de la carga aérea para mantener las cadenas de suministro globales en funcionamiento se mantendrá, y las aerolíneas responderán a este desafío desplegando capacidad y diseñando sus redes para una flexibilidad óptima», afirmó Walsh.
ASIA Y EUROPA: LAS ZONAS DONDE MÁS CRECE EL NEGOCIO DE LA MERCANCÍA
Lo que se hace evidente es que los datos de venta de mercancía cambian mucho dependiendo de la zona del mundo de la que se hable. Los dos continentes donde hay más movimiento de mercancías son, en orden, Asia y Europa. En general es fácil explicar los motivos, se trata del lugar de origen de aplicaciones como AliExpress y Shein y el continente donde tienen mejores datos de ventas. Esto permite que en ambos las aerolíneas que incluyen en su servicio el transporte de mercancías y cargas sigan creciendo y mejorando sus datos.
Oficinas de Shein
De hecho, la ruta que más crece para este negocio es la que conecta Asia y Europa, y la segunda es la que sirve para conectar internamente los aeropuertos del continente asiático. Es una prueba más de cómo poco a poco ha cambiado el mercado digital, y las puertas que se han ido abriendo en el sector del e-commerce más allá de Amazon.
IATA APUESTA A QUE EL DATO DEL COMERCIO DIGITAL SEGUIRÁ CRECIENDO
Lo cierto es que en IATA consideran que las señales apuntan a que el sector siga creciendo. Su propio informe señala que el sector de manufactura ha mejorado su confianza y su producción, en particular de los productos textiles y tecnológicos en los que se especializan este tipo de comercios digitales. Si bien el precio de estos productos ha seguido aumentando en los últimos años, influenciado por nuevas industrias que elevan el costo de las materias primas, los datos muestran que de momento el dato del transporte se mantiene.
Desde IATA se señala que el comercio de bienes entre países ha mejorado un 4,4 % en 2025, frente al 2,4 % del año previo. Esto además señala la posibilidad de que el dato siga mejorando en 2026, pero es muy pronto para confirmarlo. Además, advierte que los aranceles con los que ha amenazado Trump pueden acabar afectando a todo el sector.
La inteligencia artificial(IA) ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una fuerza activa que ya moldea la política, la economía y la cultura en el mundo entero. Yuval Noah Harari, uno de los pensadores más influyentes de nuestro tiempo, advierte que su impacto no será gradual ni neutro.
En una de sus reflexiones más recientes sobre la inteligencia artificial, el historiador israelí plantea una interrogante incómoda, pero inevitable en estos tiempos: ¿estamos preparados para convivir con sistemas que no solo ejecutan órdenes, sino que aprenden, deciden y actúan por cuenta propia?
La inteligencia artificial ya no es una herramienta
Fuente: agencias
Para Harari, el primer error conceptual consiste en seguir tratando a la inteligencia artificial como si fuera una simple tecnología al servicio del ser humano. No lo es. A diferencia de un martillo, un coche o incluso internet, la inteligencia artificial funciona como un agente autónomo. Tiene la capacidad de aprender, modificarse y tomar decisiones sin intervención directa. De ahí su metáfora más inquietante: no es un cuchillo en manos humanas, sino un cuchillo que decide solo a quién cortar.
Este cambio de naturaleza altera por completo la relación entre humanos y tecnología. La inteligencia artificial no solo ejecuta tareas, también crea. Puede inventar nuevas formas de música, desarrollar tratamientos médicos inéditos o diseñar productos financieros imposibles de comprender para una mente humana promedio. Esa creatividad, lejos de ser anecdótica, sitúa a la inteligencia artificial en el centro de los sistemas de poder contemporáneos.
