Una de las obligaciones más importantes que deben afrontar los autónomos es pagar sus impuestos puntualmente, porque en caso de no hacerlo Hacienda comenzará a aplicar recargos y sanciones, si así tampoco consigue el pago, entonces pasará al embargo de vienes. Por eso, es importante que como autónomo estés al tanto de todo lo que tienes que pagar, incluido el IAE
Este es un impuesto con una regulación que se ha quedado un tanto antigua y que resulta complicado de entender para muchos profesionales. Pero, a efectos prácticos, lo único que tienes que saber es si tienes que pagarlo o no y, en caso de ser así, cuándo tienes que hacerlo, así que vamos a verlo.
¿Qué es el IAE?

Es el acrónimo de Impuesto de Actividades Económicas, así que como su propio nombre indica grava la realización de una actividad económica dentro del territorio español. Sin importar si se trata de una actividad empresarial, artística o profesional. Es decir, que afecta tanto a las personas físicas como a las personas jurídicas.
El impuesto se aplica directamente sobre las rentas que el sujeto pasivo (el obligado al pago del tributo) obtiene a través de su actividad económica. Pero no te asustes, porque en la práctica no hay muchos autónomos que tengan la obligación de pagar este impuesto.
La importancia de darse de alta en el IAE

Si recuerdas cuando empezaste a trabajar por tu cuenta, junto con el alta en el RETA para poder cotizar como autónomo también te diste de alta en Hacienda a fin de poder emitir facturas. Lo que hiciste en realidad fue darte de alta en el IAE, indicarle a la Agencia Tributaria que ibas a desarrollar una actividad económica.
Aunque el trámite de darse de alta en el IAE es sencillo, escoger el epígrafe adecuado entre actividades profesionales y actividades empresariales no lo es. Porque, como decíamos antes, la regulación del impuesto se ha quedado algo antigua y hay profesionales que no recoge. De ahí la importancia de “bucear” un poco entre los epígrafes y escoger el más adecuado. Si has hecho esto, ya has cumplido tu primera obligación con respecto a este impuesto.
¿Quienes están exentos de pagar el Impuesto de Actividades Económicas?

En líneas generales están exentos de pagar el IAE los autónomos durante sus dos primeros años de actividad, también lo están las personas físicas que no ejerzan actividad económica por cuenta propia, las empresas que paguen el Impuesto sobre la Renta de los no Residentes, las Administraciones Públicas y sus organismos autónomos, las entidades gestoras de la Seguridad Social y las Mutualidades de Previsión Social.
Pero incluso en el caso de personas físicas o jurídicas que tienen que pagar el impuesto, existen algunas bonificaciones que es interesante conocer. Por ejemplo, en el caso de los residentes en Ceuta y Melilla la bonificación llega a ser del 50%.
¿Qué autónomos tienen que pagar este impuesto?

Hemos visto que durante los dos primeros años de actividad los autónomos no tienen que pagar el IAE pero, ¿qué ocurre después? Lo que ocurre es que si pasado este tiempo tienes que pagar este impuesto, deberíamos darte la enhorabuena, porque eso quiere decir que las cosas te han ido muy bien.
A día de hoy solo están obligados a pagar el Impuesto de Actividades Económicas aquellos trabajadores por cuenta propia que hayan obtenido una facturación superior al millón de euros. En este caso hay que comunicarlo a Hacienda a través del Modelo 840 y el 848 para comunicar el importe neto del volumen de negocio.
¿Cuándo hay que pagarlo?

En caso de que te haya ido muy bien con tu actividad y tengas que pagar este impuesto, te interesa saber que debes presentar el Modelo 840 entre el 1 de enero y el 14 de febrero. No obstante, los plazos pueden variar si cambian las circunstancias que vas a notificar.
Por ejemplo, si cumples los requisitos para dejar de disfrutar de la exención del IAE, tienes que comunicarlo a Hacienda en el mes de diciembre del año anterior a aquel en el que estás obligado a tributar. Si lo que quieres es comunicar una variación, tienes un mes para hacerlo.
¿Cómo se lleva a cabo el cálculo de este impuesto?

El cálculo será diferente en función de donde radique el domicilio fiscal de tu actividad y de otras cuestiones como el número de establecimientos que tengas, el número de empleados o posibles bonificaciones a las que te puedas acoger. Además, según el tipo de actividad que ejerzas pagarás el impuesto en el ámbito estatal, provincial o local.
Aunque en la mayoría de los casos los autónomos no tienen que pagar este impuesto porque su nivel de facturación no suele llegar a ser tan alto, no está de más comprender mejor el IAE y saber cuáles son los topes a partir de los que se deja de disfrutar de la exención de pago.
Un impuesto complejo para los autónomos

Si el manejo de impuestos mucho más comunes como el IVA y el IRPF ya puede resultar complicado para los profesionales que trabajan por cuenta propia. La gestión del IAE resulta todavía más complicada para los autónomos, porque es un impuesto con mucha letra pequeña que resulta difícil de entender incluso para los especialistas.
Por eso, si te ha llegado el momento de pagar el impuesto, lo mejor que puedes hacer es dejar este tema en manos de especialistas. Pero ya has visto que si te toca pagar tienes que comunicar con tiempo que estás fuera de la exención, así que si tu negocio comienza a ir muy bien y crees que puedes llegar a facturar más de un millón de euros, contacta con tu asesor fiscal lo antes posible para empezar a hacer los trámites que sean necesarios.
Pagar impuestos es algo que no le gusta a nadie. No solo por tener que desprenderse de dinero, sino porque además implica hacer una serie de trámites y gestiones burocráticas que no siempre se entienden bien. A pesar de ello, tal y como está la situación, podemos afirmar que hoy en día para un autónomo tener que pagar el IAE es casi una buena noticia, porque eso significa que le está yendo bien.







































































