Cuando se habla de helados, todos tienen en la mente esos deliciosos dulces repletos de calorías, de grasas que le dan mayor cremosidad, y de un sin fin de ingredientes prohibidos para los que necesitan cuidarse. Sin embargo, pocos son los que se pueden resistir a un buen helado en verano.
La OCU ha analizado algunos de los helados del mercado y ha determinado cuáles son menos saludables. Así podrás evitarlos para disfrutar de este producto con el menor impacto posible para tu salud. Además, también aprenderás las claves para elegir los helados más saludables que existen.
OCU analiza los helados menos saludables
Helados: ¿buenos o malos?

Los helados son como muchos otros productos. Los hay mejores y peores para tu salud, además de algunos que engordan más que otros. En general, lo que la mayoría de personas consume en verano, los helados industriales, no son un alimento que se pueda considerar saludable.
Están hechos con gran cantidad de azúcar y también con bastante grasa, que es una de las claves para que estos productos estén tan buenos. Además, al ser industriales, suelen contener gran cantidad de aditivos químicos, como colorantes, potenciadores de sabor, aromas, conservantes, etc. Incluso los que no tienen azúcar, van a sustituir ésta por edulcorantes artificiales que tampoco harán ningún beneficio…
¿Existen helados 100% saludables?

Se puede pensar que no, pero lo cierto es que se pueden hacer helados totalmente saludables, usando por ejemplo fruta helada, sin ningún otro aditivo. De hecho, algunos supermercados ya han comenzado a comercializar granizados y helados naturales para aquellas personas que se preocupan de su salud.
Es cierto que no tienen el sabor y la cremosidad de los helados convencionales, pero pueden ser un buen aliado si no puedes tomar los otros.
La OCU analiza

La OCU ha querido analizar el mercado de los helados, ya que en el verano muchos van a consumir este producto. Por eso, la Organización de Consumidores y Usuarios ha querido advertir sobre el consumo de estos. Según el estudio de la OCU, los helados suelen tener un mínimo del 8% de grasa, lo que es una cantidad bastante considerable si se tiene en cuenta que suelen ser calorías vacías que no aportan demasiado a tu organismo. Por eso se recomienda no abusar de ello, y llevar una dieta lo más equilibrada posible. Aunque eso no implica renunciar a ellos de forma total…
Además, los expertos han explicado que los helados se suelen componer de un 50% de brubujas de aire que no apreciamos, pero que están rellenas de grasa. Eso es lo que les da esa cremosidad que tanto gusta. Además, tienen un 30% de agua, y hasta un 20% de azúcar. Cifras bastante alarmantes si se consumen de forma habitual. Por otro lado, los helados que no tienen azúcar suelen incluir incluso más grasa saturada que los normales, ya que necesitan de ella para mejorar su sabor.
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Los helados menos saludables

Según la OCU, como era de esperar, los helados menos saludables son aquellos que te apetecen más. Es evidente, ese azúcar y esa grasa hacen que sean tan deliciosos y adictivos. Y estos helados suelen ser los que contienen siropes o caramelo, baños de chocolate, etc. Además, destacan que suelen venderse en formato pequeño, dado la enorme cantidad de grasa y azúcar que contienen.
Además, son los que menos alimentan, junto con los polos de hielo, que prácticamente son todo agua, azúcar y algún sabor agregado.
Mejor los helados de heladerías artesanales

La OCU también advierte de que hay que evitar los helados industriales, es decir, aquellos que se compran habitualmente. Estos suelen contener mayor cantidad de azúcar y grasas, además de otros muchos aditivos perjudiciales para la salud.
Si te apetece un buen helado, lo mejor es que consumas helados de las heladerías que los hacen de forma artesanal. Esos helados suelen llevar ingredientes más naturales. Eso sí, debes escoger bien la heladería, ya que muchas de ellas no los hacen caseros, sino que los traen en grandes cantidades y proceden de la industria.
Alternativas caseras

Por último, otra gran opción es hacer el helado casero. Si tienes una heladera (se pueden hacer sin ella de forma manual, pero con una heladera te ahorrará mucho trabajo), y te gusta cocinar, te vas a divertir haciendo tus propios sabores de helado. Aunque contengan grasas y azúcar, serán mucho mejores que los industriales en cualquier caso.
Además, tienes la garantía de usar productos naturales, como la leche, el huevo, frutos secos, fruta, especias (vainilla, canela,…), yogur, horchata, etc., y nada de aditivos químicos. Y lo mejor, las posibilidades son infinitas, ya que el límite será tu imaginación, y puedes crear los sabores que más te apetecen.
























