Primark es el gran gigante de la moda irlandesa. Toda la ropa que estés buscando la puedes encontrar aquí entre una variada multitud de prendas. Así, sus tiendas están presentes en toda Europa, expandiéndose, incluso, a EEUU (con récord incluido de ventas) y cuenta con la tienda de ropa más grande de España situada en la Gran Vía de Madrid. Pero cuenta con una peculiaridad: ¿Por qué sigue sin vender online?
Primark, desde sus numerosas tiendas repartidas por los puntos más importantes, compite frente a Inditex para atraer a los consumidores a sus tiendas. Una contienda que sólo se produce en el terreno físico porque, en lo que es la batalla digital, la compañía irlandesa no tiene presencia. Aunque esta pelea puede ser cuestión de tiempo. Desde Merca2.es te explicamos por qué Primark no se abre a ello.
El crecimiento de Primark le permitió expandirse a Estados Unidos

Primark se ha convertido en todo un fenómeno en lo que a ropa, moda y prendas se refiere, con un crecimiento muy amplio desde que prácticamente sentara sus bases sobre el terreno y su posterior diversa extensión hace algunos años.
Así, la cadena europea de ropa low cost se fijó como objetivo la siguiente expansión en Estados Unidos. Desde el pasado 2015, ha abierto diversas tiendas en la costa este y tiene otras tantas en el punto de mira.
Y aunque Primark sea el retailer que ha registrado el crecimiento más rápido también en Estados Unidos, la mayoría nunca podrá comprar en sus tiendas en el país. Y es que, pese a que hoy día la marca tenga repartidas unas diez tiendas físicas en varios puntos del gigante americano, su punto en contra es que no vende sus productos ni su género en Internet; pero tampoco lo hace en España.
Los bajos precios de Primark impiden que se abran al mercado online

En fechas pasadas, uno de los responsables de la marca asociada a Primark, argumentaba que entre las dificultades que hacían que la popular tienda de ropa no pudiera abrir su camino hacia el mercado de venta online era porque, esencialmente, perdería dinero.
Esto es en contraposición de lo que hace ahora, y, sobre todo, a diferencia de otras marcas a las que la irlandesa le hace competencia. «Lo hemos estudiado pero con los precios y los márgenes que tenemos por artículo es muy difícil», aseguraba John Bason, financiero matriz de la empresa.
Serán los artículos de mayor precio los que tengan hueco en el comercio electrónico, para precios bajos habrá que seguir acudiendo a las tiendas», asumía Bason, cuando se citaba en un encuentro con medios de comunicación para hacer balance de la temporada de Primark en España. «Uno de los problemas es que uno de cada tres artículos se devuelven y eso hace que el coste sea muy elevado».
La firma ya flirteaba con el comercio online en 2013 y salió mal

Esto deja un planteamiento muy claro tanto a los responsables de la firma como a los propios clientes, incluso. Y es que, como es lógico, con esta decisión Primark no busca ralentizar su propio crecimiento, pero su modelo de negocio no se presta bien al comercio electrónico.
De todas formas, Primark ya coqueteó con este punto de mercado tan adquirido por casi toda la competencia de la firma. Así, el minorista hizo pruebas con el comercio online en 2013, vendiendo sus productos en la web de ASOS.
Se esperaba que esta experiencia se tradujera en una alianza entre ambos sitios web a largo plazo, pero esto terminó en poco más de 12 semanas. La tienda actualmente consigue un gran beneficio gracias al volumen de sus ventas y utiliza estos precios tan bajos para incitar a los clientes a gastar más… y parece que está funcionando: el cliente tipo de Primark compra en grandes cantidades.
La tienda reconoce el poder online, donde sí que cuenta con un sitio web

