El diccionario de la RAE define cameo como “la intervención breve de un personaje célebre, actor o no, en una película o una serie de televisión”.
Pero hay cameos y cameos. Un tipo muy especial de cameo, que siempre ha tenido loquitos a los amantes del séptimo arte, es aquel protagonizado por un director de cine en su propia película.
Algunos directores han incorporado el cameo a sus películas como si se tratase de una técnica cinematográfica más, provocando el prurito seguido de la correspondiente fruición entre un público que adora jugar a estas cosas.
Alfred Hitchcock

Difíil saber qué fue primero cuando se habla de Hitchcock: si la película o el cameo. El gran director inglés rodó 53 filmes y al menos en 38 hace una breve aparición.
Aunque no resulte fácil elegir entre tanto cameo, nos quedamos con el que realiza en Marnie (1964) porque, al contrario de lo que sucede en otras muchas de sus cintas, en esta ocasión al director se le distingue perfectamente.
Hitchcock aparece a los 4:47 minutos de la película, saliendo de su habitación, cuando Tipi Hedren se aleja de la cámara por un pasillo de hotel. A la izquierda se ve el propio Alfred Hitchcock girándose y, diríase que en actitud desafiante y un poco cómplice, mirando a la cámara.
Quentin Tarantino

Las apariciones de Tarantino en sus películas son, más que cameos, pequeños papeles en los que el director no está exento de tener que memorizar un buen fragmento de texto.
Tal vez el mejor ejemplo siga siendo el de Pulp Fiction, ese himno cinematográfico de una generación (todo lo que vino después de Tarantino da bastante pena), donde se mete en la piel de Jimmie Dimmick, honorable miembro de la comunidad que vive en un tranquilo barrio residencial.
Tras verse involucrado en las fechorías de Vincent (John Travolta) y Jules (Samuel L. Jackson), quienes elogian su café, Jimmie entra en un pequeño pánico no tanto porque le hayan traído un cadáver sin cabeza, sino pensando en la reacción de su mujer.
Jean-Luc Godard

El creador, con permiso de Truffaut, de la Nouvelle vague, cambió para siempre la manera de entender el cine europeo allá por el año de 1960 con su nunca suficientemente elogiada À bout de souffle (Al final de la escapada en España).
En este filme de culto, el director francés tampoco pudo resistir la tentación de hacer un cameo. Godard es un simple transeúnte que lee plácidamente el periódico en medio de la calle… hasta que reconoce a Michel (el inefable Jean-Paul Belmondo), un delincuente, y avisa a la policía.
Curioso que uno de los directores que más hizo por devolvernos la libertad a los espectadores (libertad visual, libertad narrativa, libertad estética) haya querido hacer un cameo en su película icónico representando a un… acusica.
Martin Scorsese

Otro director aficionado a reservarse pequeñas apariciones en sus filmes. Así, el director no falta a su cita delante de la cámara en Toro Salvaje (1980), ni en El rey de la comedia (1982), After Hours (1985) o La edad de la inocencia (1993).
Aunque en general se trata de apariciones discretas, Scorsese también se da sus 120 segundo de gloria en otra película para los anales: Taxi Driver. Pero, al parecer, no fueron buscados.
En este filme, que sirvió además para encumbrar a Robert de Niro al olimpo interpretativo y ganarse el derecho de pernada cinematográfico al que el actor de ha entregado en últimos 20 años, Scorsese tuvo que sustituir al actor que iba a representar el papel y que se había lesionado en el rodaje de otra película.
Steven Spielberg

Otro renovador de los lenguajes y técnicas cinematográficas. Steven Spielberg hizo un cameo en una de sus películas más premiadas, La lista de Schindler. Aunque no fueron muchos los que se dieron cuenta en un primer momento.
Y no porque aparezca de espaldas o apenas se le vea. A Spielberg se le ve bien. Un primer plano breve, pero primer plano al fin y al cabo. Lo que sucede es que…¿quién reconocería a Spielberg sin barba ni gafas?
James Cameron

James Cameron es el maestro del cameo disimulado. ¿Cómo? Resulta que le gusta aparecer en sus películas sin que se le vea…pero sí que se le oiga.
De hecho, en Terminator, Aliens, Avalar y otras muchas, Cameron pone su voz a personajes que están fuera de cámara o, directamente, ayuda con los ruidos de fondo, como cuando el Titanic, en el filme homónimo, empieza a hundirse y alguien grita: ¡Iceberg! Ese alguien es Cameron.
Lo cierto es que en Titanic el director hace más de un cameo... ¿quieres saber cuáles son? ¿Por qué no lo descubres tú mism@ volviendo a ver la película? Tal vez ahora pongas en duda tu sano juicio cuando la viste la primera vez. ¿Cuántas horas eran de metraje? ¡Y a ti se te pasaron volando! Ay, la adolescencia…tan impacientes para unas cosas, tan tan tan para otras.
Peter Jackson

Otro que no tiene abuela. El autor de la trilogía de El señor de los anillos tenía que salir en las tres películas. Y ya lo creo que salió.
Pero donde más y mejor -es un decir- se le vio fue en El retorno del rey. Jackson es uno de los corsarios o mercenarios que se dirigen hacia Minas Tirith.
El pobre, sin embargo, no lo pasa del todo bien y recibe un flechazo de Légolas. Pero el gusto por los trajes de época no se le fue y se comenta que si aceptó rodar la trilogía de El hobbit fue solo para volver a hacer cameos vestido de esa guisa.
Roman Polankshi

Uno de los momentos más célebres y celebrados de Chinatown, grandísima película de 1974 que lleva la firma de Roman Polanski, tiene lugar cuando un matón le corta la nariz al protagonista con una navaja.
El protagonista era todo un Jack Nicholson. ¿Y el matón? Sí, lo habéis adivinado: el mismísimo Polanski. Alguna mala lengua dice que el cameo fue una idea de última hora del director (tuvo que cortarse la frondosa cabellera que hasta entonces lo caracterizaba) solo para poder rajar (de mentirijilla) a un Nicholson al que no soportaba. Aunque, al parecer, en aquel mítico rodaje nadie soportaba ya a nadie.
Stanly Kubrik

Pues sí. Stanley Kubrick también aparece en esta lista. De hecho, el director estadounidense hizo más cameos de lo que seguramente crees. Ya en La naranja mecánica, por ejemplo, se le ve leyendo en una tienda de cómics.
Muchos espectadores creen que su último cameo se produjo en Eyes Wide Shut, cuando Bill (Tom Cruise) se encuentra con Nick Nightingale en el café Sonata.
Sin embargo, ese hombre barbudo que se ve al fondo… ¿es realmente Kubrick? Según Katrina Kubrick, hija del director y ella misma protagonista de un cameo en la película, no es cierto: ese hombre no es su padre.
Pedro Almodóvar

¿Y qué hay de los directores nacidos en la piel de toro? La verdad es que son bastante más modositos y, por qué no decirlo, aburridos.
Con todo, el director más conocido fuera de las fronteras españolas, Pedro Almodóvar, sí que ha hecho algún cameo, especialmente en sus primeros largometrajes.
En Laberinto de pasiones, por ejemplo, Almodóvar interpreta a un cantante travesti. Vestido de cuero, la melodía que canta (Suck it to me) no tiene desperdicio.