El precio de la luz sigue subiendo día tras día, y ya se ha transformado en algo casi normal. Para muchas familias, esto supone un sacrificio económico que no se pueden permitir, y deben elegir entre usar aparatos eléctricos o pagar otros servicios o productos. Por este motivo, si quieres ahorrar en calefacción eléctrica y no eléctrica, deberías conocer algunos trucos interesantes.
Con ellos podrás mantener una temperatura en tu hogar mucho más agradable sin necesidad de consumir tanta energía. Un ahorro en las a veces indescifrables facturas de la luz o el gas que agradecerás al final de mes.
Ventila la casa en las horas de mayor temperatura

Todo lo contrario que durante el verano. En la época estival, se recomienda abrir las ventanas por la mañana muy temprano o por las noches, cuando la temperatura es más baja, y cerrarlas durante las horas de más calor. Eso ayuda a mantener la casa más fría.
En invierno se hace lo propio, pero se invierte el proceso, abriendo las ventanas durante las horas con picos altos de temperatura y se cierra todo herméticamente durante las de más frío. Con 15 min es necesario, y si tu vivienda tiene ventanas que dan a un lado y a otro, abre siempre las que les da el sol, nunca las de la zona de la sombra…
Aislamiento para minimizar el uso de la calefacción

Otra cosa importante para ser más eficientes energéticamente, tanto en la época de calor como en la época de frío es tener un buen aislamiento. Y eso no solo implica las paredes, también las puertas y ventanas deben cerrar bien para evitar que haya intercambio de temperatura entre el interior y el exterior.
En las tiendas especializadas encontrarás varias soluciones para ello, desde tiras adhesivas, hasta modelos de ventanas o persianas especiales para aislar, etc. Aunque sean soluciones algo caras, son rentables a la larga, ya que se suele perder hasta un 70% de la energía por un mal aislamiento.
Ropa adecuada para evitar tener la calefacción encendida

Para no tener que encender la calefacción, busca ropa cómoda y adecuada para mantenerte a una temperatura agradable. Por ejemplo, pijamas de invierno, o usar calcetines gruesos.
En los momentos en los que no se está activo, como cuando te sientas o te tumbas en el sofá, usa mantas para mantener tu temperatura corporal. Eso evitará que tengas que poner la calefacción cuando el frío no es muy intenso.
Alfombras y más

Usar suelos de madera, moquetas, o alfombras, es otra gran elección para mantener esta superficie con una temperatura más agradable, especialmente si vas descalzo por casa. La mejor elección es la alfombra de lana, que actúa como un gran aislante térmico.
Los suelos de gres o cerámica son muy fríos, y no ayudan en nada si quieres evitar poner la calefacción. Además, en esos casos, se hace incluso más necesario disponer de suelo radiante…
Los colores ayudan a ahorrar calefacción

Los colores también pueden ayudar a ahorrar en calefacción y crear entornos más agradables. No solo el color del que pintas las paredes, sino que va a influir el tono de las cortinas.
Mejor elige cortinas de tonos más oscuros, ya que los tonos muy oscuros absorben más radiación solar y ayudarán a mantener la temperatura.
Encender velas

Puede parecer absurdo, pero si no es una habitación demasiado grande, encender velas puede ayudar a aumentar algunos grados la temperatura, además de crear un ambiente agradable.
Igual que calientan las bombillas, o los aparatos eléctricos cuando están encendidos. Eso sí, siempre que uses velas hazlo con precaución si tienes niños en casa, y no dejándolas cerca de productos inflamables, ni dejar la casa sola con ellas encendidas…
Chimenea de leña vs calefacción

Dado el precio que tiene ahora la luz, es más rentable el uso de una chimenea de leña o de pellets. No todas las casas cuentan con una, y mucho menos los pisos, pero si la tienes, puede ser una buena opción para ahorrar en calefacción.
Además, en muchos hogares aún se siguen usando braseros de brasas que se sacan de la chimenea para calentar habitaciones o para debajo de la mesa con enaguas. Otra alternativa a las estufas eléctricas o de gas.
Libros y cuadros: ¿aliados?

Si quieres ahorrar en calefacción, otra forma de hacerlo es mediante los libros y los cuadros. Sí, parece algo absurdo, pero lo cierto es que las paredes llenas de estanterías de libros son un aislante fenomenal, especialmente si esas paredes son las que dan directamente al exterior.
Por otro lado, lo mismo ocurre con los cuadros, lienzos, o tapices que se cuelgan en las paredes. Ayudarán a mantener una temperatura mayor en comparación con las paredes desnudas.
Ejercicio en casa

Hacer ejercicio en casa no solo te ayuda a mantenerte caliente sin calefacción, sino que también hará que la temperatura de la estancia aumente debido al calor que desprende tu cuerpo durante la actividad.
Por eso, puede ser una buena idea hacer el ejercicio en casa durante estos días: bicicleta estática, elíptica, etc.
¿No hay más remedio que poner la calefacción?

Si hace demasiado frío y no tienes más remedio que encender la calefacción, recuerda que puedes ahorrar siguiendo estos consejos:
- Extrae el aire de todos los radiadores.
- Cambia a una caldera de bajo consumo.
- No cubras los radiadores.
- Apaga los radiadores de las habitaciones vacías.
- Mantén siempre una temperatura de 21ºC y no más, que según la OCU permite ahorrar hasta un 20%. También debes bajar a 16ºC durante la noche. Ten en cuenta que por cada grado que aumentas en el termostato se incrementa un 7% la factura…