Cada vez son más los emprendedores que optar por teletrabajar. La mayoría lo hacen porque esta es una buena forma de ahorrar costes a la hora de montar un negocio y también porque esta fórmula les permite una mejor conciliación de su vida personal y profesional. Sin embargo, trabajar desde casa no siempre es sencillo.
Para poder trabajar con eficiencia es necesario tener un espacio de trabajo propio y que permita al emprendedor centrarse en lo que está haciendo. Además hay que contar con la equipación tecnológica necesaria y saber organizarse muy bien. Si estás pensando en montar tu oficina en casa, presta atención a lo que no te puede faltar.
Escoge un lugar con luz para teletrabajar

La luz tiene una influencia en nuestro estado de ánimo. Si estás buscando un sitio en casa para instalar tu oficina, procura que sea un lugar que reciba una buena cantidad de luz natural. No es recomendable trabajar en un espacio sin ventana por cuestiones como la falta de luz natural y de ventilación pero, si no te queda más remedio, prueba a colgar algunos cuadros o láminas en la pared para que te eviten esa sensación de estar “encerrado”.
Dado que la luz va perdiendo intensidad a medida que avanza el día, asegúrate de contar además con un sistema de iluminación artificial de calidad. Las luces LED te ayudarán a ahorrar y además te proporcionarán una buena luminosidad. Eso sí, procura instalar la luz en el lado opuesto a aquel de la mano con la que escribes, así no provocará sombras.
Escoge el mobiliario adecuado

Teletrabajar no significa poder hacerlo siempre desde el sofá o una silla de la cocina. De hecho, esto no es nada aconsejable para nuestra salud. Si pasas demasiado tiempo sentado incorrectamente al final esto le acaba pasando factura a tus músculos y aparecen los dolores y las lesiones.
Por eso, lo mejor que puedes hacer por tu salud es escoger una mesa y una silla adecuadas para trabajar. La mesa debe tener una altura de unos 70 u 80 centímetros y espacio suficiente como para trabajar con comodidad. Una mesa de comedor no te vale porque la disposición de sus patas hace que no sea cómoda. En cuanto a la silla, mejor un modelo ergonómico con reposabrazos y respaldo reclinable.
Equipos informáticos y electrónica

La dotación electrónica que necesitas para teletrabajar depende mucho de qué tipo de actividad estés emprendiendo. Como mínimo te va a hacer falta un ordenador, y mucho mejor si es de sobremesa, porque dispone de una pantalla y un teclado más grandes que los de un portátil, lo que mejora la ergonomía.
Con una pantalla de 24 pulgadas suele ser más que suficiente para no forzar la vista. Además, valora si también necesitas tener un teléfono fijo en tu escritorio, si te hace falta una impresora, si necesitas una tablet, etc. Es importante que tengas a mano todos los dispositivos que puedas llegar a necesitar durante tu jornada.
Conexión a internet, imprescindible para teletrabajar

Te resultará totalmente imposible trabajar con eficiencia desde casa y sacar adelante tu negocio si no tienes una buena conexión a internet. Para conseguirla evalúa los servicios que te ofrezcan las diferentes compañías que operen en tu zona y asegúrate de contar con un router de calidad.
Incluso los hay de doble banda, lo que puede ser una muy buena opción si mientras tú trabajas hay otras personas en casa conectadas a internet. Si lo que ocurre es que tu zona de trabajo está muy lejos del router, entonces lo que te puede hacer falta es un repetidor WiFi que se encargue de amplificar la señal.
Cuenta con espacio de almacenamiento

Muchos emprendedores se han sumado ya al reto del “papel cero” en su oficina. Pero siempre hay papeles y documentos que es importante guardar bien. Por eso, asegúrate de que cuentas con algo de espacio de almacenamiento.
Hoy en día no te costará nada encontrar todo tipo de archivadores y además a un precio razonable. De hecho, puedes comprarlos de segunda mano procedentes de oficinas que han cerrado.
Piensa en la ergonomía al teletrabajar

Los teletrabajadores suelen tener más problemas de espalda y dolores musculares que quienes trabajan en una oficina. Esto se debe a que muchas veces no cuentan con los sistemas de ergonomía adecuados. Y esto es un error, porque si aparecen las molestias o no estás cómodo, serás todo menos eficiente.
Con poco dinero puedes hacerte con elementos esenciales como un reposamuñecas para evitar la temida lesión del túnel carpiano, un reposapiés para asegurarte una buena posición de la espalda al trabajar, y una alfombrilla ergonómica para el ratón para proteger tus muñecas.
En casa, no te olvides del descanso

Al emprender es posible que te metas tan de lleno en tu proyecto que te olvides de todo. Pero pasar demasiado tiempo en una misma postura es muy nocivo para tu cuerpo, por mucho que cuentes con la oficina más ergonómica del mundo.
Asegúrate de hacer pequeños descansos por cada hora de trabajo. Basta con que te levantes de la silla y camines un poco por casa. Además, descansa también la vista y ejercítala probando a mirar cosas que están lejos.




















































