La cesta de la compra es cada vez más cara, a pesar de alguna medida tomada por el Gobierno. No se espera que la situación se revierta a corto plazo, así que nos aguardan meses difíciles de apretarnos el cinturón. Según datos de la OCU, el coste medio de la compra en España es de unos 4,783 euros al año. Esto se traduce en unos 400 euros al mes por familia, solo en el supermercado. En este presupuesto dedicado a las compras más básicas, aún tenemos un margen de mejora que nos puede permitir ahorrar un poco cada mes.
ELEGIR MEJOR PARA AHORRAR EN LA COMPRA

Aunque a todos nos gustaría poder hacer la compra sin tener que mirar el precio de lo que metemos en el carro, la situación es la que es, y tenemos que adaptarnos. Por suerte, existen trucos que nos pueden ayudar a ahorrar sin demasiado esfuerzo, solamente cambiando algunos hábitos en nuestras compras. De forma resumida, las mejores herramientas para reducir gastos son: planificar nuestras compras, elegir mejor qué productos compramos, y elegir en qué lugares comprados. A continuación te lo explicamos con más detalle.
OPTAR POR MARCAS BLANCAS

Hoy día las marcas blancas ofrecen productos de muy buena calidad a un precio mucho más económico. Según los cálculos de los expertos, podemos ahorrar entre un 35% y un 45%, lo que puede traducirse en unos 2.500 euros al año, si hacemos una compra compuesta exclusivamente por productos de marca blanca.
ELEGIR EL MEJOR SUPERMERCADO

Una misma cesta de la compra puede variar mucho de precio según el supermercado. Hasta 900 euros al año de diferencia puede haber entre uno y otro. Por lo tanto, la elección del comercio es fundamental y tiene una gran relevancia en nuestro bolsillo. Sin embargo, hay otros factores, más allá del financiero, que interviene en la elección de una gran superficie o de otra. Es una cuestión bastante personal, pero en épocas de crisis, quizá sea interesante pasarse a lo más económico. Los comparadores de precios pueden ayudarnos a elegir mejor.
LLEVAR UNA LISTA

Suena un poco a frase hecha, pero es un truco tan sencillo y tradicional como eficaz si queremos ahorrar. Se ha comprobado que llevar la lista de la compra puede ayudarnos a ahorrar hasta un 25% del gasto mensual en el supermercado. La improvisación y las compras nunca han sido una buena combinación. Para seguir bien este método, hay que hacer la lista en casa, con calma, revisando lo que tenemos en la despensa y lo que nos falta. Después, una vez estemos en la tienda, hay que ceñirse a ella y evitar tentaciones. Hacer la compra online es una fórmula que también funciona muy bien para ahorrar, porque nos evita dar vueltas por los pasillos del súper y fijarnos en productos que no necesitamos.
NO COMPRAR CON HAMBRE Y MIRAR BIEN EL PRECIO

El viejo truco de no ir al supermercado con hambre es clave para hacer una compra racional y que no se nos salga de presupuesto. Si acudimos con apetito, no solo compraremos más de lo que necesitamos, sino que también meteremos en el carro productos menos sanos. Otro truco muy valioso es acostumbrarse a mirar el precio por kilo. La picaresca de las tiendas juega mucho con el precio final por unidad y consigue engañarnos con precios aparentemente atractivos. Por ejemplo, los productos más caros, suelen presentarse en envases más pequeños para que parezcan más baratos. Pero si miras el precio por kilo verás que cuesta el doble o el triple que otras variedades.
ALMACENAR Y APROVECHAR LOS PROGRAMAS DE FIDELIDAD

Si hay espacio en la despensa o somos apañados en el tema de la organización, es buena idea aprovechar ofertas tipo 3×2 o descuentos en la segunda unidad. Esto nos va a permitir ahorrar bastante en alimentos no perecederos o en artículos de droguería que suelen ser los más caros. Igualmente, también puede ser conveniente ser fiel a un supermercado (dentro de o conveniente) y beneficiarnos de los programas de puntos y de descuento que suelen ofrecer.
OTROS TRUCOS PARA AHORRAR EN EL SUPERMERCADO

El objetivo de los supermercados no es velar por nuestras finanzas, sino que compremos más de lo que necesitamos. Por eso nos van a tentar de todas las formas posibles, empezando por carros enormes. Hay supermercados que ni siquiera cuentan con cestas, para que el consumidor pueda llenar el carro con más productos. También hay que tener en cuenta que los productos de primera necesidad están al fondo, y lo que hay en las cajas o cerca de ellas, no nos debería interesar. Igualmente, hay que saber que lo que el supermercado quiere que compremos estará a la altura de los ojos. Los productos más baratos, suelen colocarse en los estantes más bajos o en los más altos.















































































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