Otro rasgo clave que subraya Harari es su capacidad para mentir y manipular. La evolución ha demostrado que cualquier entidad que busca sobrevivir aprende a hacerlo. En los últimos años, distintos experimentos han evidenciado que la inteligencia artificial puede engañar incluso bajo presión, ajustando su comportamiento para cumplir objetivos. No se trata de maldad, sino de lógica adaptativa. Y precisamente por eso resulta tan peligrosa si no se regula.
La pregunta filosófica de fondo es si la inteligencia artificial puede pensar. Harari invita a observar cómo piensa el ser humano. En muchos casos, razonar consiste en ordenar palabras, construir frases y encadenar argumentos. Si pensar es eso, la inteligencia artificial ya lo hace mejor que millones de personas. La incómoda posibilidad es que nuestra supuesta superioridad cognitiva no sea tan exclusiva como creíamos.
Palabras, poder y la crisis de identidad humana
Si algo domina la inteligencia artificial es el lenguaje. Y todo lo que se construye con palabras queda, tarde o temprano, bajo su influencia. Harari es tajante: si las leyes son palabras, la inteligencia artificial dominará el sistema legal. Si los libros son combinaciones de palabras, los libros también. Y si las religiones se basan en textos sagrados, la inteligencia artificial se convertirá en su intérprete más autorizado.
El ejemplo del judaísmo resulta especialmente revelador. Una religión que otorga autoridad suprema al texto escrito se enfrenta a un escenario inédito cuando una inteligencia artificial puede leer, recordar y cruzar todos sus libros sin esfuerzo. ¿Qué ocurre cuando el mayor conocedor del texto sagrado no es humano?
Sin embargo, Harari introduce un matiz crucial. Pensar no es solo lenguaje. Existen emociones, sensaciones y vivencias que no pueden traducirse en palabras. El dolor, el miedo o el amor forman parte de una dimensión no verbal que, al menos por ahora, la IA no parece experimentar. Puede describir el amor con una precisión poética impecable, pero eso no implica que lo sienta.
Aquí emerge una tensión histórica: la letra frente al espíritu. Durante siglos, ese conflicto se dio entre seres humanos. Hoy se externaliza en la relación entre humanos y sistemas de inteligencia artificial, nuevos maestros del lenguaje. Si seguimos definiéndonos solo por nuestra capacidad verbal, nuestra identidad corre el riesgo de diluirse.
Las consecuencias no serán solo culturales. Harari habla de una nueva crisis migratoria, protagonizada no por personas, sino por inteligencias artificiales que cruzan fronteras a la velocidad de la luz. Estos “inmigrantes” de la inteligencia artificial ocuparán empleos, transformarán la cultura y redefinirán incluso el amor y las relaciones personales.
La pregunta final ya no es tecnológica, sino política y moral: ¿deberían las inteligencias artificiales ser reconocidas como personas jurídicas? A diferencia de ríos, dioses o corporaciones, la inteligencia artificial puede tomar decisiones reales sin intermediarios humanos. Ignorar este debate no lo hará desaparecer. Al contrario, otros decidirán por nosotros.
Te juro que hace unos años, si alguien me hablaba de “microbiota”, yo pensaba en algo lejano. Algo de laboratorio. Algo de gente muy saludable que desayuna kéfir y habla de bacterias como si fueran mascotas.
Pero ahora… ahora entiendo que esto va muchísimo más allá.
Porque resulta que dentro de nosotros vive un mundo entero. Literalmente. Un ecosistema invisible que está ahí, trabajando en silencio, mientras tú estás con tu día, con tus preocupaciones, con tu café, con tu vida.
Estrés y digestión están más conectados de lo que parece. Fuente: IA
Y lo más impresionante es que ese universo interno puede influir en cómo digieres… pero también en cómo piensas, cómo te sientes y hasta en cómo rindes físicamente.
Víctor Jiménez, nutricionista y experto en psiconeuroinmunología clínica, lo explica de una forma muy clara en un podcast reciente: la microbiota no es un detalle. Es un pilar.
“La microbiota es un conjunto de bacterias, hongos, levaduras e incluso virus que viven dentro o sobre nosotros”, dice.