De momento es el motivo principal por el que Primark y sus tiendas no se abren a las ventas por Internet, como así explican fuentes del grupo, donde reiteran que ésta va a seguir siendo su estrategia de cara al futuro.
Y aunque reconocen el poder de la red, por ahora sus pasos no se encaminan hacia la venta digital, sólo a mostrar su catálogo a sus potenciales clientes en las tiendas tradicionales. Sin embargo, sí que cuentan con un sitio web (con su apertura hace pocos años, por cierto).
Primark hasta ahora no las tomaba como prioridad, un caso que recuerda mucho al de de la conocida Lefties, que cuenta con un catálogo bien diseñado, menús completos, fichas de producto e incluso propuestas de complementos, todo lo necesario menos un botón de compra. Pero eso, quizás, pronto pueda cambiar para Primark ya que podría sumarse a la nueva tendencia del eCommerce.
La marca aumenta el número de tiendas para atenuar su ‘no venta’ por Internet

Otro punto a tener en cuenta es que con el paso del tiempo (las temporadas, como éstas lo miden), la marca de Primark ha pasado de tener 181 tiendas en 2007 a 364 este 2019; a simple vista puede parecer que no sea un gran incremento…
…También si lo comparamos con otras firmas, pero sí lo ha sido en el aumento en su volumen de facturación, donde todos los números han crecido a un nivel vertiginoso en relación a lo que ellos mismos esperaban.
Mientras en 2007 la empresa irlandesa vendió sus productos por un valor de £1.600 millones, ahora en el primer semestre de año fiscal (octubre de 2018 y marzo 2019) sus resultados han llegado a los £7.477 millones (unos 8.560 millones de euros). Así pues, los números reafirman su modelo de negocio y Primark se centra en la estrategia de expansión de sus puntos de venta físicos.
Primark cuenta con 42 establecimientos en España

Primark tiene actualmente 42 locales repartidos por toda España. Todos están en centros comerciales, salvo la megatienda situada en la Gran Vía de Madrid. Ese es su buque insignia, el que le ha permitido dar el gran salto.
De hecho, su idea es replicar el modelo de tienda urbana en otras ciudades españolas, aunque con locales más pequeños. En conjunto, las ventas mundiales de Primark aventajaron por una gran diferencia sus primeras estimaciones.
De esta agrupación la séptima parte de Primark se concentra en España. Sus ventas en el mercado español crecen a un ritmo del 16% y ya suponen casi la cuarta parte de todo el volumen de negocio de Inditex en España. La gran diferencia (que no habla de Primark) es que el grupo dueño de Zara, Pull & Bear o Bershka tiene más de 1.800 establecimientos en su país y ésta sólo 42 locales.
La tienda Primark en la Gran Vía de Madrid, su buque insignia

La tienda de Gran Vía fue la penúltima que Primark abrió en España. Sin embargo, además de la más grande (y la segunda mayor del mundo, solo por detrás de la de Manchester), es la primera de su nueva estrategia en este mercado.
La compañía hasta ese momento había apostado por situarse en centros comerciales a las afueras y ahora buscará locales en el centro de las urbes españolas. Es el plan que han seguido en otras grandes ciudades como Manchester o Londres, donde tienen una enorme tienda en Oxford Street.
La compañía de ropa cuenta con más de 6.000 empleados en España, donde la tienda de Gran Vía, el buque insignia en España, está organizada en cinco plantas, 131 cajas y 90 probadores. Han mantenido las escalinatas y las balaustradas del edificio original, así como una gran cúpula central acristalada. Las obras duraron 60 semanas y, en su momento, abrió sus puertas con 573 empleados.
El ‘efecto Primark’, todo un éxito

El éxito de Primark destaca por ser la marca de los amantes de la moda a buen precio, como así rezan en varios pilares de sus tiendas. La escasa inversión que hacen en publicidad es uno de ellos, pero además minimizan costes en elementos como perchas y etiquetas.
Éstas son más baratas que en la mayoría de comercios minoristas, así como en la política de eficiencia que aplican al transporte de sus productos. Otro elemento a tener en cuenta es que tampoco poseen en propiedad ninguna fábrica de producción.
En definitiva, es un supermercado de la moda que ofrece ropa para hombre, mujer, niños, hogar, accesorios y belleza, y actualmente dispone de más de 350 tiendas en toda Europa y Estados Unidos; el ‘efecto Primark’, donde además de los costes y precio, algunos factores son clave, como el merchandising, la gestión del ‘efecto hype’ y una planificada expansión para llegar hasta donde han llegado.