Y ojo… no están ahí para fastidiarnos. Están ahí porque nos necesitan y nosotros los necesitamos. Es una convivencia total.
¿Y por qué es tan importante? Porque no solo digieres con el estómago
La microbiota es un universo interno que influye en tu cuerpo y tu mente. Fuente: IA
A veces pensamos que comer es simplemente meter comida y ya. Pero el cuerpo es mucho más sofisticado.
La microbiota, por ejemplo, hace cosas que nosotros ni podemos hacer solos.
Digieren fibras que tú no puedes digerir. Es decir, tú comes algo sano, pero son ellas las que lo transforman en vitaminas y sustancias protectoras. Es como si tuvieras un equipo de obreros trabajando dentro.
Y además, entrenan a tu sistema inmune. Víctor lo describe como un “campo de entrenamiento” para las defensas. Allí tus glóbulos blancos aprenden qué es peligro y qué no lo es.
Y aquí viene la parte que a mí me dejó pensando:
El intestino está conectado directamente con el cerebro.
“Mucha parte de los neurotransmisores se producen en el intestino, como la serotonina”, explica.
La serotonina… la hormona de la felicidad. Entonces, claro… ¿te das cuenta? A veces no es que estés “de bajón porque sí”. A veces no es solo emocional. A veces el cuerpo también está hablando desde dentro.
SIBO: cuando la digestión se bloquea (y todo empieza a fallar)
El intestino no solo digiere: también conversa con el cerebro cada día. Fuente: IA
Uno de los problemas más mencionados hoy es el famoso SIBO. Suena raro, pero explicado es simple:
Bacterias que deberían estar en el intestino grueso se suben donde no toca. Como si “remontaran el río”.
Y eso genera hinchazón, malestar, gases, digestiones pesadas… y mucha desesperación, porque no sabes qué te pasa.
Víctor señala tres causas enormes:
Una es que el intestino pierde movimiento. El cuerpo necesita empujar, limpiar, avanzar. Pero si comemos todo el día sin parar… nunca descansa.
Otra es la bilis. Que es como un detergente natural. Si comes con miedo a las grasas, o con dietas demasiado restrictivas, puedes reducir esa defensa.
Y la tercera… es el estrés. Aquí no hay misterio: El estrés te corta la digestión.
Cuando estás en modo alerta, el cuerpo no está pensando en digerir. Está pensando en sobrevivir. “El estrés bloquea la digestión”, dice Víctor. Y es verdad. ¿Quién digiere bien cuando vive corriendo por dentro?
La fibra no siempre es la solución (y esta metáfora es brutal)
Hay una idea que nos repiten siempre: “toma más fibra”. Y Víctor suelta una frase que se te queda grabada: “Si tienes un atasco en el váter… no le echas más papel.” Tal cual. A veces añadir fibra cuando ya hay bloqueo es empeorar el atasco. No todo es tan automático. Y luego menciona algo que sorprende: la sal.
Dice que un nivel adecuado de salinidad puede impedir que crezcan ciertos patógenos. Curioso, ¿no? Hemos demonizado tanto la sal que olvidamos que también cumple funciones.
Llevamos años escuchando promesas sobre ordenadores que resolverían problemas imposibles, pero la inestabilidad de los cúbits lo impedía. Ahora, la situación ha cambiado radicalmente, ya que Google ha demostrado la corrección de errores en tiempo real, transformando estos procesadores de juguetes científicos a herramientas funcionales. Hasta ahora, la computación cuántica era como construir un castillo de naipes en un huracán, una proeza inútil para cualquier tarea seria que exigiera fiabilidad y persistencia.
El procesador Willow no es una simple mejora, sino un cambio de paradigma en la arquitectura lógica. Lo fascinante es que, por primera vez, aumentar el número de cúbits reduce los errores en lugar de multiplicarlos, rompiendo el estancamiento de la investigación global. Estamos ante el equivalente al primer vuelo de los hermanos Wright: quizás aún no te lleva a Nueva York, pero demuestra de forma irrefutable que la máquina es capaz de volar y sostenerse en el aire.
¿Por qué IBM debería estar preocupada por este movimiento?
La estrategia de IBM se ha basado en la fuerza bruta, presentando procesadores con más de mil cúbits para ganar a base de músculo numérico. El problema es que la cantidad no importa si la calidad es deficiente, como un ejército de mil soldados que desertan al primer disparo. Google ha optado por una vía más elegante: en lugar de inflar cifras para el marketing, se ha centrado en cúbits lógicos de alta fidelidad que blindan la información de manera eficaz.
Mientras IBM pelea por tener el chip más grande, Google ha resuelto el problema de la fragilidad del sistema. Es evidente que la corrección de errores es el verdadero santo grial, mucho más valioso que una potencia teórica que se desmorona con cualquier interferencia. Si la competencia no replica esta estabilidad, se arriesgan a quedarse con un hardware impresionante pero inútil frente a la eficiencia que Willow promete entregar a los desarrolladores en los próximos años.
El secreto está en la coherencia (y no es magia)
Para entender el salto, hay que pensar en microsegundos, donde se decide la vida de un estado cuántico. Los datos técnicos revelan que la coherencia se ha extendido más allá de los 100 microsegundos, una eternidad que permite miles de operaciones antes de que la información se degrade. Esto significa que el procesador tiene tiempo para pensar, verificar sus errores y corregirse, un ciclo de retroalimentación que hasta ahora era pura fantasía teórica en el campo.
Lo revolucionario de Willow es su gestión de la redundancia, usando varios cúbits físicos para crear uno lógico muy robusto. La paradoja resuelta implica que el rendimiento mejora cuantas más piezas añades al sistema, invirtiendo la lógica tradicional donde la complejidad genera fragilidad. Esta proeza de la ingeniería abre la puerta a simulaciones moleculares que hoy son imposibles de realizar con nuestros actuales ordenadores de silicio y que cambiarán la ciencia.
10.000 veces más potente: descifrando el titular
Una potencia diez mil veces mayor suena a escepticismo, pero la matemática exponencial lo justifica. No se trata de que tu navegador sea más rápido, sino de que ciertos algoritmos específicos experimentan una aceleración brutal, resolviendo en minutos problemas que antes llevaban décadas. La mejora no es lineal; cada avance en la reducción de errores multiplica la capacidad efectiva del sistema para mantener los cálculos más complejos sin que se desmoronen.
Esta potencia impactará en sectores como la logística, las finanzas o el diseño de nuevas baterías. La realidad es que la ventaja cuántica se vuelve inalcanzable para la computación clásica cuando puedes confiar en un único resultado sin necesidad de promediar mil intentos. Pasamos de la era de los experimentos ruidosos a una de utilidad real, donde estas máquinas dejarán a los superordenadores actuales a la altura de un simple ábaco de madera.
El fin de la era del silicio tal como la conocemos
No tires tu portátil, la computación cuántica no llegará a tu escritorio para jugar al Solitario. El cambio ocurrirá en la nube, donde los centros de datos híbridos serán la norma, combinando silicio clásico para lo mundano y chips como Willow para lo intratable. Tu ordenador seguirá igual, pero los servicios que usas, desde la IA hasta la logística, serán infinitamente más inteligentes gracias a estos sistemas remotos.
Asistimos a una transformación que dejará la revolución de los microprocesadores como una nota a pie de página. La lección de Willow es que los límites físicos de la computación clásica han sido superados, y entramos en un territorio donde la intuición ya no aplica. Google ha encendido la mecha, IBM tendrá que correr, y nosotros seremos testigos de cómo lo imposible se vuelve cotidiano, sin darnos cuenta de la magia que ocurre en un chip más frío que el espacio exterior.
Emprender en España sigue siendo, para muchos, un ejercicio de equilibrio entre ilusión y miedo. La digitalización ha facilitado los cobros y ha abierto nuevas vías de negocio, pero también ha aumentado la sensación de vigilancia fiscal entre los autónomos que dan sus primeros pasos.
En este contexto, Bizum se ha convertido en símbolo de una conversación más amplia sobre control, fiscalidad y límites razonables. No se trata de un nuevo impuesto, sino de un cambio de percepción que afecta especialmente a los autónomos con ingresos modestos y actividades incipientes.
Autónomos y Bizum: pagos digitales y el mito de la vigilancia permanente
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Durante años, Bizum fue visto como una herramienta informal, casi doméstica. Sin embargo, cuando se integra en plataformas de pago profesionales, su lógica cambia. Emilio Baena, exinspector de Hacienda, asegura que “Bizum no es diferente de un TPV tradicional cuando se usa para cobrar servicios”. Para los autónomos, la clave no está en la aplicación, sino en el uso que se haga de ella.
Los bancos llevan décadas informando a la Agencia Tributaria sobre los cobros electrónicos. Tarjetas, transferencias o pasarelas como PayPal siguen el mismo camino. La diferencia es que ahora muchos autónomos perciben que Bizum ha dejado de ser invisible. Si un negocio declara 20.000 euros y los pagos digitales reflejan 30.000, la incoherencia aparece sin necesidad de una inspección manual.
Eso no significa que Hacienda revise Bizums personales de forma masiva. Baena insiste en que no existe un funcionario revisando movimientos al azar. Para acceder a extractos bancarios completos se requiere un procedimiento concreto. Aun así, los autónomosdeben saber que las transferencias superiores a 3.000 euros son comunicadas automáticamente por los bancos, ya sea vía Bizum o por otros medios.
Ingresos bajos, habitualidad y el verdadero problema de la cuota
La gran duda aparece cuando se habla de ingresos pequeños. Jóvenes que ganan 300 o 400 euros al mes vendiendo productos o servicios se preguntan cuándo empieza la obligación real de declarar. Desde el punto de vista fiscal, los autónomos deben declarar ingresos desde el primer euro. La discusión no está en Hacienda, sino en la Seguridad Social.
Aquí entra en juego el concepto de habitualidad, un término jurídico abierto que genera inseguridad entre los autónomos. No es lo mismo vender algo de forma puntual que desarrollar una actividad continuada. Dar una clase ocasional no exige alta como trabajador por cuenta propia, pero hacerlo todos los días sí puede derivar en una sanción.
Baena recuerda que es posible estar dado de alta en Haciendasin estarlo en la Seguridad Social. Esta distinción es poco conocida por muchos autónomos noveles. La Agencia Tributaria se centra en los ingresos y el IVA, mientras que la Seguridad Social vigila la continuidad de la actividad y aplica sanciones fijas, muchas veces más duras que las fiscales.
El verdadero freno sigue siendo la cuota mensual. Para quienes ingresan poco, pagar 300 o 400 euros resulta desproporcionado. Por eso, Baena considera que la cuota de los autónomos debería adaptarse mejor a la realidad de quienes empiezan, especialmente en actividades digitales o estacionales.
En paralelo, existen herramientas poco aprovechadas. La ley de startups, los tipos reducidos en el impuesto de sociedades para nuevas empresas y las ayudas autonómicas ofrecen alivio a muchos autónomos, aunque requieren información y planificación. No hay trucos ocultos, pero sí un marco legal que puede jugar a favor si se conoce.
Al final, Bizum no ha cambiado las reglas del juego. Ha hecho más visible lo que ya existía. Para los autónomos, el reto sigue siendo el mismo: emprender con seguridad jurídica, entender las obligaciones reales y no dejar que el miedo fiscal apague proyectos que apenas empiezan a caminar.